controldetuvida

 

Hace poco empecé a leer el libro «Feel the fear and do it anyway» De Susan Jeffers, un libro que ha vendido más de dos millones de copias en todo el mundo.

Y me ha llamado especialmente la atención el capítulo sobre tomar las riendas de tu vida.

Cada semana me escriben muchas personas comentándome sus casos y las razones por las que no hacen una u otra cosa: la mala suerte, es un mal momento, otra persona me lo impide, etc.

 

Es fácil pensar que los demás tienen la culpa de lo que nos pasa, que no podemos hacer nada para cambiar nuestra situación o que tenemos mala suerte y nunca es el momento adecuado.

También es fácil pensar que estás tomando las riendas de tu vida cuando en realidad no es así.

 

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«Find a job you like and you add five days to every week.»  H. Jackson Brown, Jr.

«Encuentra un trabajo que te guste y le añadirás cinco días a la semana.»  H. Jackson Brown, Jr.

 

 

Hay veces en que te sientes «atrapada» (o atrapado) en un trabajo que no te llena ni te gusta y debido a tus circunstancias, miedos y necesidades prefieres aguantar que decidirte a dejarlo.

Y ¿cómo vas a  encontrarte satisfecha en un caso así, verdad?

 

Yo siempre soy partidaria de cambiar  lo que no te gusta, pero si no te decides y eliges seguir aguantando, hay ciertas cosas que puedes hacer para que tu situación sea más llevadera y te sientas satisfecha.

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rutina

¿Llevas una vida rutinaria y monótona? El trabajo, los estudios, los niños, la casa.

Es muy fácil acomodarse a las viejas rutinas diarias y que los días y las semanas pasen sin pena ni gloria, ¿verdad?

 

La falta de novedades y la monotonía pueden hacer que estés aburrida, desmotivada y sin energía; y que no encuentres ni tiempo ni ganas de hacer nada.

Por eso es importante romper con la rutina, recuperar el dinamismo y hacer tu vida más agradable y divertida.

Para que te sientas bien y además tengas energía y motivación para afrontar los obstáculos.

Si es tu caso, sigue leyendo…

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Hoy entrevisto a Amalia Arce, pediatra, madre de dos niñas y autora del blog «Diario de una mamá pediatra«.  

Un blog que leo sin falta y que os recomiendo porque tiene información muy interesante. La podéis encontrar también en Twitter (@lamamapediatra).

 

>>Hola Amalia, gracias por tu tiempo. Cuéntanos un poco si siempre has tenido claro a qué querías dedicarte, y cómo te decidiste a crear tu blog (o mejor dicho tus blogs, ¡que tienes dos!)

 

Hola Aida. La verdad es que justo hace unos días me planteaba este tema de la vocación. Yo creo que me hice médico un poco por casualidad, y que probablemente hubiera sido feliz haciendo otras cosas.

Después me planteé hacer Pediatría porque me encantaba como especialidad y nunca me he arrepentido. Cada vez me gusta más. De hecho desde el primer día supe que había “acertado” y ahora cuando voy a hospitales de adultos, todavía lo tengo más claro.

En cuanto al blog, simplemente “surgió”, de forma escasamente premeditada, como una necesidad de dejar por escrito algunas de las cosas que me pasaban por la cabeza.

Pienso que en profesiones como la mía, en las que trabajas con niños, la propia maternidad modifica la forma en cómo afrontas tu trabajo. Por eso cada vez me interesan más los temas de educación y socialización, así como la divulgación de nuestro trabajo y de información de interés para los padres recientes.

 

 

>>¿Qué es lo  más te gusta de ser pediatra? ¿Cómo compaginas el trabajo con tus niñas y con escribir dos blogs y estar en Twitter?

¡Lo mejor de ser pediatra es el contacto con los niños! Además me siento útil socialmente y es una profesión en la que tienes muchos caminos profesionales a escoger.

Compaginar el trabajo y la familia no siempre es fácil. Yo me siento muy afortunada por haber logrado un buen equilibrio. Hay que buscar ese equilibrio y tener clara la escala de valores.

También es cierto que necesitas un pellizco de suerte en la empresa en la que trabajes. ¡Y mucho mejor si tu pareja está implicada en el proyecto familiar!

