Seguro que te ha pasado alguna vez, o quizá te esté pasando ahora, que estás deseando hacer algo pero hay una serie de imprevistos o circunstancias que te frenan un poco.
Y no sabes si lanzarte a pesar de todo o si esperar un tiempo. (más…)
Coaching y mentoría para mujeres profesionales y emprendedoras estancadas
Seguro que te ha pasado alguna vez, o quizá te esté pasando ahora, que estás deseando hacer algo pero hay una serie de imprevistos o circunstancias que te frenan un poco.
Y no sabes si lanzarte a pesar de todo o si esperar un tiempo. (más…)
Hoy quiero compartir contigo las medidas que tomé durante mi segundo embarazo para mantener el negocio. En este caso llevaba ventaja porque al ser el segundo ya sabía más o menos lo que se avecinaba : )
Cada embarazo es un mundo y es imposible generalizar, puede que tengas muchísima energía, o que te vayas arrastrando de cansancio y nauseas o que tengas que estar en reposo. No lo sabes, así que te cuento mi experiencia PERSONAL, lo que hice y lo que recomiendo.
>> Escucha este artículo aquí –> Cómo compaginé mi segundo embarazo con mi negocio
Esto lo recomiendo estés embarazada o no, pero si estás pensando quedarte embarazada o si acabas de enterarte, lo primero es planificar los siguientes 12 meses, es decir el tiempo que dura el embarazo y el postparto. Personalmente te recomiendo dejarte un mínimo de dos meses (4 mejor) después del parto sin casi trabajo, porque puedes tener una recuperación más lenta o porque puede que no te apetezca nada más que estar con tu hijo.
Y es que si lo tienes todo pensado y planificado te será más fácil simplemente ponerte a ello. Tener que decidir qué hacer y cuándo y cómo hacerlo es bastante estresante y si estás cansada, medio dormida todo el día, con nauseas o con la memoria de un pez (efecto secundario del embarazo : ) ni te cuento. Y puedes acabar estresada pensando y ahora qué hago, cómo consigo clientes, descentrada y ya sabes que eso no funciona.
Este fue uno de mis aciertos, sin mucho mérito porque siempre planifico el año por adelantado haciendo cambios si es necesario. Te lo recomiendo al 100%.
¿Cómo hacerlo?
– Determina cuántos ingresos quieres cada trimestre (o al año, como tú prefieras).
– Haz un listado de las distintas opciones que tienes para conseguirlo. Por ejemplo: 5 clientes nuevos, vender 10 plazas de tu programa o X copias de tu ebook.
– Elige cuáles vas a llevar a cabo. Mi recomendación: elige la forma más sencilla y que más te guste (no es momento de complicarse la vida).
– Planifica tu calendario: cuándo vas a ofrecer cada cosa.
Eso como mínimo para tener una buena idea de qué vas a hacer los siguientes 12 meses.
Durante el 3º trimestre de mi embarazo hice un mini-lanzamiento de uno de mis programas (mini porque no tenía energías para uno grande y ya lo planifiqué así en su momento) y el programa en sí empezó cuando nació mi hijo.
Yo ni me tuve que preocupar porque Marcela, mi mano derecha, se encargó de todo y mi parte de trabajo fue mínima. Aviso importante: estoy hablando de un programa que había hecho ya antes, era la segunda edición y, por tanto, estaba totalmente organizado y estructurado. ¡Ni se te ocurra lanzar una primera versión de algo en ese momento!
La cuestión es que tener ayuda siempre es necesario pero en este momento mucho más. Ese fue otro acierto.
Cada persona es un mundo y no sé cómo eres tú, pero te recomiendo que este año planifiques con calma y no te pongas metas muy estresantes. No pasa nada si un año mantienes los beneficios en vez de aumentarlos, o si no aumentan lo mismo que otros años. Aunque si te planificas bien, y dependiendo de la etapa de tu negocio, puedes seguir incrementando tus ingresos. Eso requiere experiencia previa, ayuda y una buena planificación.
