Resultados de la Categoria: Que la inseguridad y los miedos no te paren

atreverte a hacer lo que quieres hacer

 

Cuando hablamos de estancamiento profesional siempre me gusta mencionar al menos tres temas diferentes:

 

  • Primero, cómo saber qué es lo que quieres hacer.
  • Segundo, cómo elegir entre distintas opciones o pasiones o alternativas, que es el caso de muchas personas multiapasionadas.
  • Tercero, cómo atreverte a dar el paso.

 

El primer y el segundo paso ya los he comentado en varios artículos, por ejemplo aquí, aquí y aquí.

Y hoy vamos a hablar de qué necesitas para atreverte a hacer lo que de verdad quieres hacer profesionalmente. Sigue leyendo…

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paralisis profesional

 

¿Te encuentras estancada, paralizada, sin saber qué hacer o cómo hacer lo que quieres?

En mi experiencia (tanto propia cuando estaba considerando dejar mi carrera científica, como ayudando a varias de mis clientas), hay al menos tres tipos distintos de parálisis.

Y aunque, normalmente como coach, me enfoco en las soluciones, es importante conocer cuál es el origen de tu parálisis para aplicar la solución más adecuada para ti.

Estos son los tres tipos de parálisis más frecuentes. Sigue leyendo…

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mejor opción para iniciar tu proyecto

 

Una de las preguntas que suelo recibir a menudo es cómo identificar la mejor opción para llevar a cabo un proyecto, ya sea personal o profesional.

Es una pregunta difícil de responder a nivel tan general porque cada uno tenemos nuestras necesidades, prioridades y concepto de éxito.

Hay veces en que tienes claro lo que quiere hacer y solo te falta saber cómo.

Pero otras veces lo que quieres es un cambio, iniciar un proyecto nuevo y quieres identificar la mejor opción antes de dar el salto.

En mi opinión el problema en sí es esa mentalidad, la de querer encontrar lo mejor antes de hacer un cambio.

Por varias razones que te cuento ahora, sigue leyendo:

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miedo a empezar algo distinto

 

Una de las preguntas que me hacen mis lectoras es cómo superar el miedo cuando quieres empezar algo distinto.

En este caso te hace mucha ilusión empezar algo nuevo, totalmente distinto a lo que hacías hasta ahora, pero el miedo te paraliza.

Sé perfectamente lo que se siente, ya que dejé 11 años de carrera para empezar mi negocio como coach, lo que supuso dos cosas distintas: pasar de científica a coach y de empleada a emprendedora.

Dos cambios radicales.

¿Estás en esa situación tú ahora? Pues sigue leyendo.

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¿Trabajas desde casa y tienes problemas para organizarte? O quizá, como me comentaba un lector hace poco, ¿te cuesta concentrarte y te distraes con cualquier cosa?

Algunas personas, de hecho, optan por alquilar un despacho y listo. Pero que algo funcione para los demás no quiere decir que tenga que funcionar para ti también. Cada persona es un mundo.

Y es que no es fácil trabajar desde casa si no eres muy organizada y te centras con facilidad porque tienes muchas tentaciones externas…

(Que si voy a poner una lavadora, que si voy a ver si me queda chocolate, que si llama el cartero, que si te llama tu madre/amiga/vecina porque piensa que como estás en casa en realidad no trabajas...)

Yo te voy a contar tres formas distintas de organizar tu negocio si trabajas desde casa. Seguro que hay muchas más pero alguna de estas encajará con tu manera de trabajar y te ayudará a tener mejores resultados y a disfrutar más.

Así que te cuento:

 

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¿Te gustaría poder disfrutar de más libertad y flexibilidad en tu vida?

A quién no, ¿verdad?

Es uno de los objetivos que más me comentan mis lectores y suscriptores. El deseo no sólo de trabajar y dedicarte a algo que te apasione y te haga sentir realizada sino de tener la libertad y flexibilidad que quieres.

Y esa es una de las razones también por las que muchas personas nos lanzamos a poner nuestro propio negocio, yo incluida, ya que libertad y flexibilidad son unos de mis motivadores principales.

Pero para tener más libertad en tu vida no necesitas tener tu propio negocio.

 

(Aunque es cierto que tenerlo te da muchísima libertad y si es lo que tú quieres tengo aquí un programa que te enseña los pasos que yo he seguido para vivir bien de mi negocio).

 

Que tienes que hacer entonces…

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¿Cuántas veces te has planteado hacer un cambio o empezar algo nuevo pero sientes que te falta confianza para empezar?

Y entonces te pones a buscar información o ayuda sobre cómo conseguir confianza para lograr tus objetivos o metas. Porque hasta que no te veas segura y confiando en ti misma y en tus capacidades no te vas a lanzar, claro.

Aunque estés esperando y sin hacer avances durante mucho tiempo…

¿Qué puedes hacer, si esa es tu situación, para acelerar el proceso? Sobre eso te hablo hoy.

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¿Te has preguntado alguna vez si de verdad vales para lo que quieres hacer? 

Hace poco me lo preguntó un lector, cómo saber si de verdad vales para lo que quieres hacer. Y a lo mejor te lo estás preguntando tú también, quieres hacer algo distinto pero no estás segura de si vales para eso o no.

De eso vamos a hablar hoy.

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Muchas de mis lectoras y clientas me comentan que tienen dificultades a la hora de poner límites, decir que no con asertividad, saber priorizar y analizar eficazmente qué oportunidades aprovechar y cuáles declinar.

Es algo fundamental tanto profesional como personalmente saber diferenciar lo que de verdad es importante para ti y poder decir que no a todo tipo de oportunidades, compromisos o peticiones que, en realidad, no te vayan a aportar nada (o que requieran de ti mucho más de lo que te aportan).

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Me preguntaba hace tiempo una lectora (o lector, ya no lo recuerdo) qué podía hacer para encontrar de una vez su camino y no desviarse de él.

Una pregunta muy interesante que quizá te ayude a ti también.

¿Cómo puedes encontrar tu camino, centrarte en él y no desviarte hasta lograrlo? Sobre eso te voy a hablar hoy con total sinceridad, como siempre.

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¿Cuanto tiempo llevas pensando en arrancar de una vez tu negocio de coaching u otro servicio y aún así sigues retrasándolo?

O quizá ya has dado algunos pasos, has abierto una página de Facebook, has contratado a alguien para que haga tu web pero llevas semanas y semanas sin avanzar realmente…

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¿Estás pensando en lanzarte con tu propio de negocio de coaching (u otro servicio) y no sabes ni por dónde empezar?

Me escribe mucha gente en esa situación. Acabas de terminar tu formación (o estás a punto) y quieres empezar a dar los primeros pasos, pero no sabes cómo.

Hay demasiada información, estás confusa, desorientada y no sabes en qué centrarte.

Lo que sí tienes claro es que quieres darle forma a tu idea, definir los servicios que brindas y conseguir la calidad y cantidad clientes que hagan rentable tu negocio para poder vivir de eso, ¿verdad?

Seguro que tienes una mezcla de emoción, miedo, ilusión e inseguridad pero si tienes lo más importante: las ganas, el motor interno y la constancia, empiezas con buen pie.

Te voy a dar una serie de pasos clave para empezar con tu negocio cuando el caos de ideas y la inexperiencia no te dejan avanzar.

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Hace poco me preguntaba un lector en el blog algo muy interesante.

Tiene una profesión que exige viajar mucho y quiere formar una familia en un futuro, ¿significa eso que es mejor que abandone su profesión ahora?

Esta es una situación bastante frecuente en mujeres que tienen puestos con mucha responsabilidad o que viajan mucho y  se plantean tener hijos (o cuando ya los tienes y se te presenta una oportunidad similar).

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Una de las preguntas que más me hacen y uno de los problemas que más suelo ver es la poca paciencia a la hora de lograr las metas.

¿Te suena?

Esperar resultados rápidos, querer ver cambios de la noche a la mañana y desesperarte si tardan más de lo que tú crees. Así que empiezas a pensar que te has equivocado de camino o que no eres buena y abandonas.

Empiezas otra cosa y lo mismo, no tienes paciencia y abandonas.

¿Cómo puedes solucionar esto? ¿Hay alguna forma de cambiarlo?

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ENCONTRAR TU VOCACION PARA MULTIAPASIONADAS

 

¿Te resulta difícil elegir una profesión? ¿Centrarte en una sola cosa o encontrar tu vocación?

Quizá tengas intereses o pasiones muy distintas entre sí. O quizá vas probando cosas y abandonas enseguida porque te aburres…

¿Te suena?

En un mundo donde estar hiper especializado parece la mejor opción teniendo en cuenta que cada vez tenemos más conocimientos y que, por tanto, especializarse es lo más eficiente…

 

¿Qué pasa si la idea de dedicarte a una sola cosa toda la vida te agobia?

¿Qué pasa si no has sido capaz de encontrar TU vocación (hasta ahora)?

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defraudar a los demás

 

¿Estás pensando en hacer un cambio radical pero te da miedo defraudar a los demás, a las personas que confían en ti?

O incluso, como me decía una lectora, ¿poder lastimar a alguien?

Y sigues por ello, estancada, bloqueada e infeliz, sin ser capaz de tomar una decisión…

No eres la única, hay muchas personas que me escriben contándome justo eso. Y ¿te das cuenta de la presión que estás ejerciendo sobre ti misma al pensar así?

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6 lecciones clave que he aprendido después de muchos años leyendo desarrollo personal

¿Son útiles los libros, cursos y blogs de desarrollo personal? A veces hay cierta controversia sobre la famosa autoayuda. Mucha gente se burla de este tipo de libros, los considera facilones, ñoños, monótonos o superficiales. Así que hoy pongo mi granito de arena al respecto…

 

Después de muchos años leyendo desarrollo personal en distintos formatos, trabajando como coach y arriesgándome a hacer muchas cosas, tengo que decir que sí, que hay un cambio, que lo que lees y relees va haciendo mella y un día te das cuenta de que te atreves a algo, y otro de que ya no te da miedo el miedo…

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Me pregunta una lectora sobre los pasos concretos que di para hacer un cambio profesional tan radical, para reinventarme profesionalmente de científica a coach.

