Seguro que te has sentido así alguna vez. Acabas de empezar tu negocio y te cuesta mantenerte motivada porque todavía no tienes clientes o tienes muchos altibajos, se te está haciendo pesado y lento y empiezas a dudar…
Además a veces no te sientes a la altura todavía, te pone nerviosa no estar segura al 100% de si tus clientes van a quedar satisfechos (o no).
Eso hace que pierdas el tiempo porque no sabes en qué centrarte y acabas sintiéndote peor todavía. ¿Te suena?






