miedo

foto cara con ojos cerrados

 

La semana pasada te conté algo importante que aprendí después de años estudiando, probando y aprendiendo estrategias de marketing para mi negocio.

Pero…

¿Y si la sola idea del marketing te echa para atrás? Si te agobia, no te gusta y darías lo que fuera porque los clientes simplemente aparecieran o que alguien te los mandara (exactamente lo que me pasaba a mi al principio).

Entonces, ¿qué puedes hacer?

Pues entonces tienes un problema porque si no sabes cómo atraer clientes, no tendrás negocio.

Probablemente estabas esperando algo novedoso que te evitara hacer marketing para siempre, pero no lo hay.

El marketing es algo que sí o sí forma parte de tu negocio y si te niegas a hacerlo y aprenderlo, quizá tendrías que replantearte si quieres un negocio (hay algunas personas que leyendo esto se indignan y dicen que ellas tiene un negocio exitoso sin marketing. Hay que recordar que tener clientes por contactos o recomendación también es marketing o regalar una sesión gratis para que prueben).

La cuestión es que hay muchas estrategias diferentes que puedes emplear, es cuestión de elegir la que más te guste, la que mejor se te de y la que vaya dirigida a tu público ideal (cómo te expliqué en el artículo anterior).

Y si no te gusta nada, elige la que menos te disguste y cuando te pongas en marcha y empieces a dominarla ya verás como te empieza a gustar.

Mira mi caso, por ejemplo.

Cuando empecé habría dado lo que fuera porque alguien me mandara clientes y yo solo tuviera que dar sesiones de coaching. Pero como no pudo ser me tocó ponerme las pilas y aprender.

Y de tanto aprender y probar ahora ME ENCANTA el marketing, quién me lo iba a decir a mi, la verdad.

Esto no quiere decir que ti te vaya a pasar lo mismo, pero en mi experiencia cuando profundizas en un tema le empiezas a coger gusto.

Pero si no es tu caso y no te gusta ninguna de las muchísimas estrategias distintas que hay, solo te queda una opción: pagar a alguien para que lo haga por ti.

O replantearte si un negocio es lo que de verdad quieres.

Sinceramente no creo que haya que llegar a esos extremos, te pongo un ejemplo de distintas cosas que puedes hacer para atraer clientes, no me digas que no te gusta ninguna de ellas:

Hablar en público, escribir artículos, hacer vídeos, grabar podcasts, usar Facebook, Twitter, Pinterest, LinkedIn, webinars, ofrecer sesiones estratégicas, crear alianzas estratégicas, escribir un libro, hacer entrevistas,…

Por supuesto como te comenté la semana pasada no es tan sencillo, no es sólo cuestión de elegir, hay que saber cómo llevarlo a cabo y cómo mantener el interés de las personas a las que atraigas, pero cada cosa a su tiempo, es imposible abarcarlo todo en un artículo.

Así que empieza por esto: atraer a futuros clientes.

Elige de una a tres estrategias y ponte en marcha para ser MUY BUENA en ellas.

Con la cantidad de información que hay hoy en día, no basta con ser medianamente bueno. No lo digo para asustarte más sino para que lo que decidas hacer lo hagas al 100% y no pierdas tiempo haciendo cosas al azar sin ton ni son.

No tienes que seguir todas las estrategias de marketing habidas y por haber, ni siquiera tienes que hacerlo todo tú, pero algo vas a tener que hacer.

Así que elige la que más te guste o la que menos te disguste o piensa cómo podrías hacer que fuera más divertida o que no te costara tanto…

¿Cuál vas a elegir? 

Cuéntamelo en los comentarios y no olvides apuntarte a mi Programa Acelerado de Mentoría “Clientes, Ingresos y Libertad” donde te enseño paso paso todo lo que necesitas para poner tu negocio en marcha y vivir de él.

Clientes, ingresos y libertad

autosabotaje del sindrome del impostor

 

¿Has pensado alguna vez que tú misma estás boicoteando tu carrera profesional debido a tu inseguridad?

Entonces podríamos estar hablando del Síndrome del Impostor…

Quizá no te consideres tan inteligente como el resto de tus compañeros de trabajo, o pienses que no estás a la altura y que nunca haces las cosas lo suficientemente bien.

¿Te sientes identificada?

Si es así,  puede que estés sufriendo el Síndrome del Impostor (término acuñado por las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes).

Y ¿por qué es importante saberlo?

(más…)

 

¿Qué puedes hacer cuando tras un cambio te encuentras con que las cosas no son como esperabas? Cuando te sientes decepcionada en tu nuevo puesto de trabajo, por ejemplo, y justo acabas de empezar o llevas poco tiempo.

Me lo preguntaba hace poco una lectora y puede que tu estés o hayas pasado por la misma situación. ¿Qué hacer entonces? Porque si acabas de llegar no te vas a marchar ya, ¿no? ¿O sí?