Así que hoy te cuento cómo lo hice exactamente.

Fue algo inesperado y no muy planificado. Mientras estaba de baja de maternidad de un año decidí apuntarme a un curo de coaching para hacer algo durante el largo tiempo de baja.

Había descubierto el coaching unos años antes por un libro, ya había investigado cursos pero no me había animado todavía porque la inversion era alta para un curso que pensaba hacer solo por afición.

Pero en ese momento me apeteció porque sabía que lo iba a disfrutar mucho así que me lancé (con inseguridad al ser todo en ingles). No pienses que las cosas son fáciles y rápidas, siempre hay alguna inseguridad o duda de por medio… (más…)

preocupada por tu futuro. Lee esto

¿Estás centrada (u obsesionada) en buscar algo que sea definitivo, que funcione para siempre y logre que ya no tengas que buscar más?

¿Que sea la solución a todos tus males y aclare de una vez tus perspectivas de futuro?

Me gusta hablar de este tema porque me escribe mucha gente preocupada justo por eso, por sus perspectivas de futuro.

Personas que, aunque estén bien ahora mismo, se sienten mal porque lo que tienen no parece definitivo y, claro, entonces es que algo falla, ¿no?

¿Te suena?

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opciones contradictorias

 

¿Te ha pasado alguna vez que tienes claro lo que quieres pero se contradice o choca de algún modo con algo que también quieres o que es importante para ti?

Por ejemplo, a lo mejor estás deseando irte un tiempo al extranjero pero… Hay alguna situación familiar que hace que no quieras irte. Y tienes una lucha interna porque quieres las dos cosas.

O quizá tengas en mente hacer algo que supondría un buen empujón a tu negocio pero en realidad no es lo que quieres hacer y no sabes si no quieres o es que te da miedo. (más…)

miedo vender

 

La semana pasada te hablé de cómo superar el miedo a que te digan que no y atreverte a pedir lo que quieres. Hoy, como te prometí, te voy a ayudar si eres emprendedora y la idea de vender te aterra (o al menos te pone nerviosa).

 

Si no sabes cómo ofrecer tus servicios y lo que de verdad te gustaría es que alguien simplemente te trajera los clientes para que tú sólo hicieras lo que de verdad te gusta, tus sesiones de coaching o asesoría o lo que sea que ofreces…

Te entiendo. (más…)

miedo al no

 

¿Cuántas veces no te has atrevido a pedir algo por miedo a la respuesta? En concreto, el miedo al no (o eso es lo que tú crees que temes, luego te diré la verdad).

Se habla mucho de la importancia de saber decir no y de poner límites a las cosas que de verdad no quieres, pero de lo que no se habla tanto es de cómo el miedo a que te digan que no A TI te puede paralizar y afectar a tus resultados de forma drástica.

Así que hoy, en respuesta a la petición de una de mis suscriptoras, te hablo de cómo superar el miedo al no para que puedas lanzarte de una vez por todas a alcanzar tus sueños, como me decía ella.

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saber lo que te gusta

 

Uno de los temas que mas suele preocupar a mis lectores es cómo encontrar tu vocación o cómo saber lo que de verdad quieres, y el otro día disfrutando del concierto de Lang Lang en directo en el Palau de la Música, se me ocurrió algo.

Yo siempre he querido aprender a tocar el piano (está en mi lista:) y, sin embargo, me di cuenta de que no sentía ninguna envidia al verle tocar.  Envidia del tipo: cómo me gustaría tocar así. Eso me dejó pensando.

Cuando acabó y todo eran aplausos y bravos, pensé en la cantidad de pianistas que habría allí escuchándole y que seguro que desearían estar recibiendo la ovación. A mi sin embargo no me despertó ningún deseo tampoco.

Por otro lado, cada vez que veía una entrevista, noticia o vídeo sobre algún actor o actriz de doblaje en acción, todo era emoción y lo primero que se me venía a la cabeza era que me encantaría hacer eso.

O cuando era más pequeña y leía una biografía de algún científico o alguna noticia de un premio científico yo decía, qué guay, yo quiero estar ahí.

 

Seguro que te ha pasado a ti alguna vez y, probablemente más de una (y si eres multiapasionada ¡te pasará continuamente!).

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Este mes de marzo se cumplen cinco años desde que creé Coach de la Profesional y seis desde que dejé mi carrera científica para ser coach.

En estos cinco años han sucedido muchas cosas tanto personal como profesionalmente y han supuesto un cambio impresionante en mi mentalidad. Siempre digo que tener tu propio negocio es el mejor programa de desarrollo personal que puedes hacer y si tú tienes un negocio seguro que lo confirmas :  )
Durante estos años he compartido muchas cosas contigo, cómo mantengo la motivación , cómo compagino mi negocio con dos hijos pequeños, mi pregunta favorita para salir del bloqueo, las frases de mis mentoras que más me han ayudado profesionalmente, cómo compaginé mi embarazo con mi negocio y los errores que cometí y también mis dos puntos débiles y cómo los solucione, entre otras muchas cosas.

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Seguro que te has sentido así alguna vez. Acabas de empezar tu negocio y te cuesta mantenerte motivada porque todavía no tienes clientes o tienes muchos altibajos, se te está haciendo pesado y lento y empiezas a dudar…

Además a veces no te sientes a la altura todavía, te pone nerviosa  no estar segura al 100% de si tus clientes van a quedar satisfechos (o no).

Eso hace que pierdas el tiempo porque no sabes en qué centrarte y acabas sintiéndote peor todavía. ¿Te suena?

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https://coachdelaprofesional.com/no-acabas-las-cosas-ni-obtienes-resultados/

 

Si ahora mismo estás dudando entre varias opciones, si quieres una cosa pero también otra, si quieres un cambio pero te cuesta dejar lo que estás haciendo ahora, hay una pregunta que puede ayudarte a solucionar tus dudas profesionales y a dar el primer paso.

Es una pregunta que me hizo una vez mi primera coach, Kristalyn Ryanque me cambió la forma de ver las cosas y me ayudó en un momento de bloqueo, en concreto cuando me estaba costando lanzarme a poner mi negocio de coaching y dejar la ciencia.

Escucha el podcast aquí –>La pregunta que puede solucionar tus dudas profesionales

Es una pregunta sencilla y hasta obvia pero que puede ayudarte a solucionar tus dudas profesionales. Pero ni a mi en en ese momento, ni a muchas otras personas (por la experiencia que he tenido con mis clientes lo sé) se nos había pasado por la cabeza. Porque cuando estás bloqueada y dándole vueltas a lo mismo una y otra vez, a veces hasta lo obvio desaparece de tu vista.

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estrategia de la linterna

 

El otro día vi un vídeo de Marie Forleo que me encantó y que responde a lo que me cuentan mis lectoras muchas veces y que a todas nos ha pasado alguna vez.

Cuando te dejas llevar por la inseguridad, las dudas y empiezas a verlo todo “negro”. Te da miedo no estar a la altura, dejas de creer en ti misma o en el valor de lo que ofreces y entras en una espiral de agobio y hasta ansiedad que no te deja avanzar.

¿Te suena? Esto te puede pasar tanto en tu faceta de mujer profesional como si tienes un negocio, especialmente cuando empiezas.

De repente te empiezas a preguntar si de verdad podrás ayudar a tus clientes, si no se quedarán insatisfechos, si estás a la altura de lo que dices.

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Durante mi trayectoria profesional, especialmente al cambiar de carrera y tener mi propio negocio, ha habido una serie de frases o lecciones que me han ayudado mucho a ver las cosas de otra manera.

Que han tenido un verdadero impacto en mi mentalidad y resultados, que me han ayudado a conseguir lo que quiero profesionalmente.

Así que he decidido compartirlas contigo por si necesitas algo así justo ahora.

Son frases o reflexiones que me dijeron mis mentoras (excepto una que no recuerdo dónde la escuché o leí) y que me abrieron los ojos en su momento y me han ayudado mucho. Apunta.

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envidia

 

Seguro que te ha pasado alguna vez y no necesariamente solo en el ámbito profesional.

Que a ti te esté costando mucho algo y a otra persona o a varias cercanas les esté yendo fenomenal.

Y aunque te alegras por ellos, tienes cierta envidia. Y te sientes mal…

Ya hemos hablado otras veces de compararse con los demás, como siempre eliges a los que van más avanzados que tú; pero en este caso puede ser que sea algún compañero que está al mismo nivel pero le va bastante mejor y tú te sientes fatal.

¿Qué hacer al respecto? Te lo cuento aquí, sigue leyendo.

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compaginar negocio e hijos

 

Muchas veces compaginar tu negocio con niños pequeños no es fácil y quiero compartir mi experiencia personal por si te ayuda.

No pretendo juzgar, ni convencer, ni decir que un método es mejor que otro. Esto no es para criticar o apoyar métodos.

Solo te cuento lo que he probado, las conclusiones a las que he llegado y mis preferencias, para que al menos te hagas una idea porque se suele subestimar mucho lo que supone.

Yo he tenido la posibilidad de probar distintas cosas según las circunstancias de mi vida iban cambiando. Así que te cuento.

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imagen signo de interrogación

 

Una de las cosas que más me preguntan mis lectoras es cómo determinar qué es realmente importante para ti.

Cómo saber si lo que te propones es lo que de verdad quieres o si te estás dejando llevar por lo que otros quieren o esperan de ti.

Para algunas personas esto es fácil, pero para muchas otras no. Así que, como establecer objetivos es claramente una de las formas de asegurarte de cumplirlos (no necesariamente, claro, pero al parecer las personas que escriben sus propósitos tienen más probabilidades de lograrlos que las que no)…

Hoy te voy a contar la pregunta que te recomiendo hacerte cada vez que pienses en tus objetivos o propósitos a corto, medio o largo plazo.

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tu futuro depende de las acciones que tomes hoy

 

Seguro que alguna vez te ha pasado, o quizá te pase ahora, esto…

Quieres algo diferente, un cambio radical de carrera, quizá animarte de una vez a poner en marcha tu negocio online de una vez, o que el que ya tienes tenga mejores resultados todavía y sabes que tienes que hacer algo, algo distinto a lo que estás haciendo ahora.

