cambio profesional radical

 

¿Te estás planteando un cambio profesional radical? Un cambio importante, quizá un cambio de profesión o de empleada a emprendedora o algo que realmente sea significativo para ti.

Si es tu caso hay tres factores que, según mi experiencia, son claves para poder tomar la decisión con confianza.

Es algo que tienes que conocer y plantearte antes de hacer el cambio, para estar lo más preparada posible y aumentar las probabilidades de estar satisfecha con tu elección, aunque haya momentos duros (que suele haberlos).

Escucha el podcast aquí –> 3 Cosas Que Te Tienes Que Plantear Antes De Hacer Un Cambio Profesional Radical

 

¿Sabes cuáles son? Apunta:

 

1. Conocer tu aguante económico

Con esto no me refiero a si tienes ahorros o no (espero que sí, tener un colchón económico te ahorra mucho estrés) sino a cómo influye en tu ánimo y tu satisfacción tu situación económica. Ya que vas a hacer un cambio importante, cuanto menos estrés pases mejor, ¿verdad? Conocer esto te ayudará mucho a decidir y a planear cómo hacer las cosas. Tienes que tener en cuenta al menos dos cosas:

-Estabilidad de ingresos. Es algo que la gran mayoría prefiere, por supuesto. Pero ¿cómo reaccionarías si de repente no tuvieras estabilidad? Si pasaras de recibir unos ingresos al mes a nada o a tener altibajos.

Hay personas para las que no supondría mucho estrés. Quizá tú tengas ahorros (has sido previsora) u otro tipo de ayuda, o sepas que va a ser algo temporal y que te las arreglarás bien. Por la razón que sea, para muchas personas supone cierta incomodidad, algo de agobio pero nada que les vaya a parar.

Pero para otras personas, muchas, sería una gran fuente de estrés. Un agobio que no te deja pensar con claridad, que afecta a tu autoestima y a tu calidad de vida.

Tienes que saber cómo te afectaría a ti, para que, si se te presenta una oportunidad que suponga meses de inestabilidad económica, te lo pienses bien o te prepares (ahorrando). Esto es clave si te planteas tener tu propio negocio. No pasa nada si la idea de no tener una estabilidad te aterroriza, no pasa nada si ser emprendedora no es para ti. No es un crimen por mucho que se lleve tener tu propio negocio. Cada una tenemos nuestras preferencias e ilusiones y no tiene sentido obligarte a hacer algo de lo que no estás segura y que va a suponer un gran estrés para ti y tu familia. No pasa nada por preferir una estabilidad.

Y al contrario, si tú estás convencida y lista para lo que supone, ¡adelante!

 

-Ahorros. ¿Hasta qué punto te da tranquilidad tenerlos bien guardados en el banco? Ten en cuenta que lo que muchas personas, en el fondo, buscamos es tranquilidad mental, serenidad. Hay personas que invierten todos sus ahorros o una gran parte y se quedan tan tranquilas. Para otras supondría una gran intranquilidad. ¿Y para ti?

Puede ser que toleres bien ambas cosas, la inestabilidad de ingresos y el no tener ahorros; o que una no te suponga estrés pero la otra sí, o que no puedas pasar sin ninguna de las dos. Cualquier opción es válida, pero tienes que saberlo para poder prepararte y tomar decisiones bien pensadas que te ahorrarán disgustos.

 

Tienes que conocer estas 3 claves antes de hacer un cambio profesional. Clic para tuitear

 

2. El posible efecto del cambio de rutinas

Poca gente piensa en esto pero como yo lo he vivido varias veces sé lo importante que puede ser. Y es que cambios radicales de profesión, actividad o lugar de residencia suelen suponer un cambio también en tus rutinas y eso puede afectar mucho a tu satisfacción.

Con esto me refiero por ejemplo a: clima, vida social, hábitos diarios, etc.

Por ejemplo, cuando me fui a Barcelona  a hacer el doctorado, pasé de ir andando a todas partes a ir en transporte público y coche. Eso tiene su efecto en la salud, haces menos actividad física y en mi caso en mi satisfacción porque me encanta poder ir andando a todas partes.

Desde ese momento siempre me planteo opciones en las que pueda ir andando, así cuando nos mudamos a Toronto preferí pagar más por un piso en el centro donde pudiera ir andando a todas partes que por otro más alejado. Quizá tu prefieras ir en coche pero vivir en una zona mas tranquila, por ejemplo. Obviamente hay veces en las que no te queda otra, pero aquí me refiero a si estás barajando varias opciones y puedes elegir.

