Seguro que tienes temporadas en las que estás tan ocupada que casi no puedes ni respirar.

Te pasas el día haciendo mil cosas diferentes, ocupándote de distintos temas y, sin embargo, a veces cuando acaba el día o la semana te das cuenta de que tampoco has hecho nada de otro mundo, que no has sido muy productiva que digamos y te desesperas pensando que si ahora estás así como estarías si tuvieras más clientes o más compromisos.

O la segunda alternativa, que sí que estás muy ocupada y no te da tiempo ni a aburrirte pero que, en realidad, no es el tipo de vida que quieres.

¿Te suena?

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comparaciones

 

Ya he hablado en algunas ocasiones del peligro de compararte con los demás.

Primero porque sueles elegir a personas que están, de algún modo, más avanzadas que tu profesionalmente, sin tener en cuenta si tienen más experiencia o no (desde luego no te molestas en elegir a alguien que esté en tus mismas condiciones o que no haya llegado tan lejos).

Y segundo, porque lo único que consigues es dudar de todo y quedarte paralizada pensando que todo lo que estás haciendo no es ni siquiera bueno.

¿Quién no se ha sentido así alguna vez?

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¿Estás pensando en hacer un cambio profesional importante pero tienes miedo a perder lo que ya tienes?

 

Muchas personas me escriben contándome que se sienten paralizadas por el miedo a perder lo que tienen, aunque no estén muy satisfechas.

Están pensando en cambiar de trabajo o en montar su propio negocio pero el miedo a que no funcione o a no lograr los ingresos necesarios para vivir las detiene.

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>> Escucha este artículo aquí –> ¿Te sientes culpable por ser ambiciosa?

 

¿Te sientes culpable por querer más de tu profesión o negocio? ¿Piensas que, en cierta forma, estarías «abandonando» a tu familia?

 

Uno de los obstáculos o problemas frecuentes entre las mujeres trabajadoras y emprendedoras es, muchas veces, el sentimiento de culpabilidad por no poder llegar a todo; especialmente cuando tienes un puesto de responsabilidad o un negocio que requiere que estés muy involucrada. La semana pasada en la clase gratuita que María Tolmo ofreció a mis lectoras, una de las oyentes me preguntaba cómo hacer para no sentirse culpable por ser ambiciosa, por querer más de su trabajo, cuando eso podía conllevar, por ejemplo, pasar menos tiempo con los suyos.

 

Como explico en mi libro «Cómo superar el Síndrome del Impostor. Estrategias para eliminar la inseguridad y conseguir el éxito profesional» las mujeres tenemos una necesidad innata de cuidar de los demás, de sentirnos apreciadas y de gustarle a todo el mundo. Eso tiene su lado bueno pero también una parte negativa, cuando te centras más en los demás que en ti misma, algo muuuy frecuente, seguro que te sientes identificada. No serías la primera en poner siempre por delante a los demás y acabar tu agotada y sin energías para nada, o siendo incapaz de decir que no a los demás exactamente por la misma razón.

 

Por eso, si eres una persona ambiciosa con altas expectativas profesionales o si tienes un negocio y quieres dar un paso más, puede que te sientas culpables por no poder llegar a todo o, como decía la oyente del seminario, por sentir que abandonas a tu familia. Eso puede hacer que renuncies a tu carrera profesional y te sientas resentida o insatisfecha, o que decidas seguir adelante y también te sientas insatisfecha debido a la culpabilidad. Entonces, ¿qué puedes hacer para salir más o menos airosa de esta situación?

 

1. Ten muy claras tus prioridades y sé sincera contigo misma.

Yo creo que el tema de las prioridades es el que más menciono en mis artículos porque es fundamental y es algo con lo que trabajo con mis clientes nada más empezar. De hecho, recuerdo que una de mis clientes después de haberme comentado directa e indirectamente que su mayor prioridad en ese momento era su carrera, cuando hizo el ejercicio de prioridades marcó como primera su familia. Ahí me di cuenta de que lo que sentía era culpabilidad por considerar prioritario su trabajo, así que le dije lo mismo que te digo a ti si estás en esa situación. El hecho de que en un momento determinado tu carrera sea tu prioridad no significa que no te importen tus hijos (pincha aquí para tuitear esto). Tus hijos son y serán siempre lo más importante para ti, pero en este momento tu prioridad es avanzar en tu carrera y está bien, estás en tu derecho. Así que no lo olvides tienes todo el derecho del mundo a volcarte en tu carrera o negocio y eso no significa que no te importen tus hijos o tu pareja o quién sea que tengas en mente.

 

2. Establece qué es imprescindible para ti.

Esto es algo que comenté con otra clienta que estaba embarazada y no sabía cómo iba a compaginar su trabajo con su bebé y con prestarle la debida atención a su pareja. Una de las cosas que le sugerí fue hacer una lista de las actividades o momentos que no quería perderse cuando naciera su hijo y de lo que era importante para ella. Entre ellas pasar tiempo a solas con su marido, llegar a casa a tiempo para bañar al niño, etc. Tener muy claro qué actividades son importantes para ti (porque suponen una gran satisfacción, te hacen sentir realizada y mejoran tu calidad de vida), te ayudará a distinguir qué mantener y a qué dedicarle tu tiempo cuando cambie tu situación profesional o cuando estés menos disponible.

