mujer con portatil y un bebé

 

Muchas veces compaginar tu negocio con niños pequeños no es fácil y quiero compartir mi experiencia personal por si te ayuda.

No pretendo juzgar, ni convencer, ni decir que un método es mejor que otro. Esto no es para criticar o apoyar métodos.

Solo te cuento lo que he probado, las conclusiones a las que he llegado y mis preferencias, para que al menos te hagas una idea porque se suele subestimar mucho lo que supone. Yo he tenido la posibilidad de probar distintas cosas según las circunstancias de mi vida iban cambiando. Así que te cuento.

>> Escucha el podcast aquí –>Cómo compagino mi negocio con dos hijos pequeños

 

Cuando nació mi hijo mayor intenté durante unos meses trabajar con él en casa, cuando el tenía entre nueve y doce meses. Para mi fue imposible, así de claro. A esa edad requieren toda tu atención y no podía depender de su hora de siesta para hacer el trabajo (en mi caso no era suficientes y, además, no siempre eran predecibles, así que no podía programar sesiones). Además acababa estresada queriendo hacer las dos cosas a la vez. Con mi segundo hijo ni lo consideré.

 

La segunda opción fue probar a llevarle (con 12 meses ) tres días a la semana a la guardería, de 9 a 5. Esa opción me permitió tener tres días enteros para centrarme y avanzar y el resto para pasarlo con mi hijo. Dependiendo de la etapa en que esté tu negocio es más o menos factible, según la cantidad de trabajo que tengas y los planes de futuro. Desde luego tienes que ser muy organizada y efectiva pero es factible en muchos casos.  Ahora mismo no sé si sería suficiente para lo que quiero, quizá sí pero no lo sé. Y desde luego me daba pena dejarle el día entero allí, no lo voy a negar.

 

La siguiente etapa fue la que es más frecuente en España, guardería todo el día y luego cole. Obviamente así tienes un horario de trabajo completo, el único inconveniente a nivel profesional es que como tienes mucho tiempo es más fácil postergar, distraerte, etc. A nivel personal le echaba mucho de menos claro, pero sinceramente la opción de homeschooling ni me la planteo, no es para mi.

Cuando nació mi segundo hijo, el mayor ya iba al cole y decidimos probar otras opciones, esto fue debido a nuestras circunstancias en ese momento.

Me tomé un descanso de cuatro meses y después contraté a una persona para que estuviera con él en casa mientras yo trabajaba (también en casa).

 

Personalmente a mi me encanta tener a mi hijo en casa es un placer poder verle cuando yo quiero (aunque en realidad tengo que estar encerrada porque en cuanto me ve ya no hay manera de que me suelte, claro, ja,ja). La chica venía cuatro horas solo por la mañanas y, sinceramente, en la etapa en que estaba mi negocio no era suficiente para mi. Podría haber trabajado también cuando llegaba mi marido por la tarde, pero las tardes las quiero para estar con mi familia.

 

La última opción fue compaginarnos mi marido y yo para que cuando uno trabaja el otro cuide al chiquitín y viceversa. Además decidimos que el mayor comiera en casa en vez de en el cole, ya que si uno de nosotros no trabajaba y cuidaba al pequeño, así disfrutábamos también del mayor un poco más. Esto requiere MUCHA organización en todos los niveles y sinceramente es bastante estresante aveces.

 

Lo bueno, disfrutar mucho más de mis hijos; lo malo, puede ser bastante caótico y muy cansado porque no tienes mucho tiempo. Al principio cometí el error de pensar que podía seguir al mismo nivel y con los mismo objetivos profesionales y acabé bastante estresada porque no llegaba a todo. Con mis hijos estaba medio distante pensando en lo que me quedaba por hacer, y en el trabajo acelerada porque no me daba tiempo. Mala elección, hasta que me dí cuenta de  que tenía que elegir porque a todo no llegaba. O relajaba mis objetivos profesionales y disfrutaba más de mis hijos o buscaba más ayuda.

 

Es una decisión MUY personal, yo soy una persona para la que mi desarrollo profesional es MUY importante, pero en este momento más lo es mi familia y sé que es temporal el poder disfrutar de ellos chiquitines y que llegará un momento en que el pequeño también vaya al cole y vuelva a tener todo el tiempo que necesito para mi negocio.