Otro ejemplo es el clima, yo conocí gente de países cálidos que se trasladaron a Toronto y estaban deprimidos y agobiados todo el día porque no llevaban nada bien el frío. Tienes que saber qué factores afectan a tu calidad de vida. Y no te engañes pensando que a ti eso no te importaría, hay pequeñas cosas que afectan mucho y no te das cuenta hasta que las vives.

Igual pasa con las relaciones sociales, tu vida social. Pasar de un sitio donde quedas todas las semanas o espontáneamente cualquier día con amigos, o donde hay mucha actividad cultural a otro donde se limita mucho tu vida social puede afectar mucho a tu satisfacción.

Te recomiendo que a partir de ahora seas consciente de las rutinas o actividades que te hacen feliz, que afectan mucho a tu calidad de vida para que las consideres si tienes que hacer un cambio importante.

 

3. Tu familia o pareja

Este es también un tema muy personal e importante. ¿Qué distanciamiento puedes aguantar?¿Qué aguantarías y qué no? ¿Eres de las que quiere vivir puerta con puerta con tu madre o llevas bien algo de distancia? O quizá prefieras esa distancia. ¿Y con tu pareja e hijos?

Que no se te presente una oportunidad y te bloquees porque no sabes qué elegir. Cuando tienes clarísimo a qué estarías dispuesta y a qué no, la decisión es más rápida (aunque no siempre sea fácil, hay que hacer sacrificios muchas veces).

Por ejemplo cuando mi marido y yo buscábamos un postdoctorado en Estados Unidos, nos surgieron oportunidades a cada uno en una ciudad distinta. Hay gente que habría aceptado y viajado de una a otra cada mes. Para nosotros no era una opción y seguimos buscando (y acabamos en el mismo laboratorio en Toronto). Para otros trabajar en el mismo sitio que su pareja sería un infierno, sin embargo.

 

Tú eliges, pero decídelo y conócete bien y así este tipo de cambios y decisiones serán mucho menos estresantes; aunque un cambio radical nunca lo sea, eso tenlo claro.

Hay también otras tres cosas importantísimas que nadie te cuenta y que pasan casi siempre cuando haces un cambio profesional radical.

Para no alargarme he grabado un audio donde te las explico bien, a mi me habría ayudado mucho conocerlas cuando deje mi carrera: el duelo, el sentimiento de fraude y la sensación de fracaso. Rellena el formulario y escúchalo de inmediato, son 21 minutos y te aseguro que te ayudará.

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Y TU, ¿QUE OPINAS? - 12 COMENTARIOS

Comments

  1. Hola Aida, el contenido del audio puede ser de gran ayuda y lo sé por lo siguiente: antes del verano he tenido un problema de salud del que todavía me estoy recuperando, y me ha afectado mucho anímicamente. Pero sabes una cosa que me ha servido mucho? Me dijeron que mi estado de ánimo era normal en cualquier persona que le había pasado lo mismo que a mí, que se trataba de un proceso “normal” y que llegaría a su fin.
    Sinceramente, el saber que se trataba de una pauta, que lo mismo que evolucionaba físicamente lo haría mentalmente me supuso un gran alivio.
    Es una gran ayuda el que tu parte racional pueda hacer de contrapeso a la irracional.
    Una gran aportación Aida. Gracias por compartir.
    Saludos.

    • Exacto! A mi también fue lo que más me ayudo, saber que es normal y temporal, pr eso he querido compartir el audio. Un saludo, Eva!

  2. Excelente artículo! Me sirve mucho, porque en un mes dejo mi trabajo de científica ( al igual que tú tengo un doctorado) para dedicarme a la enseñanza y un proyecto personal que tengo. Las tres cosas a tener en cuenta me han ayudado a prepararme para lo que viene. Lo que temo más es lo económico, porque justamente perdería esa estabilidad. Pero estoy convencida que deseo este cambio. Gracias por plasmar tan bien lo que se siente y los que debemos considerar. Saludos!!

  3. Con respecto al primer punto, si supiese que la inestabilidad económica es por unos meses, lo soportaría bien.
    El tema es que, en mi caso, vivo con mis padres, pago algunas cuentas pero se podría decir que ellos me mantienen, porque con lo que gano con mi actual empleo (docente) sólo me alcanza hasta la mitad del mes…. Justo hoy lo estábamos hablando. Y llegamos a la conclusión de que con mi trabajo estoy ganando “super bien”…… que debería considerarme afortunado, clase media alta………… La verdad que las finanzas, en sentido amplio, no son lo mío, y me angustia la “falta de referencia monetaria”. Mi percepción: el 80% de los argentinos es pobre.

