Hoy te cuento algo muy importante. La mejor forma de pensar con claridad.

Porque solemos hacer esto, verás.

Te preocupa algo, le das vueltas, te agobias, te pones de mal humor o te desmotivas.

 
Y sigues pensado y dándole vueltas. Con la cabeza hecha un lío, sin claridad. Lo ves negro. Y no das con la solución.
 

Te estancas, te agobias y no sabes para dónde tirar.

 

Esto lo hacemos o hemos hecho todos.

Todos. Es inevitable y absurdo.

 

Y descubrí una cosa.

 

> Escucha el podcast aquí –>Cómo pensar con claridad. Empieza por aquí.

 

Cuando hago algo que me gusta, inmediatamente después tengo mucha claridad, motivación y ánimo.

 

Descubrí que para tomar decisiones es mucho mejor empezar desde un lugar feliz. Que no hay que intentar tomar decisiones cuando estás apagada, agobiada o triste.

Espera a momentos en los que te sientas tú. Momentos en los que estás activa, positiva, creativa.

Todos tenemos esos momentos.

Suelen suceder, por ejemplo, cuando paseas o haces ejercicio, cuando te duchas, cuando pasas un buen rato con tus amigos, cuando has tenido un rato para ti.

 

Cuando estás satisfecha por el trabajo hecho.

 

¿A que sabes a qué me refiero? Esa sensación de liviandad, de satisfacción, de alegría, que sonríes, que hasta andas de manera distinta, más resuelta y se te ocurren muchas cosas en ese momento.

 

Esos son los momentos para pensar en cuestiones importantes para ti. No cuando estés cansada, estresada, triste (en ese momento lo que tienes que hacer no es decidir, es cuidarte).

 

Hay una diferencia enorme entre elegir bien el momento o no.

 

Después de una meditación, por ejemplo. Después de hacer surf, cuando estoy contenta y alegre. Eres más positiva, más creativa, te inundan las posibilidades.

 

Escríbelo todo en una libreta y luego eliges lo que quieres probar.

 

Así es como se me han ocurrido muchas ideas para emails, para mi negocio. Para mi última masterclass, por ejemplo.

En un momento de esos feliz y tranquilo. Lo apunté y lo hice.

 

En un momento de agobio podría haber pensado que era una tontería o que no me apetece o cualquier cosa similar. Pero esos pensamientos no son reales, habla la desidia.

 

Elige momentos buenos para planificar y decidir. Elige pensar en esos momentos de alegría. Apunta lo que se te pasa por la cabeza cuando estás en un parque de atracciones, por ejemplo. De subidón :  )

Empieza desde un lugar feliz.

Pruébalo y me cuentas qué idea se te ha ocurrido : )

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