articulos

 

obstaculosTanto si estás a punto de emprender algo por tu cuenta como si ya has empezado y no tienes los resultados que quieres, hay tres cosas que pueden estar obstaculizando el crecimiento de tu negocio (y por experiencia lo digo).

>>Escucha el podcast aquí –> 3 actitudes que obstaculizan el crecimiento de tu negocio

Apunta:

 

1. Empeñarte en algo y no escuchar a los expertos.

Como emprendedora es importante ser perseverante, sí, fundamental; pero también es importante no confundir la perseverancia con la cabezonería. A veces te empeñas en un determinado tipo de negocio o cliente y, aunque las evidencias muestren lo contrario, aunque los expertos digan lo contrario, tu te empeñas en hacer lo que quieres, haciendo oído sordos y te das de bruces contra la pared.

Con esto no estoy diciendo que no hagas lo que te gusta o que sólo hagas lo que dicen los demás, sino que dentro de tus preferencias seas flexible y estés dispuesta a aprender de los que ya tienen éxito. Esto me pasó a mi al principio de mi negocio, me empeñé en hacer las cosas de una determinada manera y, aunque dos asesoras de marketing me advirtieron en contra, yo seguí y, por supuesto, no conseguí mucho. Menos mal que me comprometí con una de mis coaches a probar durante un tiempo y si no funcionaba a cambiar, si no, a saber dónde estaría ahora. En realidad esa es una buena idea, si hay algo a lo que no quieres renunciar por nada, hazlo durante un determinado período de tiempo dando el 100% y si no funciona, a otra cosa. Esto es algo que cuesta, sobre todo cuando te aferras mucho a algo o ya llevas un tiempo y la idea de cambiar todo te da pereza y miedo, pero merece la pena. Se les llama expertos por algo.

 

2. No ser consciente de lo que te genera mayores beneficios.

Esto parece obvio, pero no lo es, sobre todo si ofreces cosas distintas en tu negocio. Párate cada cierto a tiempo a pensar qué es lo que te genera más beneficios y céntrate en eso, especialmente si todavía no tienes estabilidad económica. ¿Qué vendes más, paquetes de coaching o talleres? ¿Ebooks o charlas? A veces te empeñas en ir añadiendo cosas nuevas a tu negocio (lo que en inglés se conoce como “the shiny object syndrome”, el síndrome del objeto brillante o en español más castizo “culo veo, culo quiero” : ) y dispersas tu atención en lugar de centrarte en lo que mejor funciona.

Esto me recuerda al programa “Tabatha, te necesito”, en el que contratan a la susodicha Tabatha para que ayude a negocios que no van bien. En un caso en particular estaban empeñados en vender yogur helado de distintos tipos y aparte ofrecían servicio de cafetería. La cuestión es que, en primer lugar, el yogur era malísimo y casi no se vendía; pero la dueña estaba emperrada, era su ilusión (caso 1). Tampoco se habían parado a pensar qué era lo que más vendían y resulta que era el café, que estaba muy bueno. Tras hacer un pequeño análisis de mercado ofreciendo muestras de café y yogur (otro punto imprescindible, estudio de mercado), cambiaron el negocio, eliminaron el yogur, se centraron en café y acompañantes y el negocio dio un giro de 180º. Ejemplo perfecto de cabezonería, desconocimiento de lo que te genera beneficios y el efecto de contratar a un experto que ve lo que tu no ves.

Especialmente si estás empezando, céntrate en lo que más ganancias te de y cuando tengas estabilidad, amplía los servicios. Esto lo puedes aplicar a todo, no intentes unirte a cada moda que salga y pasar un mes probando Twitter, luego pasar a vídeos, luego a… En esto es muy fácil caer, te comparas con otros y como esos otros ofrecen muchas cosas tu también quieres, pero olvidas que esos otros te llevan unos años de adelanto y que funciona mejor ser consistente, enfocarte en lo que más beneficios te da e ir avanzando poco a poco.

 

3. Acomodarte a unas estrategias y no cambiar nada.

Cuando ya llevas un tiempo, hay ciertas cosas que haces bien y se convierten en algo automático. Tan automático, que lo que antes era un desafío para ti ahora es simple rutina y te acomodas, y como parece que funciona, pues ahí te quedas, en tu famosa zona de confort. Si te interesa que tu negocio siga creciendo expande esa zona de comodidad y, cuando ya tengas algo dominado, prueba otras cosas. Así evitarás quedarte estancada tanto a nivel personal, porque lo que haces ya no supone un desafío, como a nivel profesional en el que tus ganancias se estancan. Un negocio es algo vivo, crece, cambia y tu tienes que hacerlo con él. Eso no quiere decir que tengas que estar cambiando algo todos los meses, tu decides el ritmo, pero si quieres que tu negocio crezca tendrás que hacer cosas nuevas.