    En relación al 2° punto, es justamente lo que estoy buscando: un cambio de rutina. Una de las cosas que más me molestan de ser docente (aunque es inherente a la profesión, y lo supe siempre porque mi mamá fue maestra) es la de tener que “pensar en eso” cuando no quieres. Hace poco sucedió que eran las 3 de la mañana de un sábado/domingo y había terminado un trabajo para la escuela. Y todo tu ser se compenetra en eso. Y me pareció absurdo: ¿por qué a esta hora, este día, tengo que ocuparme de eso, cuando bien podría hacer otra cosa “mucho mejor”? No quiero decir que hay que ser un mal profesional y no ocuparse de las cosas importantes, digo que las cosas importantes podrían ser otras cosas. Algo que me apasione. Los ejemplos suelen ser reveladores: me he quedado hasta las 6 de la mañana en un proyecto personal, y me fui a acostar con una sonrisa en la cara. De eso hablo.

    No estoy en pareja y no estoy buscando. Pero si se diera la ocasión, no me gustaría vivir en una ciudad distinta, pero creo que odiaría trabajar en el mismo sitio.

    Con respecto al audio (que aún no escuché), creo que es algo que ya tengo en mente, y me alegrará que otra persona opine igual que yo.

    PD: Se nota que todavía no empecé con el psicólogo porque cuando tengo altibajos, vengo acá y me descargo jeje

    Gracias
    Felices fiestas!

  4. Maravilloso articulo… con respecto al dinero ya lo vivi muchas veces, antes era peor la sensacion de miedo y estres por falta de plata.. algo tengo ahorrado mientras consigo que quiero hacer.. estaria dispuesta a irme a vivir fuera pero con una estabilidad asegurada.. con respecto a alejarme de la familia no habria problema no soy apegada a ellos y no estoy casada.. por otro lado algo pasa q no se baja el audio se queda pensando y pensando la computadora y no he podido oir el audio como hago para escucharlo?

  5. Estoy escuchando el audio. En este momento estoy teniendo privacidad para hacerlo.
    La verdad es que yo me siento muy identificado con los valores de la educación, pero nunca me sentí un verdadero profesor, para nada. Es más, si bien he empezado pensándome como “alumno dando clases”, cuando camino por la calle no me siento profesor, y evito por todos los medios hablar de lo que hago, incluso con colegas.

    Sigo otro día… no se puede tranquilo en esta casa

  6. Con respecto a sentirme un fracaso, eso lo sentí al principio varias veces (síndrome del impostor), pero la sensación de fracaso de la que hablas en el audio la sentí hace 1 año y medio, más o menos. Ahí pensé en cambiar definitivamente para nunca más volver, no porque me sentía un fracasado, sino porque no me gustaba lo que hacía. Entonces, por más que los demás dijeran lo que dijeran, yo quería (y quiero) cambiar.
    Y la sensación de fraude, también la he sentido al principio (¿se darán cuenta que soy un mal profesor? – síndrome del impostor-), pero también la puedo sentir ahora, cuando presento mi CV o me aparezco en lugares para tener una oportunidad laboral para determinado trabajo cuando no tengo la formación necesaria. Tal vez piensen que es mentira, pero es verdad lo que pongo en mi carta de presentación que estoy dispuesto a aprender lo que sea y que podría ser bueno para lo que necesiten.

    Ayer estuve escuchando el discurso del presidente en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, y mientras tanto pensaba, que en estos 6 años he aprendido tantas cosas a la fuerza, que me han formado el carácter hasta para ser presidente. Lógico, que hoy por hoy, no podría serlo, y no creo que alguna vez quisiera.

    Pero cuando tu trabajo te ha hecho bajar 20 kilos en 1 año y medio (2012-2013), y todavía te falta recuperar la mitad, no dudas que quieres dejar esto atrás. A veces me pongo mal porque no sé qué va a pasarme en mi nuevo trabajo, si será un error y todas esas cosas de las que hablas, pero si las heridas aún las llevas en el cuerpo (y tal vez también en el alma), entonces no lo piensas ni un segundo.

    Gracias por tus buenos deseos.

    PD: Sería bueno que pudieses editar el artículo para mencionar que el audio dura 21 minutos, así las personas pueden organizar bien su tiempo para escuchar tus consejos.

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