mujer embarazada con portatil en sofaHoy quiero compartir contigo las medidas que tomé durante mi segundo embarazo para mantener el negocio. En este caso llevaba ventaja porque al ser el segundo ya sabía más o menos lo que se avecinaba : )

Cada embarazo es un mundo y es imposible generalizar, puede que tengas muchísima energía, o que te vayas arrastrando de cansancio y nauseas o que tengas que estar en reposo. No lo sabes, así que te cuento mi experiencia PERSONAL, lo que hice y lo que recomiendo.

>> Escucha este artículo aquí –> Cómo compaginé mi segundo embarazo con mi negocio

 

1. Planifica el año

Esto lo recomiendo estés embarazada o no, pero si estás pensando quedarte embarazada o si acabas de enterarte, lo primero es planificar los siguientes 12 meses, es decir el tiempo que dura el embarazo y el postparto. Personalmente te recomiendo dejarte un mínimo de dos meses (4 mejor) después del parto sin casi trabajo, porque puedes tener una recuperación más lenta  o porque puede que no te apetezca nada más que estar con tu hijo.

Y es que si lo tienes todo pensado y planificado te será más fácil simplemente ponerte a ello. Tener que decidir qué hacer y cuándo y cómo hacerlo es bastante estresante y si estás cansada, medio dormida todo el día, con nauseas o con la memoria de un pez (efecto secundario del embarazo : ) ni te cuento. Y puedes acabar estresada pensando y ahora qué hago, cómo consigo clientes, descentrada y ya sabes que eso no funciona.

Este fue uno de mis aciertos, sin mucho mérito porque siempre planifico el año por adelantado haciendo cambios si es necesario. Te lo recomiendo al 100%.

¿Cómo hacerlo?

– Determina cuántos ingresos quieres cada trimestre (o al año, como tú prefieras).

– Haz un listado de las distintas opciones que tienes para conseguirlo. Por ejemplo: 5 clientes nuevos, vender 10 plazas de tu programa o X copias de tu ebook.

– Elige cuáles vas a llevar a cabo. Mi recomendación: elige la forma más sencilla y que más te guste (no es momento de complicarse la vida).

– Planifica tu calendario: cuándo vas a ofrecer cada cosa.

Eso como mínimo para tener una buena idea de qué vas a hacer los siguientes 12 meses.

 

2. Si estás considerando contratar ayuda, este es el mejor momento

Durante el 3º trimestre de mi embarazo hice un mini-lanzamiento de uno de mis programas (mini porque no tenía energías para uno grande y ya lo planifiqué así en su momento) y el programa en sí empezó cuando nació mi hijo.

Yo ni me tuve que preocupar porque Marcela, mi mano derecha, se encargó de todo y mi parte de trabajo fue mínima. Aviso importante: estoy hablando de un programa que había hecho ya antes, era la segunda edición y, por tanto, estaba totalmente organizado y estructurado. ¡Ni se te ocurra lanzar una primera versión de algo en ese momento!

 

La cuestión es que tener ayuda siempre es necesario pero en este momento mucho más. Ese fue otro acierto.

 

3. No te compliques

Cada persona es un mundo y no sé cómo eres tú, pero te recomiendo que este año planifiques con calma y no te pongas metas muy estresantes. No pasa nada si un año mantienes los beneficios en vez de aumentarlos, o si no aumentan lo mismo que otros años. Aunque si te planificas bien, y dependiendo de la etapa de tu negocio, puedes seguir incrementando tus ingresos. Eso requiere experiencia previa, ayuda y una buena planificación.

Yo personalmente no quise estresarme demasiado y me planteé mantener el nivel de ingresos trabajando menos. El resultado fue mismos ingresos que el año anterior pero trabajando 4 meses menos. Para mi un placer ya que la libertad es el principal motivador para mi.

Mi recomendación: no te compliques mucho, deja muchas cosas programadas, y centrate en los programas que mejor vendas y menos trabajo te den.

 

4. Sé realista con tu horario de trabajo

Es muy difícil trabajar al mismo ritmo que antes. Por supuesto, depende de cada embarazo pero dudo mucho que te libres del cansancio y la falta de concentración. Así que aprovecha para trabajar las horas y meses en los que mejor te encuentres. Si pretendes hacer lo mismo con la misma intensidad te sentirás agotada, frustrada y nerviosa. Sé realista, por eso la planificación es tan importante…

Por ejemplo:

PRIMER TRIMESTRE: para mi fue bastante malo por el cansancio, las nauseas, mareos, el malestar (y eso que esta vez no tuve tanto sueño como con mi primer hijo). Aun así fue el trimestre que más trabajé de todo el embarazo (el último trimestre del año suele ser el más ocupado para mi). Acabe mi primer programa grupal e hice un lanzamiento (si sabes de qué hablo, sabes la cantidad de trabajo que conlleva eso : )

Lo conseguí porque soy muy eficiente, tenía ayuda y trabajaba cuando me encontraba mejor (por las mañanas). Aunque TODOS los días le decía a mi marido, yo no sé ni como puedo trabajar con lo mal que me encuentro.