 

En resumen, y según mi experiencia, si acabas de empezar y todavía no tienes los resultados que quieres, céntrate en lo que más beneficios te de hasta que lo económico no sea un problema y puedas pensar en otras cosas. Olvídate de comparaciones, y paciencia, que estás sembrado todavía y no se puede recoger antes de sembrar.

 

Y si estás en otra etapa más avanzada y te gustaría crecer, piensa cómo hacer más eficiente tu negocio y qué puedes añadir para incrementar tus ganancias. En este caso, tú ya estás recogiendo frutos y puedes quedarte como estás, o sembrar en otros campos y aumentar la cosecha. Y ya sabes, si quieres resultados rápidos, trabaja con alguien que ya esté donde tu quieres estar, no hay mejor forma de llegar donde quieres.

 

¿Cuál es el que más te afecta a ti? Cuéntamelo más abajo y suscríbete al boletín semanal gratuito para no perderte el próximo artículo.

Cómo asegurarte de que tu negocio no fracase antes de empezar coachdelaprofesional.com/?p=8105

 

 

¿Te pasas el día buscando información sin hacer nada realmente productivo?

Cuando tienes en mente algún proyecto o negocio nuevo y no sabes por dónde empezar, es normal ponerte antes de nada a buscar información.

Pero hay tantísima que puedes acabar abrumada, agobiada y más estancada que antes.

¿Te suena? Pues sigue leyendo…

(más…)

 

>> Escucha este artículo aquí –>Qué tipo de emprendedora eres

 

¿Estás considerando poner tu propio negocio, establecerte por tu cuenta? Si ha salido a la luz tu carácter emprendedor, es importante, antes de nada, tener muy claro qué es exactamente lo que quieres. De esto ya he hablado muchas veces, tienes que saber adonde vas antes de ponerte en marcha. En este caso no solo me refiero al tipo de negocio, servicios que vas a ofrecer, cliente ideal, problema que resuelves, etc. Sino a cómo encaja tu negocio con tus valores e ideales y con el estilo de vida que deseas, qué quieres que aporte a tu vida.

 

Tener todo esto en cuenta te ayudará a estar segura de lo que haces y a evitar perder tiempo, dinero e ilusión en un negocio que al final no te aporte lo que buscas. Todo ello porque no te habías parado a pensar en qué querías conseguir con ese negocio. Además, como siempre digo, si tienes claro lo que quieres y por qué lo quieres te será mas fácil ser perseverante e insistir a pesar de los posibles reveses con que te encuentres.

 

Una de las cosas que te puede ayudar a definir todo lo anterior es saber qué tipo de emprendedora eres. Esto es algo que leí hace tiempo en un artículo de Kendall Summerhawk (coach estadounidense muy conocida) y que te ayudará a aclarar lo que quieres y a disipar miedos como el de que vas a tener que sacrificar algo importante para ti si quieres tener éxito. Cuando yo empecé tenía la creencia de que ya que te pones tienes que hacerlo a lo grande y conseguir el mayor éxito profesional posible. Sin embargo, en realidad no era lo que yo quería y eso me hacía sentir culpable pensando que no era lo suficientemente ambiciosa o que era algo cobarde. La distinción que hace Kendall sobre los tipos de emprendedoras me sirvió para despejar dudas y eliminar la culpabilidad.

 

Estos son los tres tipos de emprendedoras que ella define, cada uno con sus fortalezas y debilidades y todos perfectamente válidos. Como ya sabes el conocimiento es poder, así que identifica cuál es tu modelo y así podrás usar ese conocimiento a tu favor:


1. La que busca construir un imperio

Tu objetivo es construir un imperio, ser líder en lo que haces, hacer algo grande e importante y, por supuesto, que venga acompañado de un estilo de vida acomodado. Tu miedo, tener que sacrificar demasiado para conseguir el éxito, por lo que la conciliación con tu vida personal es lo que más te preocupa. Para conseguir tu objetivo es importante que te alejes de personas que no apoyen tu ambición y te rodees de mentoras y mujeres emprendedoras que estén donde tu quieres estar.