Muchas veces hasta sabes qué es exactamente lo que tienes que hacer, pero…

Te quedas como estás. Estancada en tu zona de confort, de comodidad, o como lo quieras llamar. Igual que antes.

Y probablemente te sientas frustrada, culpable, hasta un poco cobarde, ¿verdad?

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tu negocio de coaching

 

¿Llevas tiempo preguntándote qué hacer para que tu negocio de coaching, consultoría, etc pase al siguiente nivel y te encuentras dando círculos sin saber qué hacer?

 

Tanto si quieres que tu negocio de coaching pase de idea a realidad, como si quieres dejar la fase de supervivencia y llegar a la de estabilidad, estas son algunas cosas que considero imprescindibles para que puedas lograrlo.

Léelas todas, elige una, la que más necesites ahora, y ponte en marcha.

 

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Con la vuelta a la rutina de septiembre me preguntaba una lectora cómo distinguir entre síndrome postvacacional o la desmotivación total por lo que haces (ya seas profesional por cuenta ajena o independiente).

Como sabes el síndrome postvacacional se refiere a la ansiedad, desmotivación, desánimo al enfrentarte de nuevo al trabajo después de las vacaciones. Pero en este caso, mi lectora no tenía claro si era eso o más bien algo más duradero.

¿Cómo saber la diferencia? Es una pregunta muy interesante y esto es lo que te recomiendo para distinguirlo.

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comenzar tu negocio

 

Últimamente me comentan muchas lectoras que reciben muchas ofertas de programas o productos para comenzar tu negocio, trabajar desde casa y tener libertad financiera y que ya no saben qué creer.

 

Quizá tú también te preguntes, como ellas me comentaban, si es posible para ti conseguirlo y si son honestos y reales estos programas.

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autosabotaje del sindrome del impostor

 

¿Has pensado alguna vez que tú misma estás boicoteando tu carrera profesional debido a tu inseguridad?

Entonces podríamos estar hablando del Síndrome del Impostor…

Quizá no te consideres tan inteligente como el resto de tus compañeros de trabajo, o pienses que no estás a la altura y que nunca haces las cosas lo suficientemente bien.

¿Te sientes identificada?

Si es así,  puede que estés sufriendo el Síndrome del Impostor (término acuñado por las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes).

Y ¿por qué es importante saberlo?

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entrevistalauraribas

 

Hoy os traigo una entrevista muy especial e interesante. Nada más y nada menos que a Laura Ribas, experta en marketing para autónomos y pequeñas empresas pero en la entrevista de hoy no vamos a hablar de eso…

Laura acaba de publicar un libro que, por cierto, te recomiendo mucho, “Quién soy yo para hacer esto“, donde habla de autosaboteje, miedos y todos los obstáculos que te impiden conseguir el éxito. Todo mezclado con retazos de su vida personal que lo hacen muy ameno e inspirador. Como le digo a ella en el vídeo, casi lo podría haber escrito yo, de tanto que encajan nuestras formas de pensar.
Dale a play y escucha (mi parte tiene el sonido bastante bajo, pero lo importante es lo que dice Laura : )

Hablamos de dinero y ambición 7:59

En cada nivel de éxito hay distintas creencias limitantes 12:08

Hacemos muchas cosas por amor (autosabotaje) 13:15

Tener círculos de personas que ganan más que tu 14:20

Hablamos de la culpa, ¿te sientes culpable o culpas a los demás? 15:26

Lo que hace que tengamos éxito es … 22:58

Y mucho más…

La oferta que mencionamos en el vídeo ya no está disponible.

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empezar a cobrar

 

¿Llevas un tiempo haciendo las cosas gratis y te gustaría empezar a cobrar ya?

Me preguntan muchas veces cómo pasar a cobrar por tus servicios cuando has estado ofreciéndolos sin coste alguno.

Quizá porque estabas haciendo prácticas, o porque no te atrevías a cobrar o te sientes culpable o algo similar.

Es algo muy frecuente y normal, no creas que eres la única, pero sí es cierto que esa situación tienes que cambiarla cuanto antes por dos razones, sigue leyendo…

 

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¿Hasta qué punto te estresan y frustran los altibajos en tu negocio o profesión?

La estabilidad es algo que todas buscamos tanto a nivel profesional como empresarial. Uno de los sueños de toda emprendedora es tener unos ingresos estables mes a mes.

Incluso aunque seas más inquieta y vayas haciendo cambios a menudo, siempre buscas cierta estabilidad aunque sea por poco tiempo. Eso sí, no me refiero a pasarte toda la vida con las misma condiciones inalterables (muchas personas buscan precisamente eso y lo tienen más difícil, porque cambios va a haber sí o sí.)

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pensamientos toxicos

 

¿Hasta qué punto afectan los pensamientos negativos a tus resultados?

A estas alturas ya sabes de sobra que tus creencias y pensamientos influyen en tu actitud y, por tanto, en tus resultados y satisfacción.

Ayer leía en el libro “The way you do anything is the way you do everything de Suzanne Evans que uno se cree especial (y no en un sentido positivo, precisamente) por los problemas que tiene. ¿Te suena? El pensar que tu no puedes lograr algo porque te pasa X.

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Seguro que de vez en cuando tienes etapas en las que aparecen obstáculos o problemas de distinta categoría que, aunque no sean necesariamente importantes, te preocupan o te estresan. Puede ser que haya aparecido un gasto imprevisto, que se te haya estropeado algo, que tengas un bajón de clientes…. De repente parece que las cosas no van bien y te estás agobiando.

>> Escucha este artículo aquí –> Cómo dejar de preocuparte por tus problemas (y empezar a solucionarlos)

Obviamente todos tenemos problemas, y no hay ni que decir que esperar no tenerlos nunca es totalmente absurdo e irreal. La cuestión entonces radica en lo que haces cuando surgen esos problemas, en tu actitud ante ellos. Ya sabemos que un cambio de actitud hace maravillas, pero ¿cómo lograrlo?

Como siempre, fácil no es pero hace poco leí dos opciones que me parecieron interesantes. Estas son:

 

1.  Cambia tu concepción de problema, redefínelo.

Las palabras tienen un poder emocional mayor del que nos creemos. Si recuerdas, en otro artículo mencioné cómo cambia la situación si en vez de pensar que estás “nerviosa” (antes de una charla, por ejemplo), piensas que estás “emocionada”. Es algo que funciona muy bien y en este caso puedes hacer lo mismo.

Steve Chandler en su libro “Time Warrior” sugiere que en lugar de pensar en un problema, con todas las connotaciones negativas que ello conlleva (porque esa palabra siempre la asociamos con cosas negativas y, por tanto, mejor no tenerla en mente), pienses en un proyecto.

Sí, un proyecto, que puede ser difícil y puede no gustarte. Pero ¿te das cuenta de la diferencia? Emocionalmente, un proyecto es algo más emocionante y divertido que un problema. Te permite salir del estancamiento y bloqueo mental y empezar a pensar en cómo llevarlo a cabo (es decir en cómo acabar con el problema), ¿o no? A lo que hay que añadir  los sentimientos de realización y autoestima cuando terminamos un proyecto.

Una sola palabra puede suponer un gran cambio en tu percepción, en tu actitud y en tus resultados. No es lo mismo problema que proyecto. No es lo mismo obsesionarte y agobiarte pensando en que tienes un problema y que no sabes qué hacer, o en por qué tienes tantos problemas o cualquier otro tipo de pensamiento victimista, que verlo como un desafío, un proyecto que hay que acabar. Pruébalo.

 

2. Considéralos algo fascinante, un objeto de estudio.

Me parece que fue en uno de los newsletters de Suzanne Evans donde ella comentaba que ya que problemas vas a tener sí o sí, por qué no empezar a considerarlos como algo fascinante que aparece en tu camino. Sí, fascinante. A mi esta forma de verlo me encanta. Cuando tengas una de esas etapas en las que aparecen obstáculos o problemas de distinta categoría (y cuanto más estresada estás mas suelen aparecer, ¿verdad?), en lugar de agobiarte y estresarte aun más, por qué no pensar: “Fascinante, mira lo que aparece ahora para ponerme las cosas interesantes. ¿Qué puedo aprender de esto?”

Al considerarlo algo fascinante tu actitud cambia, por lo menos hace que te tomes las cosas de otra forma y ya sabemos que ahí reside todo, en tu actitud. Mejor estar divertida o intrigada que estancada, ¿no? Mejor preguntarte qué puedes hacer al respecto, qué puedes aprender o por qué aparecen ahora tantos obstáculos, que estar lamentándote. Quizá te hayas relajado y hayas pasado por alto cosas importantes, quizá sea momento de hacer un parón y recargar pilas. La cuestión es que verlo de esta forma te hace pensar de otra manera y así es como empiezan los cambios.

 

Por supuesto hay problemas y problemas y no pretendo solucionar el mundo. Hay determinadas situaciones que requerirán otro tipo de medidas, pero si te acostumbras a pensar así ante pequeños problemas, quizá cuando aparezca uno mayor lo sepas llevar mejor, ¿no crees?

 

Aparte de esto, no hay que olvidar que los problemas te hacen más fuerte, más segura de ti misma. Como bien dice Steve Chandler, los problemas en realidad son buenos para nosotros, pero no somos capaces de darnos cuenta (excepto cuando les pasan a otros) debido a las connotaciones emocionalmente negativas de la palabra. Así que ya sabes, a partir de ahora prueba con una de estas opciones, a ver si cambia algo…

 

Cuéntame en los comentarios cuál te gusta más y si te ha dado resultado. A mi la de “fascinante” sí : )

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poner limites ya

 

 

Una de las cosas de las que me he dado cuenta hablando con mis clientas, lectoras y simplemente observando, es la importancia de saber poner límites y que, aunque parezca raro, no mucha gente sabe hacer.

De hecho, a estas alturas lo considero una habilidad dada su importancia y lo que cuesta.

Quizá no seas del todo consciente de la repercusión de no poner límites a ciertas circunstancias.

Así que aquí tienes 5 situaciones a las que tienes que aprender o empezar a poner límites (y solo es un comienzo):

(más…)

 

Uno de los temas estrella para las personas que cobramos por nuestros servicios es cuánto cobrar por nuestro trabajo.

