La semana pasada te comentaba en este artículo cuatro tipos de situaciones que provocan que estés insatisfecha y bloqueada y que no sepas qué hacer con tu negocio: estar en un negocio familiar que en realidad no te gusta, estar muy estresada, no ver resultados y perder la ilusión o motivación aunque las cosas vayan bien.

En este artículo, que va a ser un poquito más largo de lo habitual, te voy a dar unas recomendaciones o sugerencias para cada caso:

>>Escucha este artículo aquí –> Qué hacer con tu negocio-2ª parte

 

1. Si te identificas con el 1º caso y estás en un negocio que no te gusta por alguien, es hora de tomar las riendas de tu vida, aunque no sea fácil.

A priori tienes dos opciones: ponerle más alegría a tu trabajo, encontrar una parte que te guste y donde puedas utilizar tus habilidades y fortalezas hasta que puedas cambiar de sitio o de negocio para hacer lo que de verdad quieras (o hasta que empiece a gustarte, que también puede pasar cuando haces las cosas con atención y cuidado y te interesas). O bien ser fuerte y buscar algo que de verdad te guste.

No va a ser fácil, pero ¿cuál es la alternativa?

 

2. Si tu problema es un exceso de trabajo.

Es un problema que muchos desearían, ¿verdad?, pero eso no quiere decir que no te pase factura y estés empezando a considerar seriamente si de verdad merecía la pena dejar tu trabajo anterior para esto. Aquí tienes que pararte un momento a analizar tu negocio y tus resultados.

¿Qué es lo que de verdad te agobia?

¿Demasiados clientes, poco tiempo para crear más cosas o simplemente que no te queda tiempo para nada? ¿Demasiados proyectos a la vez?

Probablemente sea el momento de tres cosas:

  • Empezar a decir que no a nuevos proyectos hasta que vuelvas a sentir que tienes el control.
  • Subir tus precios y ser más selectiva con tus clientes para tener más tiempo sin que se resientan tus ingresos.
  • Delegar, contratar a alguien más que te ayude.

 

De esta forma tendrás tiempo para trabajar en la parte que más te guste de tu negocio y para replantearte el siguiente paso sin acabar destrozada en el intento.

 

3. Si no tienes ingresos o no al nivel que de verdad quieres.

Este es uno de los casos más frecuentes y si no eres capaz de obtener ingresos es muy estresante y agobiante, así que cuanto antes te pongas manos a la obra mejor.

En este caso probablemente te plantees si es hora de abandonar o si de verdad puedes hacer algo para salir a flote.

Sobre abandonar ya escribí un artículo hace tiempo (este). En el caso de que decidas continuar y no sepas cómo salir de esa situación, mi recomendación sin dudarlo ni un momento es contratar a alguien que te ayude a conseguir los resultados que tu quieras. Alguien que esté donde tu quieres estar y que te pueda guiar en esa situación.

 

Sé de primera mano que invertir dinero en tu situación da mucho miedo (lo sé por experiencia), pero muchas veces es lo mejor que puedes hacer. ¿O prefieres seguir dando tumbos y sin generar ingresos?

Cada euro o dólar que no ingresas es un euro o dólar que pierdes. Es así de simple.

Hay algo que es importante tener claro desde el principio: si tienes un negocio vas a tener que invertir en él en todas las etapas y, si no estás dispuesta, quizá un negocio no sea para ti (pincha aquí para tuitear esto).

Cuesta mucho aceptarlo pero cuanto antes lo hagas mejor.

Recuerda ¿cuál es la alternativa? Seguir sintiéndote mal y perdiendo dinero mes tras mes….

 

4. Las cosas van bien pero te falta algo.

Esta es una situación que he experimentado yo misma y también alguna de mis clientes. Las cosas van bien, vas avanzando, trabajas en lo importante, tienes sistemas puestos a punto pero… te falta algo. No es que te puedas quejar o que no tengas trabajo y estés aburrida sino que te falta algo, motivación, ilusión…

¿Qué hacer en este caso?

En este momento es importante que te replantees tu negocio desde la base, considerando al menos estas tres cosas: qué quieres conservar, qué quieres eliminar (productos o servicios que ya no te motiven o que no sean rentables, por ejemplo) y cuál es tu nueva visión.

Quizá ya domines las estrategias que usas y por eso te sientes algo aburrida y necesitas nuevos desafíos, en ese caso ¿qué puedes añadirle a tu negocio que te devuelva el cosquilleo? ¿Algún producto nuevo, una forma distinta de hacer las cosas?

Quizá es hora de cambiar de nicho porque lo que antes te satisfacía ya no lo hace, y ahora te piden otras cosas o te apetece hacer otras cosas. Por ejemplo, yo empecé haciendo coaching puro y duro enfocado en científicos y mujeres profesionales que necesitaban decidir el siguiente paso a dar en su carrera. Aunque mantengo esa parte (todavía me gusta), con el tiempo he añadido algo que me satisface mucho y que me han pedido mucho: coaching y mentoría para mujeres que quieren un negocio online como el mio. Algo que ni me había planteado en un principio, la verdad ¡y ahora me encanta!

O puede ser que necesites un cambio de tu marca, del branding, con el que te sientas más tú.  Siéntate a crear un plan de aquí a 1 o 2 años hasta que veas que vuelves a recuperar la ilusión porque es para ti un desafío nuevo.

 

Como te mencioné la semana pasada, los cuatro casos son normales y frecuentes y puedes pasar por varios en distintas etapas de tu negocio.

¿Se te ocurre alguno más? Cuéntame tu caso en los comentarios y comparte este artículo si te ha ayudado.

 

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Y TU, ¿QUE OPINAS? - 4 COMENTARIOS

Comments

  1. Saludos Aida, te mando un fuerte abrazo, me encantó tu boletin de esta semana, me gustó la foto con Diana, wao, me imagino lo mucho que aprendieron y lo bien que la pasaron.

    En cuanto a tu segundo articulo de la serie, está excelente, y es la situación que mucha gente vive en sus negocios, me gustó eso de menos clientes y más ingresos, es una de las estrategias que estoy implementando, porque a veces muchos clientes y poco ingreso terminas mas cansada y con menos tiempo.

    te mando un fuerte abrazo desde Puerto Rico

  2. Hola Aida, excelente aportación ¡Gracias! mi negocio aún está en proyecto, pero no sé cómo seleccionar a los profesionistas adecuados y qué porcentaje pagarles una vez que comience a funcionar, ellos darían consultorías ¿Qué me recomiendas?

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