Yo personalmente no quise estresarme demasiado y me planteé mantener el nivel de ingresos trabajando menos. El resultado fue mismos ingresos que el año anterior pero trabajando 4 meses menos. Para mi un placer ya que la libertad es el principal motivador para mi.
Mi recomendación: no te compliques mucho, deja muchas cosas programadas, y centrate en los programas que mejor vendas y menos trabajo te den.
Es muy difícil trabajar al mismo ritmo que antes. Por supuesto, depende de cada embarazo pero dudo mucho que te libres del cansancio y la falta de concentración. Así que aprovecha para trabajar las horas y meses en los que mejor te encuentres. Si pretendes hacer lo mismo con la misma intensidad te sentirás agotada, frustrada y nerviosa. Sé realista, por eso la planificación es tan importante…
Por ejemplo:
– PRIMER TRIMESTRE: para mi fue bastante malo por el cansancio, las nauseas, mareos, el malestar (y eso que esta vez no tuve tanto sueño como con mi primer hijo). Aun así fue el trimestre que más trabajé de todo el embarazo (el último trimestre del año suele ser el más ocupado para mi). Acabe mi primer programa grupal e hice un lanzamiento (si sabes de qué hablo, sabes la cantidad de trabajo que conlleva eso : )
Lo conseguí porque soy muy eficiente, tenía ayuda y trabajaba cuando me encontraba mejor (por las mañanas). Aunque TODOS los días le decía a mi marido, yo no sé ni como puedo trabajar con lo mal que me encuentro.
Mucha gente se encuentra muy bien este trimestre, si es tu caso, aprovecha.
– SEGUNDO TRIMESTRE: este suele ser en el que mejor te encuentras. Aproveché para dejar preparado casi todo lo que iba a ofrecer en el 3º trimestre y un mes después del parto (error que te comentaré luego) y para coger las últimas clientas del año.
Si el 1º trimestre lo has pasado mal ¡aprovecha este!
– TERCER TRIMESTRE: ya estaba muy cansada y no me apetecía trabajar mucho, por no hablar de la tremenda barriga que tenía que hacía que estuviera muy incómoda en el despacho (me preguntaban todos los días si iba a tener gemelos). Como había hecho la mayor parte del trabajo en los trimestres anteriores me lo tomé con calma, di algunas sesiones con clientas, escribí artículos y poco más. A partir de ahí no cogí a más clientes.
Hice el minilanzamiento que te comenté antes pero fue tan mini que no me costó mucho y me dió suficientes beneficios para no preocuparme durante unos meses.
Esa fue mi experiencia y aunque lo planifiqué bastante bien cometí algunos errores, apunta:
– Me pasé de trabajo el primer trimestre. Al planificar subestimé lo que me llevaría (de tiempo y energía) la creación del nuevo programa y el lanzamiento. Cualquiera que haya hecho lo mismo me entenderá, siempre se subestima y eso que no era mi primera vez. Así que date siempre más tiempo del que crees que te llevará algo, especialmente si es un lanzamiento o la creación de un programa.
– Subestimé (¡otra vez!) la recuperación. Cuando hice mis planes les comenté a mis clientas que estaría un mes de baja y después ya podríamos tener sesiones y volvería a mi ritmo habitual, porque sé lo que me gusta trabajar y que me aburro fácilmente. ERROR.
En este caso tuve una recuperación muy larga y estuve casi dos meses de reposo y luego no me apetecía hacer nada, solo descansar y estar con mi familia. Económicamente me lo pedía permitir porque había planificado bien los trimestres anteriores pero claro:
1. Una clienta se molestó cuando le dije que tendría que retrasar la sesión con ella porque todavía no me encontraba bien.
Sintió que le había fallado en un momento clave de su negocio en el que necesitaba mi ayuda y canceló el contrato. No me gusta fallarle a mis clientas y, aunque no fue premeditado sino por causas de salud, si hubiera planificado más tiempo de recuperación no habría pasado.