Es algo que supone un quebradero de cabeza para casi todo el mundo, porque tanto el tema dinero como el tener que ponerle precio a algo que tu haces están asociados con muchas creencias limitantes.

Creencias como ser una mala persona, o avariciosa o poco espiritual, por ejemplo. Y ya he dicho muchas veces que es muy importante trabajar esas creencias o te quedarás estancada en tu negocio.

(más…)

 

Una de las situaciones sobre las que me escriben mucho es la de querer establecerte por tu cuenta pero todavía depender de tu sueldo o salario actual.

De hecho, mucha gente ve esto como un gran obstáculo hasta el punto de no dar nunca el paso.

Lo ideal sería tener el capital suficiente para lanzarte ya mismo dejando tu trabajo, ¿verdad? Especialmente si tu trabajo se ha convertido en una carga.

Pero siendo realistas eso no pasa muchas veces. Quizá puedas disponer de una herencia, ahorros de varios años, inversiones, ayuda familiar o la posibilidad de pedir un crédito, ¿pero qué pasa cuando no es así?

¿Cómo empiezas cuando dependes de tu sueldo? ¿Qué haces, te quedas como estás? Claramente esa es una opción pero no la que tu quieres.

(más…)

 

imagen Scarlett O'Hara

¿Cuántas veces te has propuesto hacer algo y, cuando ya estabas decidida, te ha surgido un imprevisto u obstáculo de última hora y has decidido abandonar?

Seguro que sabes a qué me refiero (y si no lo sabes, ¡enhorabuena!). ¿Qué pasa cuando de verdad quieres hacer algo pero un obstáculo te lo impide?

>> Escucha el podcast aquí –>Qué hacer ante los obstáculos de última hora

¿La verdad? Que no estarías tan decidida, porque cuando quieres algo de verdad, pero de verdad de la buena como dicen los niños, no hay obstáculo que te pare. ¿O no?

 

En la vida es inevitable que surjan obstáculos, inconvenientes o imprevistos, es así y no se puede hacer nada. Así que lo único que determina hasta qué punto te afectan los obstáculos es tu actitud ante ellos. En general hay dos tipos de actitud predominantes, a ver con cuál te identificas:

 

1. Asumir que si ha aparecido un obstáculo en el camino es porque ese camino no es para ti y que es mejor abandonar.

2. Entender que los obstáculos son inevitables y, como dice María Tolmo en su libro “Una Princesa en el Espejo”: “Están ahí para probar tu perseverancia, tu creatividad y tu ingenio.”

 

Esto es algo que he hablado ya con varias personas, cuando te surge un obstáculo, ¿por qué en vez de pensar que es una señal de que vas por mal camino no lo interpretas como una prueba final de que de verdad quieres lo que dices que quieres?

El problema es que la gran mayoría de las personas elije la primera opción y se rinden a la primera de cambio. Por eso no hay tanta gente que logre sus objetivos porque ven cada obstáculo como una señal de que ese no es el camino a seguir y abandonan. Pero ¿sabes qué? Eso no es más que otra excusa.

Igual que el miedo, la vergüenza o cualquier “razón” que puedas tener tu. Todos nos ponemos excusas, para qué negarlo, pero hay que ser consciente de ello y no dejar que paralicen tu vida. Quien quiere algo, algo le cuesta; las cosas no se regalan y si te rindes ante el primer obstáculo ahí te vas a quedar.

 

Sin embargo, ¿sabes que tienen en común las personas que triunfan, que logran lo que quieren? Además en cualquier campo, que no se dejan detener por los obstáculos. Unos los consideran simplemente una piedra más del camino, otros una lección que aprender. A veces se ignoran, a veces son tan imponentes que te detienen temporalmente, pero nunca te planteas abandonar, porque a ti no hay nada que te pare y abandonar no es una opción. Sí puedes contemplar hacer cambios, porque es imprescindible ser flexible, pero abandonar al primer contratiempo, de eso nada.

 

Esa es la actitud que te lleva más lejos. No es difícil de entender, pero sí de lograr. Hay personas que de manera innata son perseverantes y no hay nada que se les resista, pero muchas otras no. Entonces, ¿cómo lograr una actitud así?

 

Una de las cosas fundamentales es tener clarísimo por qué quieres lograr tu objetivo. Como siempre digo parece obvio, pero mucha gente en realidad no se ha parado nunca a pensarlo.

Si de verdad quieres conseguir lo que te propones tienes que tener una razón que te impulse en cada momento, de forma que los obstáculos sean, como mucho, una molestia de la que deshacerte de una forma u otra. Aunque tengas días malos, aunque a veces tengas mil dudas y prefieras no levantarte.

En esos momentos es cuando te recuerdas que, como decía Scarlett O’Hara en una de mis frases favoritas : )

 

Después de todo, mañana será otro día. Clic para tuitear

 

¿Qué me dices? ¿Qué actitud vas a elegir a partir de ahora? Cuéntamelo en los comentarios y comparte este artículo si te ha ayudado : )

 

¿Has pensado alguna vez que no te sientes realizada con lo que haces, que tienes un enorme potencial pero no puedes o no sabes cómo expresarlo?  Hablo con muchas personas que me cuentan que quieren sacar lo mejor de sí mismas, aprovechar ese talento, ese potencial que tienen dentro y que está ahí medio abandonado y olvidado y no saben cómo (o tienen miedo de hacer cambios).

> Escucha este artículo aquí –> 4 Errores que Impiden que Desarrolles tu Potencial

 

Puede ser que lleves una escritora potencial ahí dentro, o una conferenciante motivacional como una de mis clientes, o que quieras aplicar la creatividad que tienes dentro a tu vida. Sea lo que sea, la cuestión es que seguir cómo estás no te está ayudando y no sabes qué hacer o cómo sacarlo a la luz. Lo que probablemente sí estés haciendo es cometer uno de estos cuatro errores que impiden que alcances tu potencial:

 

1. Hacer lo que otros esperan que hagas. Quizá tengas muy claro que es lo que verdaderamente quieres hacer y sabes que te haría muy feliz solo el hecho de intentarlo, pero… Las expectativas de los demás te tienen atada (o eso te dices). A tu familia, pareja, amigos no les entusiasma la idea. O no está bien visto que dejes tu carrera después de X años y hagas otra cosa totalmente distinta, o… Siempre habrá un pero y una situación difícil y es que no es fácil. Y si lo que quieres supone un cambio radical vas a recibir críticas y comentarios negativos (por mucho que te quiera la gente). Pero quiero que sepas una cosa, lo duro, lo más duro es ese cambio inicial, ese primer paso. Eso es lo peor, luego la emoción de hacer lo que de verdad quieres hacer ayuda mucho y te cambia y hace que las cosas sean distintas. No fáciles, pero no tan difíciles como ese primer paso.

 

2. No darle importancia a tus deseos o sensaciones pensando que son sólo tonterías. Esto es muy frecuente también, saber que quieres otra cosa pero no darle importancia o pensar que eres una adulta y tienes que dejar de pensar tonterías. ¿A que te ha pasado alguna vez? Eso de que tu ya tienes una edad o una situación o lo que te venga a la cabeza y que te tienes que quitar esos pájaros de la cabeza. ¿Te imaginas lo triste que sería el mundo si nadie tuviera “pájaros en la cabeza”? Si Picasso hubiera decidido que pintar es de críos, si Edison hubiera pensado que la bombilla era una estupidez; si tu escritor favorito hubiera pensado que eso de escribir no es de una persona adulta y madura. Si Fernando Alonso hubiera decidido que conducir coches de carreras es una locura…

No deseches tus deseos poniéndote excusas, ser maduro y adulto significa ser capaz de aceptar lo que de verdad quieres y de ponerte en marcha por mucho miedo que te de (pincha aquí para tuitear esta frase). Es ser capaz de aceptar que hay algo que de verdad quieres sacar a la luz y que te da igual lo que piensen los demás.

 

3. Emplear tu tiempo en cosas que no te llenan. ¿Cuántas horas pasas al día haciendo cosas que en realidad no te aportan nada? No voy a poner el típico ejemplo de la televisión porque puede que seas guionista y te encante ver series y aprendas de ellas, o puede que tu no lo consideres tiempo malgastado (yo tampoco, con control). Pero ya sabes a que me refiero, ¿y si dedicaras ese tiempo “muerto” a hacer eso que de verdad te emociona y te llena? Escribir, cocinar, hacer camisetas, ensayar charlas, apuntarte a un curso que desarrolle ese potencial escondido…

 

4. Dejar que siga siendo una afición o algo temporal. Esta es probablemente la recomendación más importante, si de verdad quieres desarrollar tu potencial y sacar a la luz ese talento no hay nada más efectivo que hacerlo profesional. Y piensa que estamos hablando no de algo que se te de bien y ya está, sino de esa especie de llamada que sientes para hacer algo. Ya sea ser novelista, irte de misionera, ser paisajista o ser coach, no hablo de una afición sino de algo más. Ese algo que hace que todos los días te preguntes por qué sigues haciendo lo mismo otro día más… No hay nada que haga que alcances tu verdadero potencial como dedicarte profesionalmente a ello (y no vamos a volver a tratar de tus excusas, miedos, etc).

 

Así que dime, ¿con cuál de estos errores te identificas y qué primer paso vas a dar para solucionarlo? Cuéntamelo en los comentarios y comparte este artículo si te ha ayudado : )

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Una de las preguntas que recibo a menudo es cómo hacer para poner en marcha tu negocio si ya sabes lo que quieres pero no cómo conseguir clientes o simplemente cómo empezar.

Cuando yo empecé también estaba muy perdida, sabía que quería vivir del coaching y ayudar a personas a tomar decisiones profesionales y se acabó.

Así que, a pesar de que mi liquidez no era mucha, decidí contratar a una coach para que me ayudara a aclarar esos primeros pasos.

Desde luego fue una gran decisión y con el tiempo he aprendido muy bien qué pasos tienes que dar para ponerte en marcha en vez de quedarte paralizada por el exceso de información y el caos mental.

Apunta:

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comparacion

 

Ya he hablado en algunas ocasiones del peligro de compararte con los demás.