Por ejemplo, cuando nació  mi hijo yo ya tenía claro que para mi felicidad y la de mi marido era fundamental viajar y salir a comer fuera de vez en cuando, juntos o con amigos, y no quería que eso cambiara. Así que me aseguré de mantenerlo. Está claro que sí cambia la frecuencia o la forma en que viajas pero nunca he dejado de viajar o comer fuera (de hecho con un año y medio mi hijo ya había estado en Nueva York, Cuba, Vancouver, Whistler, Salamanca, Barcelona, Menorca y en un crucero por Alaska y tan contento, además.)

 

¿Qué es importante para ti respecto a tu vida actual, tu pareja y tu familia? Tenlo claro y así podrás hacerlo prioritario respecto a otras tareas o actividades aunque durante un tiempo te vuelques especialmente en tu carrera o negocio.

 

3. Busca ejemplos motivadores.

Esto a mi me ayudó mucho, el tener ejemplos de mujeres que tienen lo que tu quieres o que se comportan como a ti te gustaría. En este caso mujeres profesionales con hijos que hayan llegado lejos en su carrera. Recuerdo que cuando estaba embarazada tenía miedo que de mi vida cambiara por completo y ya sólo quisiera quedarme en casa a cuidar a mi hijo y dejara de viajar o de salir (porque había visto muchos casos, todo hay que decirlo). Cuando me entraba esa angustia sólo tenía que pensar en las amigas con niños pequeños que seguían viajando, haciendo fiestas en su casa y saliendo fuera, para volver a recuperar la ilusión de que era posible. Otro ejemplo que me animó en su momento fue una de mis mentoras, científica, con hijos y  trabajando en el mismo departamento que su marido. Lo que me hacía ver que era posible compaginar esas cosas.

Busca ejemplos que te demuestren que sí se puede y guíate por esas personas.

 

Tenerlo todo es posible, tenerlo todo a la vez complicado, siempre habrá que hacer algún tipo de sacrificio. Yo siempre digo que la principal razón de que me lanzara a tener mi propio negocio fue el deseo de libertad y flexibilidad de horario para poder atender a mi hijo cuando lo necesitara y para cogerme vacaciones cuando quisiera. Para mi está claro y eso hizo que los sacrificios económicos iniciales valieran la pena y que pueda negarme a ciertos compromisos si suponen estar mucho tiempo alejada de mi hijo. Esa es mi elección, ¿cuál es la tuya? ¿Qué quieres conseguir profesionalmente, qué estás dispuesta a sacrificar y qué no? Hasta que no tengas eso claro no podrás sentirte tranquila.

 

Aparte de eso, culpable es probable que te sientas en algún momento, acéptalo, sigue adelante y ten en mente siempre lo que dicen en los aviones: antes de ponerle la máscara de oxígeno a tu acompañante, póntela tu primero o no podrás atenderle bien. No lo olvides.

 

Así que cuéntame, ¿qué es imprescindible para ti y no vas a tocar por muy ocupada que estés? Compártelo más abajo : )

 

¿Te ha gustado este artículo? Recibe el siguiente apuntándote aquí.

 

Hoy te traigo a una colega y amiga, María Tolmo, autora de “Una princesa en el espejo”.

María se define como entrenadora emocional y se especializa en ayudar a las mujeres emprendedoras a generar riqueza y felicidad.

Es experta en ayudarte a gestionar emociones y si me sigues ya sabes que siempre recomiendo sus cursos porque ayudan mucho. La puedes encontrar en su web www.mariatolmo.com

 

>>Bienvenida María, tenía ya ganas de tenerte aquí entre mis entrevistadas : ) Cuéntanos un poco tu trayectoria profesional, cómo has llegado a donde estás ahora y qué es lo que más te gusta de lo que haces.

 

¡Hola Aida! Muchas gracias por invitarme. Es un placer.

En mis años mozos, trabajé en el mundo empresarial y de las ventas los últimos años formando parte del equipo de dirección de dos empresas una relacionada con el ocio y otra con la medicina, ¿qué diferentes verdad? Y como sentía que no era del todo feliz, renuncié a ese mundo y empecé a estudiar. Me formé como terapeuta y a partir del año 2000 me establecí por mi cuenta, en aquél momento usaba las esencias florales, Flores de Bach, California y Australia. Y al cabo de unos años derivé hacia el coaching, aunque yo diría que lo que yo hago se acerca más al mentoring que al coaching.  Estudié muchas disciplinas (Feng-Shui, Hipnosis, Numerología, Macrobiótica, Terapia de Regresiones, Psych-K®, Perfect Shape®, etc)  que me han ayudado a tener una visión holística de las situaciones y las personas y a desarrollar un método propio. Incluso empecé la carrera de psicología, pero me di cuenta de que no era lo que estaba buscando, yo digo que he tenido muchas vidas en una! Jajaja…

Ahora acompaño y guío a Mujeres de todo el mundo en el fascinante viaje de descubrimiento de sí mismas para que superen sus miedos, aumenten la confianza en ellas mismas y disfruten de una vida extraordinaria, colmada de Amor, Alegría y Abundancia. Creo firmemente y así lo demuestran tanto mi vida, como los testimonios de mis clientas que los deseos del corazón se alcanzan!