Al resto de clientas las seguí atendiendo por email sin problemas. No eran muchas (eso lo había planificado bien, menos clientas ese año) y no necesitaron mucho ese tiempo : )
2. Al volver se me había acumulado mucho trabajo porque no había considerado estar tanto tiempo sin hacer nada.
Había planificado solo un mes. Así que tuve unas semanas de estrés que me podría haber ahorrado si hubiera planificado bien y lo hubiera dejado todo preparado para más tiempo. Por no decir meses porque hice dos lanzamientos y acabé un programa grupal nuevo. A esto súmale el hecho de que no podía trabajar tanto como antes porque con un bebé NO SE TRABAJA LO MISMO. Y eso que tenía ayuda. Pero tardé un tiempo en reorganizarme y volver a ser eficiente como antes (o incluso más, porque tenía el mismo trabajo y menos tiempo, eso te hace volver a replantearte la estructura de tu negocio).
Esa fue mi experiencia compaginando mi negocio con el embarazo. Resumen: no te compliques mucho ese año, planifica, planifica y deja programado todo lo que puedas, contrata ayuda si quieres y puedes y CONSIDERA más TIEMPO del que crees que vas a necesitar para todo.
Espero que te ayude mi experiencia, ¿añadirías alguna recomendación más?
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¿Te has sentido alguna vez agobiada y saturada por las cantidad de estrategias de marketing que se supone que tienes que utilizar para que tu negocio funcione?
Seguro que sí, ¿verdad?
Que cuando te estás poniendo al día con algo de repente lees que lo que mejor funciona ahora son los vídeos, o los podcasts o el email marketing o Facebook y te toca replantearte todo, abandonas o dejas a un lado lo que estabas haciendo y te buscas algún curso para no perderte esa nueva técnica infalible.
¿Te suena?
Probablemente estés atascada y te preguntes cuál es la estrategia que de verdad funciona…
Te cuento lo que he descubierto después de años (desde el 2010 que empecé con mi negocio) probando, leyendo y aprendiendo de cursos y mentoras internacionales:

Una de las cosas que se suele pensar cuando sigues a un mentor, coach o experto que va más adelantado que tú es que ellos nunca tienen problemas o que lo hacen todo bien y no flaquean, pero por supuesto no es así.
¿Prefieres escuchar? Pincha aquí para la versión en audio –> Los dos errores que cometo en mi negocio (y cómo solucionarlos)
A mi me encanta cuando alguna de mis mentoras me cuenta o comparte en su blog obstáculos o bloqueos que ha experimentado. Así que hoy he querido comentarte los dos errores que son más frecuentes en mi negocio y qué hago al respecto.
Hoy en día poca gente se salva, ¿verdad? Pero es que cuando tienes un negocio es muy perjudicial porque pierdes mucho tiempo (aunque tú creas que no es perderlo), te distraes, pierdes eficiencia, puedes bloquearte y, por supuesto, eso repercute directamente en tus ventas y resultados.
Este es mi problema número 1 con diferencia. Yo soy una persona que disfruto muchísimo aprendiendo cosas nuevas, no me canso nunca y además aprendo rápido y le saco partido a prácticamente todo, enseguida aplico lo que aprendo (una de las cosas que tienes que hacer si quieres tener resultados en tu negocio).
Eso claramente es una gran ventaja, especialmente porque lo hago en español y en inglés.
PERO a veces me paso.
Y de repente me encuentro con artículos, webinars, libros, algún curso a medias, otro que quiero repasar, uno nuevo que me interesa y, por supuesto, me bloqueo.
Me bloqueo no porque no sepa qué hacer o por dónde empezar (como suele pasar cuando empiezas tu negocio que no sabes cómo hacer las cosas). A mi se me da muy bien sacarle el jugo a cada cosa y saber cómo aplicarlo.
Me bloqueo porque tengo tantas opciones que funcionan que 1) no sé cuál elegir porque me gustan varias ; o 2) en vez de centrarme en una hasta el final, abandono y cambio (y ya sabemos que ese es uno de los mayores errores que llevan a que no tengas resultados).