Primero porque sueles elegir a personas que están, de algún modo, más avanzadas que tu profesionalmente, sin tener en cuenta si tienen más experiencia o no (desde luego no te molestas en elegir a alguien que esté en tus mismas condiciones o que no haya llegado tan lejos).

Y segundo, porque lo único que consigues es dudar de todo y quedarte paralizada pensando que todo lo que estás haciendo no es ni siquiera bueno. ¿Quién no se ha sentido así alguna vez?

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¿Estás pensando en hacer un cambio profesional importante pero tienes miedo a perder lo que ya tienes?

 

Muchas personas me escriben contándome que se sienten paralizadas por el miedo a perder lo que tienen, aunque no estén muy satisfechas.

Están pensando en cambiar de trabajo o en montar su propio negocio pero el miedo a que no funcione o a no lograr los ingresos necesarios para vivir las detiene.

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>> Escucha este artículo aquí –> ¿Te sientes culpable por ser ambiciosa?

 

¿Te sientes culpable por querer más de tu profesión o negocio? ¿Piensas que, en cierta forma, estarías “abandonando” a tu familia?

 

Uno de los obstáculos o problemas frecuentes entre las mujeres trabajadoras y emprendedoras es, muchas veces, el sentimiento de culpabilidad por no poder llegar a todo; especialmente cuando tienes un puesto de responsabilidad o un negocio que requiere que estés muy involucrada. La semana pasada en la clase gratuita que María Tolmo ofreció a mis lectoras, una de las oyentes me preguntaba cómo hacer para no sentirse culpable por ser ambiciosa, por querer más de su trabajo, cuando eso podía conllevar, por ejemplo, pasar menos tiempo con los suyos.

 

Como explico en mi libroCómo superar el Síndrome del Impostor. Estrategias para eliminar la inseguridad y conseguir el éxito profesional” las mujeres tenemos una necesidad innata de cuidar de los demás, de sentirnos apreciadas y de gustarle a todo el mundo. Eso tiene su lado bueno pero también una parte negativa, cuando te centras más en los demás que en ti misma, algo muuuy frecuente, seguro que te sientes identificada. No serías la primera en poner siempre por delante a los demás y acabar tu agotada y sin energías para nada, o siendo incapaz de decir que no a los demás exactamente por la misma razón.

 

Por eso, si eres una persona ambiciosa con altas expectativas profesionales o si tienes un negocio y quieres dar un paso más, puede que te sientas culpables por no poder llegar a todo o, como decía la oyente del seminario, por sentir que abandonas a tu familia. Eso puede hacer que renuncies a tu carrera profesional y te sientas resentida o insatisfecha, o que decidas seguir adelante y también te sientas insatisfecha debido a la culpabilidad. Entonces, ¿qué puedes hacer para salir más o menos airosa de esta situación?

 

1. Ten muy claras tus prioridades y sé sincera contigo misma.

Yo creo que el tema de las prioridades es el que más menciono en mis artículos porque es fundamental y es algo con lo que trabajo con mis clientes nada más empezar. De hecho, recuerdo que una de mis clientes después de haberme comentado directa e indirectamente que su mayor prioridad en ese momento era su carrera, cuando hizo el ejercicio de prioridades marcó como primera su familia. Ahí me di cuenta de que lo que sentía era culpabilidad por considerar prioritario su trabajo, así que le dije lo mismo que te digo a ti si estás en esa situación. El hecho de que en un momento determinado tu carrera sea tu prioridad no significa que no te importen tus hijos (pincha aquí para tuitear esto). Tus hijos son y serán siempre lo más importante para ti, pero en este momento tu prioridad es avanzar en tu carrera y está bien, estás en tu derecho. Así que no lo olvides tienes todo el derecho del mundo a volcarte en tu carrera o negocio y eso no significa que no te importen tus hijos o tu pareja o quién sea que tengas en mente.

 

2. Establece qué es imprescindible para ti.

Esto es algo que comenté con otra clienta que estaba embarazada y no sabía cómo iba a compaginar su trabajo con su bebé y con prestarle la debida atención a su pareja. Una de las cosas que le sugerí fue hacer una lista de las actividades o momentos que no quería perderse cuando naciera su hijo y de lo que era importante para ella. Entre ellas pasar tiempo a solas con su marido, llegar a casa a tiempo para bañar al niño, etc. Tener muy claro qué actividades son importantes para ti (porque suponen una gran satisfacción, te hacen sentir realizada y mejoran tu calidad de vida), te ayudará a distinguir qué mantener y a qué dedicarle tu tiempo cuando cambie tu situación profesional o cuando estés menos disponible.

Por ejemplo, cuando nació  mi hijo yo ya tenía claro que para mi felicidad y la de mi marido era fundamental viajar y salir a comer fuera de vez en cuando, juntos o con amigos, y no quería que eso cambiara. Así que me aseguré de mantenerlo. Está claro que sí cambia la frecuencia o la forma en que viajas pero nunca he dejado de viajar o comer fuera (de hecho con un año y medio mi hijo ya había estado en Nueva York, Cuba, Vancouver, Whistler, Salamanca, Barcelona, Menorca y en un crucero por Alaska y tan contento, además.)

 

¿Qué es importante para ti respecto a tu vida actual, tu pareja y tu familia? Tenlo claro y así podrás hacerlo prioritario respecto a otras tareas o actividades aunque durante un tiempo te vuelques especialmente en tu carrera o negocio.

 

3. Busca ejemplos motivadores.

Esto a mi me ayudó mucho, el tener ejemplos de mujeres que tienen lo que tu quieres o que se comportan como a ti te gustaría. En este caso mujeres profesionales con hijos que hayan llegado lejos en su carrera. Recuerdo que cuando estaba embarazada tenía miedo que de mi vida cambiara por completo y ya sólo quisiera quedarme en casa a cuidar a mi hijo y dejara de viajar o de salir (porque había visto muchos casos, todo hay que decirlo). Cuando me entraba esa angustia sólo tenía que pensar en las amigas con niños pequeños que seguían viajando, haciendo fiestas en su casa y saliendo fuera, para volver a recuperar la ilusión de que era posible. Otro ejemplo que me animó en su momento fue una de mis mentoras, científica, con hijos y  trabajando en el mismo departamento que su marido. Lo que me hacía ver que era posible compaginar esas cosas.

Busca ejemplos que te demuestren que sí se puede y guíate por esas personas.

 

Tenerlo todo es posible, tenerlo todo a la vez complicado, siempre habrá que hacer algún tipo de sacrificio. Yo siempre digo que la principal razón de que me lanzara a tener mi propio negocio fue el deseo de libertad y flexibilidad de horario para poder atender a mi hijo cuando lo necesitara y para cogerme vacaciones cuando quisiera. Para mi está claro y eso hizo que los sacrificios económicos iniciales valieran la pena y que pueda negarme a ciertos compromisos si suponen estar mucho tiempo alejada de mi hijo. Esa es mi elección, ¿cuál es la tuya? ¿Qué quieres conseguir profesionalmente, qué estás dispuesta a sacrificar y qué no? Hasta que no tengas eso claro no podrás sentirte tranquila.

 

Aparte de eso, culpable es probable que te sientas en algún momento, acéptalo, sigue adelante y ten en mente siempre lo que dicen en los aviones: antes de ponerle la máscara de oxígeno a tu acompañante, póntela tu primero o no podrás atenderle bien. No lo olvides.

 

Así que cuéntame, ¿qué es imprescindible para ti y no vas a tocar por muy ocupada que estés? Compártelo más abajo : )

 

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cobrarportutrabajo

 

 

¿Te cuesta cobrar por tu trabajo? ¿Te pones nerviosa cuando llega el momento de decir precios y acabas regalándolo o casi?

 

El tema precios, dinero y cobrar por tu trabajo despierta muchas emociones y no precisamente buenas para mucha gente (puede que incluso sientas algo al ver la foto de la derecha), y es uno de los obstáculos más frecuentes entre emprendedores, sobre todo al principio (y a veces hasta cuando ya tienes años de experiencia).

Es normal, es algo a lo que a lo mejor no estás acostumbrada, que te causa inseguridad o que saca todo tipo de creencias mentales que estaban por ahí escondidas.

Sin embargo es imprescindible que controles o cambies esas creencias limitantes y le pierdas el miedo o no podrás vivir de tu negocio.

Así que sigue leyendo…

(más…)

 

¿Qué hacer cuando has tomado una mala decisión? El otro día me escribió una lectora comentándome que había tomado una serie de decisiones erróneas que le habían afectado mucho y que no sabía que hacer.

Todos nos equivocamos de vez en cuando en muchas cosas pero cuando el error es importante y te afecta mucho, ¿qué puedes hacer?

(más…)

yusmayyo

 

Hoy tengo el placer de entrevistar a Yusmairot Castilla, coach motivacional, conferenciante internacional y fundadora de www.creatuvidaexitosa.com. La puedes encontrar también en Facebook .

Tuve el placer de conocer a Yusmairot en persona en el seminario de mi mentora el mes pasado. Aparte de ser encantadora, su charla es una de las que más me ha gustado, con su fuerza y energía fue capaz de motivar a toda la sala en un momento.

 

>>Hola Yusmairot, gracias por tu tiempo, sé que eres una mujer muy solicitada y es un placer poder contar hoy contigo. Una de las cosas que más llama la atención sobre ti es tu optimismo, energía y buen humor. Creo que a muchas de mis lectoras les encantaría saber, ¿cómo consigues desarrollar esa actitud y no dejar que el entorno tan negativo te afecte?

 

Hola Aida, estoy muy agradecida por estar compartiendo hoy contigo. Bueno, te confieso que esta es una pregunta que suelen hacerme constantemente. Y para responderte a ella lo digo con estas palabras “Tú tienes el poder de elegir como quieres sentirte cada día”. Y esto es lo que hago cada día al poner los pies sobre el suelo, declaro como quiero sentirme y como va a ser mi día. Esto no quiere decir que no tengo mis momentos difíciles, por supuesto y muchos! y cuando me siento un poco desmotivada lo que hago es darme permiso en un tiempo de 30 minutos o 1 hora para llorar, desahogarme, gritar, tirar los cojines de mi casa. (Risas) no mentiras, después me quedo sin cojines y ya he comprado muchos (Risas). Una vez hago esto me digo: ¡Bueno Yusmy de mi vida, ya estás lista, ya te desahogaste, ahora a seguir adelante! sonrío y vuelve a salir el ser motivador.