(más…)

 

¿Estás pensando en cambiar de trabajo o incluso en empezar tu propio negocio pero te da miedo no encontrar nada, que no funcione bien y quedarte en una especie de «limbo económico» (como me decía una de mis lectoras)?

>> Escucha este artículo aquí –> ¿Te da miedo el limbo económico si haces un cambio profesional?

Ese es uno de los grandes temores cuando tienes que hacer un cambio y, como mencionaba hace tiempo en otro artículo, la sensación es similar a la de lanzarte al vacío, ¿verdad? Aunque a mi me gusta más la comparación con el trapecista que suelta un trapecio para agarrarse a otro y ese momento en el que está en el aire sin apoyo alguno…

 

La cuestión es que es normal que esa sensación te produzca intranquilidad o miedo. Siempre digo que no somos máquinas que vayamos por ahí sin sentir ni padecer. Así que pretender hacer un cambio de ese tipo sin preocuparse es poco realista. Obviamente la situación mejora cuando ya tienes algo más o menos seguro, pero aun así tendrías algún tipo de miedo: a fracasar, a arrepentirte, a no estar a la altura, etc.

 

Acuérdate, el miedo no desaparece, se sustituye por otro y lo mejor es seguir adelante a pesar de ese miedo, no esperar a que desaparezca.

 

De todas formas, esto es lo que puedes hacer para atreverte y que te cueste menos:

 

1. Ten una red de seguridad

Si puedes antes de hacer el cambio, de dar el salto, ahorra para que puedas estar un tiempo sin cobrar y sin estresarte por ello. La verdad es que es muy diferente empezar algo nuevo sin estrés porque se te acaba el dinero. Con estrés no piensas con claridad. Por eso a veces merece la pena esperar un poco más mientras te haces con un colchón económico.

Otra opción es pedir un crédito o un préstamo a un familiar. Yo personalmente prefiero evitarlo y partir de lo que yo tengo y puedo, te recomiendo no endeudarte porque entonces volvemos a las mismas; pero es decisión tuya.

 

2. Descubre tu gran porqué.

¿Recuerdas que lo he mencionado muchas veces? Cuando tienes claro por qué quieres hacer algo, eso se convierte en tu motor en los momentos bajos. Y con «tu por qué» me refiero a una razón verdaderamente fuerte, sea la que sea, una razón que te diga: esto lo voy a conseguir sí o sí por…

Y que cuando la digas te enciendas. Nada de porque estoy aburrida, porque quiero más dinero, algo que te de fuerza y eso solo lo puedes decir tu, puede ser una razón altruista o egoísta, da igual, lo importante es que te de fuerzas. Que cada vez que la digas tu vocecita interna te diga «¡eso es!» Como por ejemplo:

– Porque yo he nacido para esto y me lo merezco.

– Porque quiero callarles la boca a todos y demostrarme que puedo.

– Porque quiero cambiarle la vida a otras mujeres.

– Porque quiero vivir rodeada de lujos.

– …

Y no voy a parar hasta conseguirlo.

Lo que te inspire a ti, no hay nada incorrecto.

 

3. Rodéate de gente que te entienda y apoye.

Esto supone una diferencia enorme,  lo bien que te sientes entre personas que están pasando por lo mismo que tu. Te sientes «normal» y apoyada. No hay críticas ni desánimo, sino apoyo e ideas, y eso hace que estés más motivada, que sientas que tienes una red segura si te caes y que te lances a por más. No falla.

 

Y si nada de esto te funciona entonces plantéate bien ese cambio. ¿De verdad es lo que necesitas? Quizá mejorando parte de la situación se produzca el cambio que buscas. A veces cambiar tu actitud o mejorar otro área de tu vida tiene el efecto que quieres. Sobre todo en lo relativo a dejar un trabajo con un sueldo estable y empezar tu negocio tienes que tener claro que no es para todo el mundo, por una sencilla razón: tener tu propio negocio implica saber convivir bien con la incertidumbre económica y hay personas para las que eso supondría un estrés y angustia constantes.

¿Cómo puedes saberlo? En mi experiencia si la incertidumbre te da un poco de miedo y mucha emoción vas por buen camino. Sin embargo si solo te produce angustia y la idea de no contar con un sueldo fijo te aterra, piénsatelo bien. Tener tu propio negocio implica, sí o sí, saber convivir y disfrutar con la incertidumbre.

Tener tu propio negocio implica, sí o sí, saber convivir y disfrutar con la incertidumbre. Clic para tuitear

Aquí no hay respuesta correcta o incorrecta, lo que mejor te haga sentir es lo que vale.

¿Qué vas a hacer al respecto? Cuéntamelo en los comentarios más abajo : )

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