La decisión era esperar y disfrutar de eso (pero disfrutar, no ir desesperada intentando llegar a todo) o aceptar que quiero dedicarle más tiempo y energía a mi negocio y llevar al pequeño a la guardería.

Es más difícil de lo que parece y, además, tenemos que estar de acuerdo mi marido y yo. Fácil no es, como casi nada en este mundo.

Después de vivir todas estas opciones estas son mis conclusiones:

 

  • Cuanto menos tiempo tienes más lo aprovechas y más eficiente eres. He llegado a hacer en cuatro horas lo mismo o más que antes en un día entero de trabajo (obviamente porque te distraes más y tardas más en todo). Así que a aquellos que dicen”si quieres el trabajo hecho dáselo a una madre” les doy la razón al 100%.

 

  • Aunque seas más eficiente y aproveches mejor el tiempo la realidad es que tienes menos tiempo y no puedes hacer lo mismo (al menos yo). Por tanto o trabajas más horas o te replanteas los objetivos de tu negocio temporalmente porque a todo no se llega. Esto en la etapa en la que está mi negocio, con dos hijos pequeños (a día de hoy el mayor con casi  siete años y el pequeño con años y medio) y con los planes que tengo. En etapas con menos trabajo o si te quieres quedar igual porque estás bien así, puede ser compaginable.

 

  • Se suele subestimar mucho TODO. Te crees capaz de todo, y no.  Al principio pensaba que podría trabajar con mi hijo en casa, luego estaba segura de que con 4 horas al día tendría de sobra, etc. La realidad es que es mejor darte más tiempo para todo o reducir un poco tus avances para disfrutar de los niños (si es lo que quieres).

 

  • Mi opción preferida: tener a alguien en casa que cuide al pequeño mientras yo trabajo, que mi hijo mayor coma en casa y que mi marido trabaje con el mismo horario que yo para que descansemos juntos.

 

Esta ha sido mi experiencia, aquí depende de cuáles sean tus prioridades y circunstancias, pero que veas que hay que organizarse y que todo cuesta más de lo que parece, siempre hay que sacrificar algo, es así. Lo importante es que ese algo lo elijas tú, en lugar de encontrarte estresada queriendo hacerlo todo a la vez, resentida porque no tienes tiempo para todo, acelerada pensando en lo que tienes que hacer y sin disfrutar.

 

Sé realista, organiza, planifica y decide. Y por supuesto, sé flexible. En mi caso mi prioridad es disfrutar de mis hijos todo lo que pueda y si eso significa que mi negocio no puede avanzar al ritmo que quiero (mi desarrollo profesional también es una de mis mayores prioridades), para mi no hay problema; aunque a veces sea un poco frustrante si eres una persona muy enfocada a la acción como yo, ja,ja.

 

Nadie dijo que fuera fácil, pero gratificante desde luego que sí.

 

¿Qué me dices? ¿Cómo te organizas tú o cómo piensas hacerlo si no tienes hijos todavía y lo tienes en mente?

 

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Y TU, ¿QUE OPINAS? - 11 COMENTARIOS

Comments

  1. Hola Aida, te felicito por otro artículo tan útil. Yo me encuentro en ese caso, con dos hijos de 1 y 3 años y mi opción ha sido el peque a la guarde 4 horas por las mañana y la mayor en el cole. Por las tardes con ellos. Lo puedo hacer así ahora que mi negocio está un poco estancado, pero me preocupa que voy a llegar al punto de que se eche a perder porque no es suficiente, aunque por otro lado no me gusta mi actividad laboral y quiero traspasar y cambiar. No sabes lo bien que me vendría el curso que estás dando ahora. ¿Harás más convocatorias?

  2. Hola Laura,

    Muchas gracias por compartir también lo que haces. Sí, mi programa te vendría fenomenal! Todavía no he panificado el calendario del próximo año pero supongo que sí porque he trabajado mucho en él y ayuda mucho. De todas formas empezamos hoy, si quieres escríbeme y te puedo apuntar como excepción, pero solo hoy!