 

Cada momento tiene un aprendizaje, lo importante es ver que puedes aprender de esas situaciones difíciles.

 

Tú tienes derecho a ser feliz y pase lo que pase en tu día a día, puedes reencontrarte contigo y continuar eligiendo ponerle la mejor actitud. Las cosas buenas de tu vida te hacen sentirte feliz, con ellas no necesitas hacer nada, porque por inercia tu le pones tu mejor cara. Pero y que sucede con las situaciones difíciles? ¿Qué pasa cuando las cosas no van como tú quieres? Aquí es cuando digo “Aprende a ver las cosas que te suceden como experiencias que han de pasar para acercarte a donde quieres ir”. Esas situaciones son las que te hacen más fuerte, ver que tan perseverante eres, que tan elevada o baja es tu constancia y que tanto confías en ti.

 

Una estrategia para elevar tu entusiasmo, *Responde siempre con optimismo*. Cada vez que te pregunten como estas responde: ¡Excelente! ¡Cada vez Mejor! ¡Genial! ¡Más feliz que ayer! Aún cuando no te sientas así responde de esta manera, hazlo con entusiasmo, empieza fingiendo y te lo terminarás creyendo. Una vez le envías a tu mente subconsciente el mensaje de que las cosas no están tan mal, te darás cuenta que te sentirás más tranquila. Te lo recomiendo, te doy mi palabra de Mujer a Mujer! Y mira que la palabra de una mujer Vale!

 

 

>> Cuéntanos Yusmairot, ¿has tenido siempre claro a qué querías dedicarte? ¿Qué es lo más te gusta de tu profesión y cómo has llegado hasta dónde estás ahora?

 

Ahora si lo tengo clarísimo como el agua cristalina. Yo me gradué como Contadora Pública en Colombia, trabajé como Auditora y Gerente de Empresa, y mira lo que estoy haciendo ahora, de cierres financieros, termine motivando, inspirando a otros a ser lo que quieren ser, a hacer lo que quieren hacer y tener lo que quieren tener, sin limitaciones y con la fuerza interior para superar cualquier obstáculo que se presente en el camino.

 

Lo que más me gusta de mi profesión actual como Coach de Vida y Motivadora, es ver las caras sonrientes de las personas que me escuchan en un auditorio y verlos decir ¡Puedo y estoy dispuesto a lograrlo!, eso, eso para mí es el regalo más grande que me da la vida y que me dan ellos. Ver a mis clientes y coachees seguros de ellos mismos, alcanzando las metas y viviendo la vida que querían vivir, es una alegría interna que siento por ellos, porque sus logros los celebro como si fueran míos.

 

Para llegar a donde estoy ahora, tuve que quitar muchas piedras de mi camino, superar muchos obstáculos, pero la pasión por lo que hago es lo que me ha permitido llegar a sentirme plena en esta etapa de mi vida. Los obstáculos seguirán llegando, eso claro! Pero, mi pasión seguirá creciendo y mientras esto suceda yo continuaré creciendo y caminando aún más lejos.

 


>>Voy a hacer un poquito de abogado del diablo porque sé que mucha gente piensa esto : ) Eres una mujer muy guapa y muchas personas piensan que eso te abre muchas puertas y te lo hace todo fácil. Es fácil ver a las personas que han triunfado y pensar que por una cosa u otra ellos lo han tenido más fácil, cuando no es así. ¿Qué obstáculos has tenido que superar para alcanzar tus metas?

 

(Risas) Mi vida tener un cuerpo bonito, las mejores piernas o ser guapa no es lo que te lleva lejos. Lo que me ha permitido alcanzar el éxito ha sido mi perseverancia y sobre todo y más importante que nada “la confianza en mí misma”.

 

Cuando viaje a España lo hice porque quería triunfar, pero aquí me encontré con muchas situaciones que me llevaron a caer en un pozo profundo. Mi autoestima se fue al suelo, estaba ilegal, no tenía casi dinero, tenía problemas de salud, un asma que llevaba durante toda mi vida y problemas cardiacos, después de haber sufrido un paro respiratorio y verme en el otro lado.

 

No quería, no me valoraba, me sentía menos que los demás, tenía miedo hablar con otras personas, para mí los españoles eran personas grandes, mientras yo me veía pequeña.

Dicen que a veces necesitamos caer muy hondo para poder reaccionar y levantarse con fuerza. Y eso fue lo que me pasó a mí, tuve que irme al abismo para sacar mis alas y aprender a volar libremente. Si quería triunfar en España tenía dos opciones: O levantarme para hacer lo que había venido hacer “Triunfar” o levantarme para hacer lo que había venido hacer “Triunfar”. No tenía más opciones.

 

 

>>¿Qué consejo te gustaría haber recibido cuando empezaste?¿Cuál es la mayor lección que has aprendido de tu experiencia?

 

Pienso que los consejos que he recibido han sido los apropiados. En cuanto a las lecciones he aprendido tantas, pero, si hay una muy especial que me hace reflexionar cuando asumo retos grandes. Mi primera Coach me dijo una vez “Yusmy, caerse esta permitido, levantarse es obligatorio, no importan cuantas veces te caigas, solo levántate y vuelve a empezar”.

 

Pienso que todos pasamos por ese momento en el que se nos pasa por la mente tirar la toalla, y se necesita tener una mente adiestrada para jamás llegar a tirarla. Pero, estas palabras siempre resuenan en mis oídos para recordarme que renunciar a las cosas que quiero alcanzar jamás será una opción.

 

>>Quiero que todas veáis la tremenda energía que tiene Yusmi en vivo, así que le he pedido que conteste a la última pregunta en un vídeo : ) –> Pensando en todas las mujeres que se sienten inseguras y no se atreven a hacer los cambios que desean, ¿qué consejo les darías?

 

 

Muchas gracias Yusmi por compartir con todas mis lectoras tu entusiasmo y recomendaciones. Estoy totalmente de acuerdo contigo en que lo necesario para triunfar es la perseverancia y la confianza en una misma y me quedo con la frase de tu 1ª coach: “Caerse esta permitido, levantarse es obligatorio, no importa cuantas veces te caigas, solo levántate y vuelve a empezar”. Como les comentaba a mis lectoras la semana pasada en mi boletín si te caes 10 veces te levantas 11.  Y por supuesto lo mejor del vídeo y lo corroboro yo también: actúa a pesar del miedo y sabrás hasta donde puedes llegar. Será que no te lo decimos veces : ) (Aquí tienes el artículo que escribí sobre la inseguridad).

 

¿Qué es lo que más te ayuda de las palabras de Yusmi? Cuéntamelo en los comentarios y comparte esta inspiradora entrevista con tus conocidos. Y si no quieres perderte la siguiente entrevista, suscríbete a mi boletín semanal.

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Hace poco me escribió un lector explicándome su situación y preguntándome: “Aida, cómo sé que esto es lo que realmente quiero”.

Muy buena pregunta, cómo todas las que me hacéis.

Es cierto que algunas personas tienen muy claro lo que quieren (yo misma la mayoría de las veces), pero muchas otras no. Si este es tu caso puede que, al igual que este lector, te preguntes cómo saber si algo es lo que realmente quieres.

(más…)

 

Me escribe mucha gente preguntándome qué pueden hacer para ser más seguras, que la inseguridad las mantiene paralizadas y se sienten indefensas.

De hecho es probablemente uno de los mayores obstáculos que tienen mis lectoras.

Sentirse insegura es completamente normal y nos pasa a todas en un momento u otro de nuestra vida (¡o en muchos!) especialmente cuando haces algo que te saca de lo que es habitual, por ejemplo cuando empiezas un trabajo nuevo o te ascienden a un puesto de más responsabilidad, cuando haces un cambio radical, cuando empiezas a ofrecer tus servicios, cuando desconoces algo, etc.

(más…)

 

¿Eres consciente de la importancia y el efecto que tienen lo que piensas y las normas mentales que te impones en tus resultados?

(>> Escucha este artículo aquí –>3 formas de autosabotaje de las que no se habla mucho)

 

Hace tiempo hablé de los cuatro tipos de autosabotaje más frecuentes y ahora quiero añadir tres tipos más que no se mencionan mucho pero por mi experiencia y la de mis clientes tienen también mucha importancia.

 

Ya sabes que para cambiar y mejorar lo primero es ser consciente de lo que pasa, así que sigue leyendo a ver si te identificas con alguno.

 

1. Pensar que dejar las cosas a medias es fracasar

 

Esto es algo muy frecuente, especialmente si eres perfeccionista. Dejar las cosas a medias te hace sentir fatal, culpable, desorganizada, inmadura… Aunque estemos hablando de simplemente dejar un libro a medias. Por desgracia, eso hace que inviertas tiempo y dinero en cosas que, en realidad, no quieres hacer y en el fondo te perjudica. Si hablamos de un libro o una película la cosa no tiene tanta repercusión, pero si hablamos de tus estudios, tu negocio o de algún proyecto importante, sí.

 

Es importante que valores tu tiempo y tus gustos, no tienes por qué obligarte a acabar algo que sabes que no te gusta nada. Eso sí, no hay que confundir esto con la falta de persistencia, claro. Una cosa es dejar algo a medias porque requiere un esfuerzo y otra muy diferente saber que no es lo quieres, que no vas a cambiar de opinión y seguir ciegamente malgastando tiempo, energía y dinero cuando podrías estar haciendo algo que sí quieres hacer.

