Todos hemos oído alguna vez lo de “think big”, piensa a lo grande.  “Ya que te pones piensa a lo grande”, “dispara a la luna y así aunque falles llegaras a las estrellas”, etc.

Y es cierto, motivador y responsable de grandes hazañas, pero.

Tiene que haber un pero, si no este artículo no existiría. Mi propia experiencia me dice que esa actitud no siempre es útil, al igual que muchas otras de las que hablaré en otra ocasión.

 

>Escucha este artículo en formato podcast aquí –>Por qué pensar a lo grande a veces no es lo más indicado

 

La principal razón por la que considero que no siempre es útil es que te  puede llevar a sentirte frustrada, estancada e incapaz de seguir; sobre todo si estás comenzando algo nuevo.

Si ya estás metida en algo, es una actitud muy acertada para superar los límites mentales autoimpuestos y llegar más lejos de lo que al principio pensabas. Pero cuando acabas de empezar, para algunas personas pensar así puede ser contraproducente, ya que lo único que consigues es atemorizarte más.

 

Eso es exactamente lo que me pasó cuando comencé mi negocio.

Cuando leía o escuchaba eso de “pensar en grande” y me imaginaba el futuro de mi negocio a relativamente largo plazo, ¡me desanimaba! Porque lo veía tan lejos de mi situación que, en lugar de inspirarme, me paralizaba.

En ese momento, cuando acababa de dejar mi carrera científica, todavía con mi mentalidad de becaria, pensar en un negocio de coaching a lo grande me dejaba prácticamente en coma. Por no hablar de que personalmente odio la pregunta de cómo te ves o cómo imaginas tu negocio de aquí a 5 años.

Así que si a ti te pasa lo mismo, que sepas que no eres la única.

 

Hay momentos en los que lo que de verdad ayuda es centrarse en una visión a más corto plazo y no tan ambiciosa que, por supuesto, luego puedes ampliar y modificar a tu gusto.

En estas situaciones lo más importante es tomar acción, y si una visión muy lejana de tu situación actual te paraliza aún más, céntrate mejor en una un poco más modesta pero que te inspire lo suficiente para dar los pasos necesarios. Es como si intentaras meterte en aguas profundas sin haber visto nunca el mar.

Muchas personas lo harían sin dudarlo, pero para muchas otras funciona mejor mojarse primero los pies, ir adentrándose poco a poco y, cuando ya estás metida hasta la cintura y más preparada mentalmente, entonces sí, entonces te zambulles completamente.

 

No digo que no te plantees tu gran visión, al contrario, ¡hazlo! Porque te ayudará a abrir la mente y darte cuenta de las posibilidades, y porque a lo mejor eres de las que se inspiran y motivan ya desde el principio con una gran vision. Pero si no es así, tenla en la recámara y céntrate en algo más cercano hasta que estés lo suficientemente preparada mentalmente para volver a planteartela.

Una forma de hacerlo, cuando te planteas tu visión y tus objetivos, es hacerlo a largo, corto y medio plazo. Así la “gran visión” no te paralizará porque te puedes centrar en los pasos previos, tus objetivos a corto y medio plazo.

No olvides que la parte más importante es la mentalidad y te aseguro que llegará un día en la que esa visión cada vez te dará menos miedo.

 

¿Tú que prefieres, ir directamente a lo grande o empezar poco a poco? Déjame tu comentario más abajo.

 

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Y TU, ¿QUE OPINAS? - 9 COMENTARIOS

Comments

  1. Buenas Aida!!!
    Totalmente de acuerdo en eso de que el pensar a lo grande agobia, es mi caso también, y también me han cuestionado eso de “imaginate dentro de 5 años” y me da algo!!! Está bien hasta el punto de proponerte metas y objetivos, pero como bien dices eso puede llegar a ser frustrante, lo se por experiencia… hace poco me dijeron algo que creo que también se dice mucho en el coaching (o similar): “cómo te comes una vaca?”, toda entera es imposible… y me pareció un buen ejemplo gráfico de ésto (aunque también se puede extrapolar a muchas otras cosas)… Sin duda hacer las cosas poco a poco y priorizando es lo que mejor puede ayudar a llegar a nuestros objetivos sin caernos de golpe a mitad del camino… Gracias mil por tu artículo, me ha encantado!:)

  2. me ha parecido muy bueno, creo que debemos empezar primero conociendonos a nosotros mismos,medir nuestras fortalezas y debilidades, y asi con ello empezar a pensar en grande, eso nos va ayudar, y de igual por experiencia propia, felicidades Aida, me alegro que estes super y que te hayas ido al campo a disfrutar y gracias por el articulo.

  3. Aida, Dios te Bendiga !!!
    Creo que ambas visiones son importantes. Pero así como nos lo dice Jesús ” El que es fiel en lo poco es fiel en lo mucho” me parece, que se pueden ir dando pasitos pero firmes tras el buen ideal que queremos lograr en nuestras vidas. Valorar lo mínimo, lo pequeño, me parece una buena pedagogía y estoy de acuerdo contigo…algo que nos mantenga motivados hacia esa meta. Abrazos !!!

  4. Me gustaron muchos tus consejos. Fui de las que no medían riesgos y se tiraba al mar sin duda.
    Pero en este momento justamente mis metas siguen siendo algo exigentes y siento que me paralizo, tal cual explicaste en tu texto.
    Creo que es lo mejor lo que aconsejas. Y lo estoy haciendo justamente en estas semanas pasadas. Tratando de estar nuevament en el ambiente que me manejaba y en mi profesión, pero de a poco, con metas chicas.Creo que es lo mejor. Los golpes se sienten menos y uno sigue intentando.
    No logro explicarme el por qué de esos cambios en la vida de uno, salvo por temas personales que me afectaron demasiado y me hicieron perder la confianza en mi misma. Ya lo averiguaré..

    Abrazos y gracias.

  5. Gracias Aida, el artículo me ha sido de mucha utilidad…
    Sobre todo ahora que estoy empezando mi proyecto vinícola.
    Siempre son muy acertados tus consejos.
    Saludos Cordiales,
    Alejandra

  6. Gracias Aida. Me he sentido muy identificada con lo que explicas, la visión “a lo grande” me abruma y paraliza. El ejemplo de meterse en el agua va mucho más conmigo y tengo que aprender a aplicarlo.
    Un saludo.

  7. Coincido totalmente con vos, me molesta bastante cuando algunos programas te piden que describas cómo te ves dentro de 10 años o de 5, cuando en realidad estoy tratando de tomar envión ahora, y me motivan los pasos que voy dando, aunque sean pequeños bocaditos para mí son señales de que voy andando. Un fuerte abrazo

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