Escribir me gusta y en parte me relaja. Aunque generalmente publico por las mañanas, suelo preparar las entradas del blog por la noche, cuando las niñas ya están durmiendo.

Ese ratito que mucha gente pasa delante de la tele (que a mí no me gusta demasiado), yo lo empleo en “estar conectada”. Además profesionalmente estamos explorando las redes sociales desde el Hospital de Nens. De forma que ahora forma un poquito parte de mi trabajo.

 

 

>>Una vez leí sobre una madre pediatra que había visto tantos casos de niños que casi se ahogan comiendo salchichas que casi las tenía prohibidas en su casa. ¿Ha afectado ser pediatra a la forma en qué educas a tus hijas?

 

Yo creo que ha afectado mucho más mi propia educación y la forma cómo lo hicieron mis padres, que mi profesión. Aunque estar en contacto con familias constantemente y con otras formas de funcionar, lógicamente me amplía el campo de visión.

En cuanto a enfermedades y demás, he tenido suerte y me han salido muy sanotas, y yo soy muy poco sufridora con la salud (por lo menos de momento).

 

 

>>Como mujer profesional, ¿has tenido que superar algún obstáculo para llegar dónde estas?

Pues aunque ahora estoy muy bien, no siempre ha sido fácil. Siempre explico que un año después de tener a cada una de mis hijas he tenido que cambiar de trabajo. ¿Casualidad o relación?

Mi experiencia es variopinta, pero en general queda bastante para que los jefes y empresarios sean conscientes de la condición femenina y que la conciliación sea una realidad. Los hombres tanto en su condición de “jefes” como en su condición de “padres” tienen que dar un giro de tuerca más. Y valorar las ventajas que tiene una mujer como trabajadora después de ser madre: superados los primeros meses en los que el bebé te absorbe en gran medida, creo sin duda que mejoramos en nuestras capacidades sobre todo en cuanto a organización e imaginación.

No me gustaría tampoco que parezca que los hombres son el problema, a mí más de una zancadilla me la ha dado una mujer….

 

 

>>¿Qué consejo le darías a las mujeres que quieren hacer lo que tú?,  ¿y a las que necesitan compaginar el cuidado de sus hijos con su trabajo?

Creo que lo más importante es tener claras las prioridades. También ser conscientes de que en realidad la época de crianza es corta si lo comparas con lo que va a ser tu vida laboral.

Así que lo mejor es disfrutar de ese periodo sin agobios en la medida de lo posible, y por otro lado ser todo lo profesional que puedas en tu trabajo. Y tener claro que los niños necesitan estar con sus padres y poder compartir tiempo juntos.

Si tienes que ser buen profesional y además compartir tiempo (en cantidad y calidad) con tus hijos, está claro que hay cosas a las que habrá que renunciar. Pero la vida es muy larga….

Gracias Aida por tu entrevista

 

Gracias a ti Amalia por compartir tus experiencias. Me parece fundamental lo que dices de que habrá que renunciar a cosas, pero que la vida es larga; tener clara la escala de valores (algo en lo que siempre hago hincapié) y aprovechar el rato en el que la mayoría de la gente ve la tele para hacer cosas más productivas.

Gracias de nuevo por tu colaboración y enhorabuena por tu excelente blog.
¿Qué te ha parecido la entrevista? Déjame tu comentario más abajo.

 

 

¿Estás a punto de empezar algo nuevo? Quizá te preguntes «¿Y ahora por dónde empiezo?«

Una de las situaciones más comunes a las que te puedes enfrentar es el bloqueo inicial que se produce justo cuando decides empezar algo de una vez por todas. Especialmente si hablamos de empezar desde cero.

Probablemente hayas pasado mucho tiempo haciendo planes, quizá leyendo artículos y libros de autoayuda, decidiendo qué quieres hacer e intentando superar tu miedo e inseguridad para dar ese primer paso, y cuando por fin te decides, te surge la confusión.

Sí, sé lo que quiero, pero ¿por dónde empiezo?

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>>Puedes escuchar este artículo en formato podcast pinchando 4 verdades sobre la conciliación laboral y familiar.

 

Aunque se ha escrito mucho sobre la conciliación laboral y familiar y no es nada original retomar el tema, la verdad es que muchas lectoras me han pedido ayuda sobre eso y, además, poco hay ya de original con la sobrecarga de información que tenemos, ¿verdad?