 

¿Qué puedes hacer entonces si te identificas con esto? Para evitar la sensación de haber fracasado y el sentimiento de culpa puedes hacer dos cosas:

 

  • Crearte unas normas o un sistema para decidir de antemano hasta donde aguantas. Por ejemplo, si eres de las que sufre al dejar un libro a medias aunque no te esté gustando nada, puedes proponerte como límite un número de hojas o de capítulos, “le doy cien hojas y si veo que no, a por otro, que hay muchos libros y poco tiempo”. Lo mismo con alguna película, aquí la trampa es el dinero, “es que como he pagado la entrada pues ya me quedo.” O sea que no solo has pagado sino que además estás perdiendo el tiempo, ¡aprovéchalo para hacer otra cosa! Un gran ejemplo me lo dió mi hermana: se apuntó a un curso de ingles y después de la primera clase decidió dejar de ir. Lo 1º que le dijeron fue “pero qué haces, si ya lo has pagado, ve y ya está.” Pero como decía ella, he ido y he visto que no es lo que quiero, que el nivel es demasiado básico y no lo voy a aprovechar, entonces para qué voy a perder ademas del dinero ya invertido, mi tiempo? Eso lo dice todo.

 

  • Deshacerte de lo que te hace sentir culpable. Te daré un ejemplo de una cliente, empezó a estudiar derecho, le gustaba pero se dio cuenta de que en el fondo no era lo que quería, así que lo dejó. Cada vez que ve los libros se siente fatal, aunque nunca se ha arrepentido y es consciente de que si hubiera seguido ese tiempo no lo tendría ahora libre. Solución que ella misma se dio, regalar los libros y no tenerlos a la vista. Ojos que no ven, corazón que no siente.

 

Opción alternativa: si ves que estos métodos no te ayudan decide acabar lo que empezaste, pero sin quejarte y como una decisión consciente y quítatelo ya de la cabeza.

 

2. Rechazar o negar algo que es importante para ti (pero que en cierta manera te da vergüenza).

 

Es fundamental que te seas fiel a ti misma y te aceptes como eres, incluyendo esas pequeñas cosas que te dan algo de vergüenza. Esto es especialmente importante cuando hablamos de las cosas que te motivan a hacer algo o de tus principales valores. Muchas veces tenemos la creencia de que tus valores o motivos para hacer algo tienen que ser completamente altruistas y si no es así, es que eres una egoísta o una mala persona. Y acabas haciendo elecciones que no te hacen sentir realizada porque en el fondo no es lo quieres.

 

Un ejemplo puede ser el no reconocer que  uno de tus motivadores o valores es el dinero, porque temes quedar mal y preferirías que fuera el servicio a los demás, por ejemplo. O bien, como lo hablaba hace poco con una cliente, negar la importancia que tiene para ti el estatus, el ser reconocida profesionalmente. Negar algo que para ti es importante solo te perjudica, es importante aceptar las cosas y darles el valor y la importancia que se merecen solo porque para ti son importantes. Te daré un ejemplo personal, una de las cosas que más me costó al cambiar de profesión fue el cambio de estatus, no es igual hoy en día decir que eres científica y especializada en genética (admiración y aprecio) que decir que eres coach (eh?? Ah, sí, ahora hay muchos). Me costó mucho y no he sido consciente de la importancia que tiene para mi el reconocimiento profesional hasta que realicé el cambio. Al principio me sentía culpable por importarme algo tan “superficial”, ya no, para mi es importante, sí, ¿y qué? (es bueno saberlo por si vuelvo a cambiar de profesión, ja,ja).

 

No hay nada malo en querer ganar un buen sueldo, en querer tener una vida con lujos, en querer que tu profesión sea reconocida socialmente. Acepta lo que quieres, lo que te motiva y tomarás decisiones más acertadas y te sentirás mucho más satisfecha con tus logros.

 

3. Asociar el dinero con maldad.

 

Sobre este tema se puede escribir hasta la saciedad y no acabar nunca. El dinero es un tema espinoso para muchas personas porque desde pequeña puede que lo asocies con cosas negativas o con escasez. “El dinero no crece en los árboles”, “Nadie se hace rico trabajando honradamente”, “El dinero se te sube a la cabeza”, “La gente con dinero no tiene principios” y un largo etcétera.

 

El problema de este tipo de creencias, como pasa siempre, es que te mantienen estancada en actitudes que sabotean tu éxito de forma inconsciente. Tu puede que te digas que quieres ganar dinero, pero si en el fondo piensas que el dinero te hace mala persona, te aseguro que te quedarás como estás.

 

Es un tema en el que merece mucho la pena trabajar para cambiar creencias y liberarte de envidias, sentimientos de culpa o gastos compulsivos. Hay que tener una cosa clara el dinero es un número, es un papel, es neutro. El dinero no es bueno ni malo, las personas sí lo somos. Hace tiempo aprendí algo que me llegó hondo, el dinero amplifica lo que eres. Si ya eres una mala persona (y te aseguro que hay muchas malas personas con poco dinero, ya tienes una creencia desmitificada) con más dinero serás peor. Pero, si eres una buena persona, honesta, generosa, imagínate lo que podrías hacer con más dinero, a toda la gente a la que podrías ayudar.

 

No te dejes vencer por ese tipo de creencias y cámbialas por otras que te beneficien más. El dinero te permite ayudar a más gente, eso es un hecho. Y sí, hay personas con mucho dinero generosas, honradas y trabajadoras. Se me viene a la mente mi propia mentora, para que tengas un ejemplo real. Mujer honesta, muy trabajadora que ahora vive como una reina pero hasta hace poco no, y ha conseguido lo que quería trabajando y arriesgándose.

 

Uno encuentra lo que busca, eso ya lo sabes, te desafío a que encuentres pruebas de que con el dinero se pueden hacer cosas buenas y seguir siendo una buena persona y que se puede ser honrado también.

 

¿Qué me dices? ¿Cuál de estos tres te impacta más a ti? Cuéntamelo en los comentarios y, ya sabes, compártelo si te ha gustado  : )

 

 

Cuando empiezas algo nuevo, lo ideal y lo que más deseas es que todo vaya bien y que logres el objetivo que te habías propuesto.

Todos partimos con esa ilusión, por supuesto, y hacemos lo que haga falta para que las cosas funcionen, pero ¿qué pasa cuándo no es así?

Muchas veces, por mucha ilusión y esfuerzo que pongas, las cosas no salen bien y, ya sea por una mala decisión (como me comentaba una lectora el otro día) o porque te empeñas en algo que no es más que un peso muerto, te toca abandonar el barco y empezar desde cero. Y ¿entonces qué?

(más…)

hombre dudando

El artículo de hoy es la respuesta a una pregunta que me hizo hace poco Carmen, una de mis lectoras: ¿Qué hacer cuándo sabes lo que quieres pero no puedes conseguirlo?

Es una pregunta que me encanta porque a veces crees que no tienes opciones y simplemente es que no eres consciente de que están a tu alrededor, sólo que de formas que tu no te esperas.

Si este es tu caso y sabes lo que quieres pero crees que no puedes conseguirlo, esto es lo que puedes hacer:

(más…)

 

Una de las mayores preocupaciones como profesional o emprendedora es siempre la competencia. De hecho, es una de las primeras cosas que se tienen en cuenta: analizar la competencia. 

Es algo inteligente y hasta imprescindible, desde luego; pero también puede ser perjudicial porque incrementa mucho tu inseguridad, sobre todo si aún no estás bien establecida.

Lo primero que piensas es, “Pero como van a encontrarme a mi si hay miles de… (coaches, abogadas, médicos, lo que sea)”.

Y te entra una angustia que prácticamente hace que quieras abandonar.

Otra opción es pensar que no estás a la altura, que nunca vas a poder llegar tan alto como… Y te comparas con gente que lleva ya años en la industria.

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El artículo de esta semana está especialmente dirigido a todas las lectoras y clientas que me dicen, es que tengo tantas ideas, hay tantas cosas que me gustan que no sé cuál elegir.

Esto se puede aplicar tanto a decidir qué hacer profesionalmente, cómo a decidir que idea convertir en negocio o qué estrategias utilizar si te dejas atraer por cualquier novedad que se presente.

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¿Cuántas veces has pensado que, a pesar de no poder quejarte y de que te vayan bastante o muy bien las cosas, te falta algo?

Muchas de mis clientas y lectoras me comentan eso, que les falta algo. A veces tienen un trabajo que les gusta y con el que se sienten realizadas pero algo falla.

Otras veces tienen carreras profesionales en las que han ascendido puestos, superado desafíos y llegado a lo más alto y, sin embargo, sienten que lo que hacen no les llena.

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caminoHay muchas veces en las que te propones hacer algún tipo de cambio, ya sea relativamente pequeño o de mayor impacto y al final acabas posponiéndolo o abandonando al poco de empezar.

Quizá te hayas propuesto cambiar algunos hábitos para estar más sana, o un cambio de carrera más o menos drástico y, al final, no te has atrevido a dar el paso o has renunciado antes de lo que pensabas.

En ese caso, te será útil identificar tres errores que solemos cometer cuando queremos empezar algo que supone un cambio importante, ya sea profesional o personal.

 

>> Escucha este artículo aquí –> 3 errores que impiden que empieces a hacer cambios

 

1. Buscar validación en los sitios equivocados.

 

O, mejor dicho, en las personas equivocadas. Cuando vas a empezar algo nuevo es normal tender a  buscar validación entre los que nos rodean. A veces como ese pequeño empujón que nos falta, a veces solo para corroborar que tendremos apoyo.

Lo ideal sería ser lo suficientemente independiente y fuerte como para no necesitar ningún tipo de validación externa. Pero es difícil, así que si no te queda más remedio y quieres recurrir a ella, mira bien dónde vas a buscarla, a quién vas a recurrir.

Volvemos a lo que comento siempre, procura rodearte de gente positiva que te apoye. ¿Para qué vas a buscar validación en alguien que sabes de antemano que te va a poner pegas o va a criticar lo que quieres hacer? Hay veces en las que es mejor comentarle tus planes solo a aquellas personas que sabes que te van a escuchar y no necesariamente a darte la razón, pero sí a ayudarte de manera constructiva.

O bien no comentar tus planes hasta que no estés convencida de que nadie te va a hacer cambiar de opinión porque estás segura de lo que quieres.

 

2. Negar tus barreras y juzgarte a ti misma.

 

Todas tenemos una serie de barreras que suponen un obstáculo para nuestros planes, y lo que solemos hacer al respecto es criticarnos duramente por ello e intentar aguantar y seguir adelante; cuando lo más fácil sería ir por otro camino que no tenga esa barrera.

