foto de mujerSeguro que te ha pasado alguna vez y no necesariamente solo en el ámbito profesional. Que a ti te esté costando mucho algo y a otra persona o a varias cercanas les esté yendo fenomenal. Y aunque te alegras por ellos, tienes cierta envidia. Y te sientes mal…

> Pincha aquí para escuchar el podcast –>QUÉ HACER CUANDO TIENES ENVIDIA DEL ÉXITO DE OTRA PERSONA

 

Ya hemos hablado otras veces de compararse con los demás, como siempre eliges a los que van más avanzados que tú; pero en este caso puede ser que sea algún compañero que está al mismo nivel pero le va bastante mejor y tú te sientes fatal.

Tener envidia es algo normal, como siempre digo no somos robots, sino personas con sentimientos, altibajos e inseguridades. Lo importante es, como dice mi colega y amiga María Tolmo, aceptar la emoción y liberarla.

Por supuesto liberarla es lo difícil, claro (para eso visita su web y aprende sus estrategias : ), pero que tengas en cuenta que es algo normal y bastante frecuente y que no por eso eres una mala persona.

Te puede pasar si ves a algún competidor tener un gran éxito o ganar mucho dinero, o a algún amigo o familiar, que sí te alegras pero una parte de ti se hunde un poco. Entonces tienes varias alternativas, seguir renegando, quejándote y sientiendote mal por esa envidia o celos, o intentar analizarla.

Ya sabes que yo, probablemente por mi vocación científica, soy fan de analizarlo todo, preguntarme las razones, averiguar más cosas sobre mi misma y hacer algo al respecto, y esta no es una excepción.

Esto es lo que puedes hacer si sientes celos o envidia de los logros de alguien.

 

1. Analiza de qué tienes envidia exactamente

Esto es muy importante porque te indica algo que quieres y que todavía no tienes. Intenta profundizar y ser específica, ¿qué es exactamente lo que envidias? Que esa persona tenga clientes de manera continua (porque eso supondría para ti no tener altibajos de ingresos, por ejemplo), que haya conseguido un ascenso o le hayan subido el sueldo (y quizá tú te sientes estancada en tu trabajo).

¿Qué es exactamente lo que envidias, lo que querrías para ti?

Y ¿por qué?

 

2. Analiza qué provoca en ti

Uno de los consejos que leí hace tiempo en el blog de Denise Duffield-Thomas (uno de mis preferidos) es analizar qué provoca en ti, qué pensamientos o emociones. Por ejemplo:

  • Yo no me merezco eso
  • Es demasiado para mi
  • Hay que ser mala persona para llegar ahí
  • Es demasiado trabajo

Esto te da una información muy valiosa sobre tus creencias limitantes, para que puedas empezar a trabajar en ellas.

 

3. Haz algo

Yo soy un persona muy orientada a la acción y me funciona muy bien casi para todo, dejar de pensar y ponerme a hacer algo. Escribir un artículo, dar un paseo, cocinar, ponerme a leer, hacer un recado, ver una serie.

Haz algo que te ayude a dejar de darles vueltas y de compadecerte de ti misma y así podrás pasar a otra cosa. Como te digo, para mi esta es una forma muy efectiva de liberar la emoción y te la recomiendo.

 

4. Pregúntate qué puedes hacer tú

Hay personas que se preguntan por qué alguien ha conseguido algo, y otras que se preguntan ¿y por qué yo no? Si él o ella ha podido, yo también. Yo soy de esas y por eso me gusta preguntarme qué ha hecho esa persona para conseguirlo y qué puedo y quiero hacer yo.

Porque si estás segura de que tú también quieres algo que ha conseguido otra persona (aquello de lo que tienes envidia), lo más efectivo es ver qué ha hecho para lograrlo y cómo puedes hacerlo tú. Y cuando lo tengas claro decidir si quieres hacerlo. Esto es clave porque muchas veces las cosas requieren un trabajo, riesgo o esfuerzo que no todo el mundo está dispuesto a aceptar.

Yo veo lo que se requiere y después decido si quiero hacerlo.

 

Así puedes pasar de la envidia a la acción. Y como dice siempre Denise, no te olvides de que, aunque a veces no seas capaz de verlo, a ti también te pasan cosas buenas.

¿Qué me dices? ¿Qué haces tú cuanto sientes envidia o celos del logro de otra persona (y no me digas que no te ha pasado nunca…)

 

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Y TU, ¿QUE OPINAS? - 4 COMENTARIOS

Comments

  1. Justo le diste en el clavo Aida, en estos días me he sentido un poco rara porque no me ha ido muy bien en mi consultorio de psicología, y empecé a terminar mis pendientes, a hecharle ganas en la construcción de mi página web, en fin, aunque me siento un tanto frustrada porque no estoy muy bien económicamente, el simple hecho de analizarme y confirmar lo que había estado haciendo a partir de tu artículo, me hizo darme cuenta de que no soy una robot sin sentimiento, jeje. Muchas gracias por tus consejos 🙂

  2. Hola! Es sumamente interesante el artículo. La verdad, en este momento de mi vida me siento sin rumbo.. Perdida.. Siento que mis sueños son trillados y absurdos . Toda mi vida habia querido lo que ahora tengo y ahora .. Que? Me equivoqué.. Y constantemente veo a los demás felices con lo que logran y entonces ese sentimiento desalentador llega. Uf! Somos tan complejos! Saludos Aida!

    • Hola Perséfone. Muchas veces tus prioridades y motivadores cambian y lo que te hacía feliz antes ya no lo hace. Es normal y no pasa nada, ahora toca volver a plantearte qué es lo que de verdad quieres e ir a por ello de nuevo. Nada es trillado o absurdo! Un abrazo.

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