 

 

2. La que busca un determinado estilo de vida

Tienes claro que quieres que tu negocio te permita un determinado estilo de vida, con más tiempo libre para tu familia y aficiones. Nada de trabajar largas horas en una empresa. Lo que te atrajo de establecerte por tu cuenta es la posibilidad de tener tiempo y además ganar dinero. Tu punto débil es conformarte con menos de lo que podrías conseguir, acomodarte y ganar menos solo porque no le dedicas a tu negocio tanto tiempo como en el caso anterior. Puede que económicamente no llegues a igualar las ganancias de la creadora de imperios, pero puedes vivir muy bien si tienes claro cómo ser eficiente, qué es lo que te genera mayores beneficios y si sabes aprovechar bien las oportunidades.

 


3. La que quiere cambiar el mundo

Tienes claro que lo quieres es cambiar el mundo, hacer del mundo un lugar mejor. Para ti el dinero no es lo que de verdad importa. Sin embargo, de las tres eres la que mas se preocupa por dinero porque nunca tienes suficiente para salir adelante, para atraer clientes y hacer crecer tu negocio. Eso te estresa, especialmente porque tu no estás en el negocio por dinero, ¿verdad? El problema es que esa mentalidad y las creencias negativas sobre el dinero limitan el impacto que de verdad podrías tener. Es difícil cambiar el mundo cuando no puedes pagar las facturas, imagínate lo que podrías hacer si tuvieras dinero. Por eso es importante que te comprometas a ganar dinero y que dejes de evitar a la gente adinerada y te rodees de emprendedoras a las que les vaya bien para aprender cómo lo hacen y poder aplicarlo a tu negocio. Así dejarás de ser la persona que habla de cambio pero no hace mucho y te convertirás en la emprendedora con éxito capaz de lograr un mundo mejor.

 

¿Con cuál te sientes más identificada? Los tres modelos son realistas y viables, solo tienes que saber cuál eres tu para aprovechar tus fortalezas y trabajar en tus debilidades y, sobre todo, para sentir que estás haciendo lo que quieres y que es totalmente válido. Lo que tu quieres dependerá de tus prioridades y necesidades y puede que cambie con el tiempo. Ser emprendedora no es solo un trabajo es un estilo de vida y si tienes claro que has escogido el que de verdad quieres te sentirás satisfecha y sabrás qué hacer para salir adelante.

 

¿Cuál es tu caso? Cuéntamelo más abajo y no olvides suscribirte a mi boletín semanal gratuito para no perderte el próximo artículo.

Si Te Ha Gustado Este Artículo...

¡No te pierdas el próximo! Recíbelo directamente en tu correo junto con promociones especiales exclusivas para mis lectoras. Apúntate aquí.

privacy Respeto tu privacidad al 100%

impaciencia

 

Seguro que alguna vez te has encontrado en un punto de tu trayectoria en el que trabajas muchas horas, has invertido ya tiempo y dinero y, sin embargo, no ves resultados o, mejor dicho, no ves los resultados que quieres.

Especialmente cuando tienes un negocio.

Y aunque ya sabes que para recoger primero hay que sembrar y que eso lleva un tiempo, te entra la impaciencia.

Pero no la impaciencia sana que te hace ser más eficiente y que hace que te esfuerces más, sino la insana, la que surge de compararte con los demás.

Y empiezas a pensar que a lo mejor no vales para eso, que fulanito mira lo que ha conseguido ya, etc.

 

(más…)

 

El tema de hacer cambios para conseguir tus objetivos me parece muy interesante.

Hay ciertos cambios que cuesta mucho hacer y por mucho que apliques todas las técnicas que conoces para conseguir objetivos, a veces parece imposible.

Hasta ahora ya he hablado sobre tres puntos importantísimos a la hora de hacer cambios:

(más…)

navidades sin agobio

 

Estamos en pleno apogeo prenavideño y, aunque para algunas personas es una época alegre y emocionante, muchas otras se agobian y lo consideran un período estresante e incluso deprimente.

Si quieres pasar unas Navidades sin agobio…

Si estás tan ocupada y pendiente de cada detalle que te agobias y olvidas lo importante (disfrutar)…

Si desatiendes tus propias necesidades sólo porque son unas fechas determinadas, estas cinco recomendaciones te serán útiles para eliminar el agobio y empezar a disfrutar.

(más…)