De lo que hago me gusta todo! Es mi pasión y así lo vivo! Me encanta las sesiones de coaching, los cursos virtuales, los cursos presenciales, ¡todo! ¡Soy una privilegiada porque tengo una profesión maravillosa!

 

>> ¿Qué consejo te gustaría haber recibido cuando empezaste?¿Cuál es la mayor lección que has aprendido de tu experiencia como emprendedora?

 

Yo he tenido mucha suerte como emprendedora porque desde el principio he tenido mentores y coaches que me han aconsejado muy bien y me han ayudado mucho. La verdad es que invertir en los mejores ha sido un gran acierto.

Mi mayor lección ha sido deshacerme del perfeccionismo extremo, tuve que trabajar a fondo con esas creencias inconscientes. Porque mis mentores me decían que me lanzara y yo no me atrevía porque quería que todo estuviera perfecto y eso casi provoca un cataclismo porque estuve a punto de abandonar y cerrar las puertas porque no ingresaba suficiente dinero. Así que chicas! No esperéis a que todo esté perfecto, como me dice Bettina una de mis coaches,  “Ok is enough

Cuando apliqué este principio, mi negocio despegó y ahora es un éxito!

 


>> En tu libro mencionas que ayudas a las mujeres a salir de su cautiverio emocional. ¿Qué es el cautiverio emocional y cómo sabemos si estamos cautivas!

 

Si vives atrapada en una existencia ocasionalmente triste, preocupada, temerosa del futuro, sin grandes expectativas, con la sensación de que no eres tú quien gobierna tu vida, o tu carrera o tu negocio, con limitaciones económicas o cansada y sin energía… estás en cautiverio emocional!

Significa que estás funcionando en piloto automático porque tus creencias inconscientes, tus miedos, tus hábitos y tus emociones están dirigiendo tu vida. Y la buena noticia es que, si sabes cómo, se puede salir victoriosa y liberarse del cautiverio emocional.

 

>> Eres una mujer  que emana tranquilidad y felicidad, lo que no quiere decir que no hayas tenido tus altibajos. Siempre me gusta preguntar a mis invitadas qué obstáculos han tenido que superar para alcanzar sus metas. Para que se vea que todas, incluso las más exitosas hemos tenido y seguiremos teniendo obstáculos. Que el problema no es el obstáculo sino tu actitud hacia él. Así que, ¿qué obstáculos has tenido que superar para alcanzar tus metas?

 

Gracias por esta pregunta Aida, me encanta!  WOW! He tenido muuuuchos obstáculos, pero los verdaderos obstáculos estaban dentro de mi. Los creaba yo misma con mis pensamientos y como tú muy bien dices, con mis actitudes. Ahí está la trampa. Hasta que… tachánnnn!!!! Jajaja!

Cambié la palabra “obstáculos” por la palabra “retos” y ahora me encanta tener retos a diario, que sería de la vida sin retos, qué aburrida ¿no te parece? Porque los retos te ponen a prueba y te “empujan” a ser la mejor versión de ti misma. Ayudan a desarrollar, la creatividad, la paciencia, la pasión, la confianza en ti misma, la intuición…

Ahora estoy agradecida por cada reto que enfrento y supero porque cada vez soy más fuerte y estoy más contenta de ser una mujer y vivir en este maravilloso planeta!

 

> Como sé que gustó mucho en la entrevista anterior, me gustaría que contestaras a esta última pregunta con un vídeo cortito y así les comentas a mis lectoras qué sorpresa les tienes preparada : )  

¿Qué les aconsejarías a las mujeres que sienten que les falta algo, que no acaban de ser felices, qué pueden hacer para salir de ese “cautiverio emocional”?

 

LA CLASE YA NO ESTÁ DISPONIBLE.

 

Muchas gracias María por compartir con nosotras no sólo tu historia y desarrollo profesional sino tu energía y positividad, tan importante hoy en día. Y por supuesto gracias por esa recomendación sorpresa, ja,ja : )

Yo soy una perfeccionista como tu y estoy totalmente de acuerdo con lo que dices y con el lema de Bettina. De hecho yo descubrí uno gracias a Ali Brown, que dice: «It doesn’t have to be perfect, it just have to be done» (no tiene que estar perfecto, tiene que estar hecho). Y la tengo en mente en todo momento.

También me gusta lo de convertir obstáculos en retos, cambiar cosas a simple vista tan simples tiene un mayor efecto del que parece. Como por ejemplo cambiar «estoy nerviosa» por «estoy preparada». Así asocias el cosquilleo en el estómago con estar lista, esto es algo que siempre les recomiendo a mis clientes.

 

Cuéntame, qué te llevas de esta entrevista, qué puedes aplicar a tu situación ya mismo?

Dímelo en los comentarios y comparte esta inspiradora entrevista con tus conocidos.