Así que hoy os cuento qué podéis hacer para conciliar vuestra vida laboral y la familiar y personal.

Esto es lo que yo he ido aprendiendo con mi experiencia (¡y eso que me queda un largo camino por recorrer!):

 

No hay una definición universal de equilibrio laboral-personal.

Mucha gente opina que no existe el equilibrio entre trabajo y vida personal, pero yo discrepo, sí que existe pero es diferente para cada persona.

Por eso habrá consejos que a ti no te solucionarán nada y a otra persona sí.

Lo que está claro es que no hay una formula, solución o receta universal x+y= feliz equilibrio.

Cada persona tiene unas circunstancias, prioridades y necesidades distintas y en eso te tienes que basar, en las tuyas. Es algo que menciono en casi todos mis artículos, y es que es fundamental, tienes que conocer tus valores, prioridades y necesidades en este preciso momento (ya sabemos que irán variando con el tiempo, pero lo que te preocupa es el presente) para poder determinar la mejor manera de conciliar trabajo y vida personal para ti y tu familia.

Y no te agobies si te parece que tu vecina es feliz y tú no, lo que a otra persona le hace feliz no tiene por qué hacerte feliz a ti.

 

Si no sabes lo que quieres, difícilmente lo conseguirás (y si lo consigues no lo sabrás).

¿Cómo quieres conseguir un equilibrio si no sabes lo que es para ti?

Así que responde, cuando hablas de conciliar tu vida personal y laboral, ¿a qué te refieres exactamente? ¿Qué sería para ti un equilibrio sano? ¿Qué combinación te haría sentir satisfecha?

A lo mejor no es tan difícil como tú crees pero no te habías parado a pensarlo hasta ahora.

 

Sé realista y empieza con lo que tienes.

Analiza tus horarios y disponibilidad y piensa cómo podrías aprovechar el tiempo que tienes. Recuerda que importa más la calidad que la cantidad. No por tener toda la tarde libre vas a conciliar mejor tu vida que si sólo tienes un par de horas.

Parece ilógico pero por experiencia te digo que cuando no tienes claro lo que quieres y no te organizas bien, pierdes el tiempo en vez de aprovecharlo en cosas que te harían sentirte bien.

De hecho cuanto más ocupada estás, más cosas haces, ¿o no te has dado cuenta?

Así que en vez de pensar que sólo tienes dos horas libres y que no te va a dar tiempo a hacer nada, ¡aprovechalas!

No son necesarios largos periodos de tiempo para sentirte bien, un cuarto de hora leyendo en el sofá es suficiente para relajarte, una clase de yoga de media hora, un paseo de 20 minutos con tu pareja, media hora de atención ininterrumpida a tu hijo. Si tienes poco tiempo, empieza con ese poco tiempo que es mejor que nada.

¿Qué me dices de aprovechar el tiempo en el coche para escuchar tu música favorita o una teleclase, o de pasar el rato de la comida charlando con tus compañeras, comiendo al aire libre, leyendo un libro o simplemente no haciendo nada, lo que más te relaje?

Aprovecha cada momento.

 

Haz cambios.

Es obvio, pero no lo haces, y así por mucho que te quejes no vas a lograr nada.

¿Que quieres más tiempo para ti o para tu familia o para las dos cosas? Pues pon manos a la obra, organiza bien el día, delega lo menos importante, crea sistemas para facilitar tu vida (menús para las comidas, todos los recados el mismo día, etc), pon límites a tu trabajo y di no a personas y proyectos, acepta que el día no tiene suficientes horas para hacer todo lo que quieres y elige las actividades y personas que quieres que formen parte de él.

Fácil no es, pero tú verás si merece la pena seguir así.

 

Al final es una cuestión de elecciones, hay muchas cosas que se pueden posponer sin causar un drama, lo que tienes que hacer es atreverte a marcar límites, a decir hasta aquí he llegado y mañana más.

En resumen, esto te recomiendo: define qué es equilibrio para ti, aprovecha el tiempo libre que tengas (por poco que sea) para hacer cosas que te den energía y contribuyan al equilibrio, ponte manos a la obra y deja espacio para lo que realmente te importa.