    Un abrazo

    • Gracias Aida, si conocía perfectamente esta convocatoria pero no he podido apuntarme por tema económico que espero solucionar en breve. Muchas gracias por tu ofrecimiento. Un abrazo

  3. Hola Aida,

    Yo tambien estuve trabajando en casa cuando nació mi hija mayor. Mientras fue bebe, como era muy dormilona, medio tiraba…. Pero después fue muy estresante y, además, yo tenía cargo de conciencia siempre: si mi hija me necesitaba porque debería estar trabajando y si trabajaba porque debería prestarle más atención a mi hija.
    Hasta que corte por lo sano y al cumplir el año contrate a una persona que estaba con ella por la mañana mientras yo trabajaba con la puerta cerrada. Fue lo mejor que pude hacer.
    Yo funciono mejor en “compartimentos estancos”: tengo un tiempo para trabajar en el que no me encargo de los niños y tengo las tardes para estar con ellos sin trabajar.

    Saludos!!

  4. Hola Aida,

    Me identifico con lo que cuentas. Yo trabajo para una empresa. Mis turnos son de tarde-noche. Muy a menudo saliendo a las 4 am. Hay que priorizar. Lo primero es lo primero. Y claro, no llegas a todo. Varias parcelas de mi vida se quedan aparcadas y voy pellizcando de ellas cuando puedo. Lo fundamental es mi descanso para tener una actitud positiva cuando estoy con mi hijo de tres años. Mi hijo, mi trabajo y mi salud. Eso es fundamental. Luego hay otras cosas que sin darte cuenta van intentando ocupar un lugar preferente en tu día. La casa, la compra…yo necesito vivir con algo de orden y confort…y por no hablar de las actividades que le mandan a mi hijo del colegio, la mayoría manualidades que me ocupan mucho tiempo y que hay que hacer si o si…al final son “prioridades obligadas”. Sabiendo todo esto(las cosas que hay que sacrificar, que no será fácil…), creo que lo importante es tener una actitud relajada. Si no se hace perfecto pues no pasa nada…lo importante para mi es mi actitud ante mi hijo…que debe ser positiva y de mucha paciencia…ya que será mi legado.

    Un saludo Aida, gracias por tu naturalidad y realismo.

    • Hola Bea, totalmente de acuerdo contigo. Yo también he comprobado que una actitud relajada y descansar es clave para el bienestar de todos, aunque cueste a veces! Gracias por el comentario.

  5. Hola Aida (te he conocido por recomendación de mi tocaya Ana Sastre)
    Tengo 42 años, soy empresaria y hace 15 cuando nació mi hijo … yo no pude (no supe) elegir. Seguí la “manada” (como una tonta). Me alegro de ver que las cosas van avanzando en positivo para la mujer ¡Bien!

    Coincido contigo en muchos puntos pero tal vez hay uno que en estos momentos (si volviese a tener hijos) tendría muy claro “La Libertad”. Cada uno sabe (o debe saber) lo que mejor le conviene en cada momento.

    Yo ahora con mi experiencia (después de visto, todo el mundo listo) inspiro a tener un “equilibrio vital personal” (negocios, familia, deporte). Para mí, significa pasar por una realización profesional que me de el suficiente dinero para estar con mis hijos, con mi pareja y conmigo misma. Nadie nos regalará absolutamente nada (ni hijos ni marido); sin embargo conseguir por nosotras mismas nuestros objetivos es algo altamente gratificante. Creo que el error es centrarse (solamente) en una cosa. Hay que diversificar (como con los clientes!)

    Mi misión en estos momentos es “inspirar” a esos padres-madres a conseguir su Libertad a través del deporte, de las emociones, del equilibrio. ¿Cómo? Con libertad profesional, sentimental y familiar. Los apegos son malísimos !!!

    Comparto tu experiencia, Aida.

    Y adelanteeeeee con tu familia.

    • Muchas gracias, Ana. Totalmente de acuerdo también el lo de diversificar para lograr el famoso equilibrio. Hacer distintas cosas te aporta muchísimo y repartir tu tiempo, necesidades y energía en varias áreas hará que te sientas más satisfecha y realizada.

      Ana me habló de ti sí, así que gracias por pasarte y un abrazo!

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