Mucha gente se encuentra muy bien este trimestre, si es tu caso, aprovecha.

 

– SEGUNDO TRIMESTRE: este suele ser en el que mejor te encuentras. Aproveché para dejar preparado casi todo lo que iba a ofrecer en el 3º trimestre y un mes después del parto (error que te comentaré luego) y para coger las últimas clientas del año.

Si el 1º trimestre lo has pasado mal ¡aprovecha este!

 

TERCER TRIMESTRE: ya estaba muy cansada y no me apetecía trabajar mucho, por no hablar de la tremenda barriga que tenía que hacía que estuviera muy incómoda en el despacho (me preguntaban todos los días si iba a tener gemelos). Como había hecho la mayor parte del trabajo en los trimestres anteriores me lo tomé con calma, di algunas sesiones con clientas, escribí artículos y poco más. A partir de ahí no cogí a más clientes.

Hice el minilanzamiento que te comenté antes pero fue tan mini que no me costó mucho y me dió suficientes beneficios para no preocuparme durante unos meses.

 

Esa fue mi experiencia y aunque lo planifiqué bastante bien cometí algunos errores, apunta:

 

Me pasé de trabajo el primer trimestre. Al planificar subestimé lo que me llevaría (de tiempo y energía) la creación del nuevo programa y el lanzamiento. Cualquiera que haya hecho lo mismo me entenderá, siempre se subestima y eso que no era mi primera vez. Así que date siempre más tiempo del que crees que te llevará algo, especialmente si es un lanzamiento o la creación de un programa.

Subestimé (¡otra vez!) la recuperación. Cuando hice mis planes les comenté a mis clientas que estaría un mes de baja y después ya podríamos tener sesiones y volvería a mi ritmo habitual, porque sé lo que me gusta trabajar y que me aburro fácilmente. ERROR.

En este caso tuve una recuperación muy larga y estuve casi dos meses de reposo y luego no me apetecía hacer nada, solo descansar y estar con mi familia. Económicamente me lo pedía permitir porque había planificado bien los trimestres anteriores pero claro:

1. Una clienta se molestó cuando le dije que tendría que retrasar la sesión con ella porque todavía no me encontraba bien.

Sintió que le había fallado en un momento clave de su negocio en el que necesitaba mi ayuda y canceló el contrato. No me gusta fallarle a mis clientas y, aunque no fue premeditado sino por causas de salud, si hubiera planificado más tiempo de recuperación no habría pasado.

Al resto de clientas las seguí atendiendo por email sin problemas. No eran muchas (eso lo había planificado bien, menos clientas ese año) y no necesitaron mucho ese tiempo : )

 

2. Al volver se me había acumulado mucho trabajo porque no había considerado estar tanto tiempo sin hacer nada.

Había planificado solo un mes. Así que tuve unas semanas de estrés que me podría haber ahorrado si hubiera planificado bien y lo hubiera dejado todo preparado para más tiempo. Por no decir meses porque hice dos lanzamientos y acabé un programa grupal nuevo. A esto súmale el hecho de que no podía trabajar tanto como antes porque con un bebé NO SE TRABAJA LO MISMO. Y eso que tenía ayuda. Pero tardé un tiempo en reorganizarme y volver a ser eficiente como antes (o incluso más, porque tenía el mismo trabajo y menos tiempo, eso te hace volver a replantearte la estructura de tu negocio).

 

Esa fue mi experiencia compaginando mi negocio con el embarazo. Resumen: no te compliques mucho ese año, planifica, planifica y deja programado todo lo que puedas, contrata ayuda si quieres y puedes y CONSIDERA más TIEMPO del que crees que vas a necesitar para todo.

Espero que te ayude mi experiencia, ¿añadirías alguna recomendación más?

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Comments

  1. Leer este post me ha hecho pensar (o, mejor dicho, seguir pensando) en mi situación personal: estoy planteándome el tener mi primer hijo. Tengo un trabajo digamos que de horario de oficina que me aporta una estabilidad económica y, a la vez, estoy intentando construir mi propio negocio y desarrollar mi vocación. Ahora ya no tengo nada de tiempo y estoy dándole vueltas a cómo podría organizarme si fuera madre. Supongo que no hay respuestas, que para cada persona será diferente, pero la única que se me ocurre en mi caso es renunciar a algo, no puedo tenerlo todo… Ahí lo lanzo, por si alguien se ha encontrado o encuentra en esta situación…

  2. Super importante lo de planificar con antelación. Pero tampoco volverse loca, si hay que hacer cambios o las cosas no salen como planeamos hay que aceptarlo.
    No creo que lo de la clienta que se enojo haya sido tu culpa. Cada embarazo es distinto y el post también lo es. No tenías forma de saber como iba a ser 🙂

    Saludos desde Argentina!!

    Nora

  3. Muy interesante esta página. Estaría genial que hubiera mas artículos sobre madres que han cambiado de profesión. Es todo un desafío la maternidad y la vida profesional.
    Gracias por la información,

    • Gracias, Silvia, me lo apunto. De hecho tengo un artículo preparado sobre cómo compagino mi negocio con mis dos hijos pequeños : )

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