Afortunadamente ya son muchos años y me conozco a la perfección, ¡sé reconocer este patrón de autosabotaje en cuanto lo huelo! Y lo que funciona para mi es:
Hay días en los que pierdo el tiempo de mala manera. Antes solía sentirme culpable, ahora ya no. Ahora se que: 1) no pasa nada si un día no hago nada, 2) no soy una máquina y 3) sé cómo solucionarlo.
Sé cuando me pasa y por qué y, por tanto, sé como solucionarlo. Cuando tengo muchas cosas que hacer y no me he sentado a planificar, no sé ni por dónde empezar. Eso me pasa cuando me meto en demasiadas cosas ignorando mi límite (aunque normalmente sepa bien cuál es) o cuando me despisto de mi plan o cuando la idea de mi negocio necesita algún cambio y hay algo que no me gusta.
Es algo que seguro que te ha pasado alguna vez y que les suelo comentar a mis clientes.
Cuando tienes claro qué quieres hacer, cómo y para qué, te pones manos a la obra de inmediato. Pero cuando no te has tomado un momento para planificar tu siguiente paso porque no te ha dado tiempo o porque no lo sueles hacer o por la razón que sea, y no tienes claro qué hacer o tienes demasiadas cosas en mente, acabas por no hacer nada.
Así que es imprescindible tener un plan, aunque seas flexible y puedas cambiar cosas. Eso sí, una cosa es cambiar algo estratégicamente y otra cambiar en cuanto ves algo nuevo, eso entra dentro del error número uno.
En mi caso cuando me sucede es porque he sobrepasado mi límite y estoy involucrada en demasiadas cosas y, además, no me he tomado tiempo de establecer prioridades. Así que, por supuesto, me bloqueo y me voy a mirar blogs de cocina o lo primero que capte mi atención.
En esos momentos, mi solución es hacer un listado o recuperar las libretas donde anoto mis proyectos y por qué paso voy, elegir una sola cosa (la que me vaya a dar los mejores resultados) planificar y en marcha.
Y si tengo un día en que me cuesta hasta eso, empiezo por algo que no requiera mucha concentración para coger ritmo y volver a centrarme (contestar algunos mails*, grabar audios, corregir algún artículo).
*Muchos expertos dicen que revisar tu correo electrónico es lo peor que puedes hacer y que te dispersarás más. En mi opinión no siempre es así, al menos en mi caso. Yo sé cuándo me ayuda y cuando será para distraerme. Además me gusta contestar a mis clientes lo antes que puedo. Pero esa es mi opinión personal.
Y tú, ¿te identificas con alguno de estos errores? ¿Cómo lo solucionas? Me encantará tener más ideas: )
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¿Estás agobiada, saturada y aunque sabes que todo es cuestión de prioridades ya no sabes ni cuáles son las tuyas?
Hay veces en que eres eficiente y productiva y no tienes problemas para sacar las cosas adelante.
Otras veces estás tan saturada de tareas, o simplemente cansada que, aunque sepas cuáles son tus prioridades, qué es lo más importante, te cuesta ponerte en marcha.
Todo normal.
Pero también puede haber ocasiones en las que no solo tienes mucho que hacer sino que ni siquiera eres capaz de priorizar, todo te parece igual de importante y estás totalmente bloqueada.
A veces una sola frase sirve para darle la vuelta a cómo haces las cosas o para probar algo que habías desestimado previamente.
Eso me ha pasado leyendo uno de los capítulos de un libro que te recomiendo mucho (creo que sólo está en inglés): «Time Warrior» de Steve Chandler, que me ha ayudado a ser mucho más eficiente esta semana.
Te cuento cómo…
Y te enviaré el listado de recursos que uso en mi negocio y recomendaciones semanales que te ayudarán a tener la mentalidad adecuada y a centrarte en lo de verdad hará avanzar tu negocio de servicios.
¿QUIERES QUE TE ENVÍE EL LISTADO DE LOS RECURSOS QUE USO EN MI NEGOCIO? Rellena tus datos y te lo envío ya mismo.
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