Me pregunta una lectora sobre los pasos concretos que di para hacer un cambio profesional tan radical, para reinventarme profesionalmente de científica a coach.

Así que hoy te cuento cómo lo hice exactamente.

Fue algo inesperado y no muy planificado. Mientras estaba de baja de maternidad de un año decidí apuntarme a un curo de coaching para hacer algo durante el largo tiempo de baja.

Había descubierto el coaching unos años antes por un libro, ya había investigado cursos pero no me había animado todavía porque la inversion era alta para un curso que pensaba hacer solo por afición.

Pero en ese momento me apeteció porque sabía que lo iba a disfrutar mucho así que me lancé (con inseguridad al ser todo en ingles). No pienses que las cosas son fáciles y rápidas, siempre hay alguna inseguridad o duda de por medio…

Me apunté y sí lo disfruté muchísimo con la idea de volver al laboratorio al acabar la baja.

 

¿Qué me hizo cambiar de opinión?

Durante el proceso tenias la opción de conseguir un certificado de asistencia o el titulo de coach certificado, para esto ultimo tenias que tener clientes de pago al acabar y hacer un examen final..

El tema de conseguir clientes suponía un gran desafío para mi y de hecho me hizo dudar si quedarme con lo fácil porque al fin y al cabo lo hacia por aprender  y nada mas.

Pero como supuso una gran inversion y soy una persona muy comprometida decidí ir a por todas.

Y fue en ese momento aprendiendo cómo conseguir clientes de pago cuando empecé a ver lo que era posible, porque antes jamas se me había pasado por la cabeza la idea de tener mi propio negocio… Y en ese momento se plantó la semilla y empecé a ver las posibilidades: tener el horario que yo quisiera, organizarme yo…

Además me había gustado muchísimo la experiencia y tenía claro que me encantaba ser coach y que se me daba bien.

En ese momento empezó a asomar la posibilidad de no volver al laboratorio e intentar poner mi negocio. Todo ello acompañado por las clases de marketing del curso y la mentalidad optimista y emprendedora de mis compañeros estadounidenses.

Y aquí empezó la pesadilla, por así decirlo, decidir si hacerlo o no.

Tenía miedo de no conseguir clientes y no ganar dinero.

Pero sobre todo…

 

Tenía miedo de equivocarme y arrepentirme después, porque a mi me seguía gustando la ciencia, y que luego no pudiera volver

 

Y le di MUCHAS vueltas, hablando con mi marido y con amigos, pensando en las repercusiones, hablando con mis compañeros de curso, hablando con coaches para ayudarme a decidir. Pero no me entendían porque sinceramente solo un científico entiende a otro científico.

Así que tenía una lucha interna entre las ganas de probar y de tener la libertad de ser mi propia jefa o seguir en el laboratorio. En ese momento buscaba la mejor opción para mi, la decisión CORRECTA y eso es lo que me causó tanto estrés y angustia.

Más adelante me di cuenta de que en ambos casos habría estado bien porque ambas opciones me gustaban. No había una decision mala y una buena, eran simplemente dos opciones diferentes.

 

Era cuestión de elegir lo que fuera más coherente con el estilo de vida que quería EN ESE MOMENTO.

 

En realidad esa era la clave pero yo no lo sabía claro, eso lo he aprendido con la experiencia  : )

Al final decidí hacerlo porque ya estaba harta de darle vueltas y me lancé a lo loco pensando darme un año para probar y si no me iba a bien volvía a la ciencia como pudiera. Como dice Tony Robbins: una decisión se toma en un momento, en lo que tardas años es en atreverte.

 

Esa fue la primara parte: tomar la decisión.

Luego vino la segunda: adaptarme a la nueva situación que era radicalmente distinta y me costó bastante. He grabado un audio donde te cuento lo que aprendí en el proceso para no extenderme mucho mas. Lo tienes en este artículo.

 

Y la tercera parte: hacer funcionar mi negocio, que da para mucho también.

 

Espero que te ayude mi experiencia, si tienes alguna pregunta o comentario ya sabes donde  escribirlo : )

email

Y TU, ¿QUE OPINAS? - 3 COMENTARIOS

Comments

  1. Aida,

    Gracias por tu articulo.

    Siempre he tenido esta duda en mente que a veces se torna con sabor a envidia u casi un poco de rabia.
    Y es que tengo esa creencia que para las mujeres la tienen mas fácil en cuanto a presion economica ya que en general tienen un marido que las apoya economicamente y la mujer se puede dar el lujo de emprender algo sin tener la presion de sostener una familia.

    Me gustaria saber tu opinion a este respecto.

    Saludos.

  2. Me veo casi en esa situación , hace un año me apunte a un tres por dos de cursos para reorientarse mi vida laboral. Son muy diferentes jardinería ,atención socio-sanitaria y auxiliar veterinaria. Espero que , como tu disfrute descubriendo mi opción mas adecuada.
    Gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*