Un ejemplo perfecto podría ser mi aversión a los gimnasios. Durante mucho tiempo asumí que para estar en forma tenía que apuntarme a un gimnasio. Daba igual que no me gustaran, eso eran excusas, lo que pasaba es que era una vaga. ¿Qué es lo que estaba haciendo aquí? Primero juzgarme a mi misma. ¿De verdad soy una vaga por no querer ir a un gimnasio? No tiene por qué, no hay nada malo en preferir otras cosas. Y por otro lado, negar mis barreras. Para mi el tema gimnasio es una gran barrera, no me gustan, no disfruto y punto. El avance se produjo cuando acepté eso y busque otras alternativas, que las hay.

En tu caso puede ser otra cosa que estás intentando negar o justificar, y te juzgas porque no debería ser así; pero es que es así y no pasa nada. Acéptalo y busca otra alternativa.

Hay que acabar con el mito de que para conseguir las cosas hay que sufrir. Quizá para algunas cosas sí, pero lo que está claro es que cuando haces algo de una forma que te gusta, eres más consistente y tienes mejores resultados (pincha aquí para tuitear esta frase).

Cuando haces algo de una forma que te gusta, eres más consistente y tienes mejores resultados. Clic para tuitear

Evita luchar contigo misma u obligarte a aguantar ciertas cosas. Bastante duro es de por sí empezar algo nuevo. Así que piensa, ¿qué barreras puedes evitar para que te resulte más fácil hacer ese cambio que buscas?

 

3. Empeñarte en no hacer nada hasta que lo tengas todo controlado y seguro al 100%.

 

Está claro que es importante saber dónde te metes, estar informada y preparada. Pero muchas personas utilizan esto como excusa para estar formándose continuamente o para quedarse paradas esperando a que pase algo que les asegure que todo va a salir bien.

Si quieres que las cosas pasen tienes que ponerte en marcha. Lo bonito de ponerse en marcha no es sólo la motivación que sientes, el aumento de autoestima y los resultados que obtienes; sino que abres las puertas a nuevas oportunidades y personas que no habías ni considerado. Esa es la mejor parte, que cuando empiezas el trayecto, en realidad no sabes adónde te va a llevar el camino ni a quién te encontrarás en él…

 

Hay muchas cosas que pueden influir en la decisión de ponerte en marcha y en si abandonas o no, estos tres errores son algo a tener muy en cuenta a partir de ahora. ¿Con cuál te identificas? Cuéntamelo más abajo.

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Seguro que alguna vez te has encontrado en un punto de tu trayectoria en el que trabajas muchas horas, has invertido ya tiempo y dinero y, sin embargo, no ves resultados o, mejor dicho, no ves los resultados que quieres.

Especialmente cuando tienes un negocio.

Y aunque ya sabes que para recoger primero hay que sembrar y que eso lleva un tiempo, te entra la impaciencia.

Pero no la impaciencia sana que te hace ser más eficiente y que hace que te esfuerces más, sino la insana, la que surge de compararte con los demás.

Y empiezas a pensar que a lo mejor no vales para eso, que fulanito mira lo que ha conseguido ya, etc.

 

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¿Estás a punto de lanzarte a por algo nuevo? ¿Considerando hacer algo que para ti es un gran riesgo?

Quizá te estés planteando dejar tu trabajo para hacer algo que te llene más, atreverte por fin a establecerte por tu cuenta, o animarte a aumentar la familia a pesar de las circunstancias…

Y aunque de verdad te gustaría, el miedo puede más que las ganas.

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Ya he comentado alguna vez que, a veces, parece que las circunstancias conspiran para que escriba un artículo; y este es otro ejemplo.

Llevo un tiempo hablando con clientas y lectoras sobre las etapas emocionales que todas pasamos y que unas manejan mejor que otras.

Es algo que no se menciona mucho pero es de suma importancia (y lo sé por experiencia) y, justo esta semana, en el boletín de una de mis mentoras, Diana Fontanez, ella comenta:

El problema no es sentir. Es el no estar preparado para esas etapas emocionales que todos tenemos que pasar.”

Esta frase ha acabado de inspirarme para escribir este artículo.

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Hace poco leí un artículo interesante sobre si se puede aprender a ser valiente, a no tenerle miedo a las cosas (aquí lo tienes, está en inglés).

A su vez, el post se basa en el libro “The Courage Quotient: How Science can make you braver” de Robert Biswas-Diener. Como muchas lectoras me escriben paralizadas por sus miedos, me ha parecido interesante compartirlo.

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Todos hemos oído alguna vez lo de “think big”, piensa a lo grande.  “Ya que te pones piensa a lo grande”, “dispara a la luna y así aunque falles llegaras a las estrellas”, etc.

Y es cierto, motivador y responsable de grandes hazañas, pero.

Tiene que haber un pero, si no este artículo no existiría. Mi propia experiencia me dice que esa actitud no siempre es útil, al igual que muchas otras de las que hablaré en otra ocasión.

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Me escribe una lectora comentándome que su principal obstáculo es la falta de seguridad ante nuevos emprendimientos. De hecho, no es la primera que me comenta algo así.

¿Cuántas veces le has dado vueltas a algo en tu cabeza y al final no te has atrevido a dar el primer paso?

Tienes en mente una idea, algo que te hace mucha ilusión, que te apetece mucho pero siempre le encuentras un pero, ¿verdad?

Ya sea empezar tu propio negocio, cambiar de profesión o cambiar algo de tu vida que no te satisface, parece que nunca te atreves a dar ese primer paso.

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¿Te has planteado alguna vez, en serio, qué es exactamente lo que te impide lograr tus objetivos o sueños? Seguro que se te ocurren mil y una razones u obstáculos, y que incluso te sientes con las manos atadas porque crees que eres incapaz de hacer nada al respecto, pero ¿hasta qué punto es verdad?

 

 

Te aviso de antemano que este es un artículo muy directo, porque a veces hay que poner los puntos sobre las íes (por cierto, esta expresión que solía significar ser demasiado minucioso, pero hoy en día significa dejar las cosas claras).

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¿Has pensado alguna vez en cómo te defines a ti misma? La manera en que percibes las cosas, en que defines distintos conceptos que en el diccionario pueden tener una determinada definición, pero que no tiene por qué coincidir con la tuya, influye muchísimo en la seguridad que tienes en ti misma, en tu forma de pensar y, por supuesto, en los resultados que obtienes.

>> Escucha este artículo aquí –>¿Quieres mejorar tu vida?

 

Hay ciertos conceptos, como éxito, fracaso, competencia, que tienen una gran influencia en nuestros logros. Simplemente porque uno ve lo que quiere ver. De forma que si tú te consideras incompetente, por ejemplo, encontrarás pruebas irrefutables de ello. Para toda creencia, si crees algo encontraras pruebas de que es verdad, creas lo que creas. Como dice la famosa cita de Henry Ford:

 

Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienes razón.

 

Quizá no te lo hayas planteado nunca, es normal, pero ¿por qué no hacerlo ahora? Por ejemplo, ¿qué significa para ti “ayudar”? En general, ayudar es hacer algo por otra persona e implica que te sientes bien después, ¿verdad?  Y ¿no te ha pasado alguna vez que, en lugar de sentirte bien, acabas estresada y agobiada? O incluso hasta resentida… Y eso que estás ayudando… No será que en tu definición de “ayudar” se te ha olvidado aclarar que no sea a costa de tu bienestar, que sea una acción que hagas cuando realmente te apetezca y con todas las ganas del mundo. Quizá si redefinieras eso no tendrías problemas para decir que no, y cada vez que ayudaras lo harías con genuino deseo, y te sentirías muy bien. Una persona sólo puede dar cuando está llena (y no me refiero a económicamente).

 

Y qué me dices de “competencia”, ¿qué es para ti ser competente? O, en otras palabras, ¿cómo sabrías que eres competente, qué tendrías que hacer o lograr? En muchos casos (y especialmente en personas inteligentes, con éxito, que sufren del síndrome del impostor) tienes una lista de requerimientos imposible de cumplir. Lista que, por supuesto, sólo es aplicable a ti, porque probablemente consideres competentes a personas que tienen muchas menos de las características que tú te exiges a ti misma, ¿estoy en lo cierto?

 

La cuestión es que tu concepto de “competencia” es muy, muy importante y una de las principales causas del éxito. ¿Qué vas a conseguir si te consideras una persona incompetente? No mucho, y no porque de verdad lo seas, sino porque no te molestarás en intentar nada.

 

Para poder sentirte sentirte segura de ti misma, de tus acciones y decisiones es imprescindible que revises tu definición de ciertos conceptos, y que los redefinas si es necesario. Y no te olvides de lo más importante, ¡el concepto de ti misma! Haz una lista con todas las palabras que tengan un significado relevante para ti: éxito, fracaso, madre, pareja, triunfar, responsabilidad, competencia, ayudar, etc; y escribe tus propias definiciones para cada una de esas palabras, sin mirar en el diccionario, no estamos hablando de la definición teórica. Ahora piensa, ¿cómo te definen, cómo te limitan? ¿Cómo puedes redefinirlas si es necesario? De hecho, algo que puedes hacer es preguntarte a menudo: ¿Esta definición, este concepto que tengo de X me limita o amplía mis horizontes?

 

Cuando expandes tus definiciones y las cambias, empiezas a ver las cosas de otra forma, a pensar de otra forma y a actuar de otra forma y, por tanto, a obtener distintos resultados. Te dejo con una última reflexión de Lynn Marie Sager (últimamente estoy leyendo mucho de ella):

 

Si a tu vida le falta significado, quizá es porque no te has parado a pensar qué significa “vivir” para ti.

 

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¿Te sientes desbordada? ¿Saturada de obligaciones y compromisos, sin tiempo y a punto de estallar? Si te sientes exactamente así y no sabes cómo evitarlo, o peor, piensas que hoy en día es lo normal y hay que aguantarse, es muy importante que conozcas las cuatro razones por las que estás así y las seis soluciones que te ofrezco.

>> Escucha este artículo aquí –>¿Desbordada?

 

Lo primero que tienes que saber es que no tienes por qué seguir así, que puedes cambiar las cosas y, para ello, el primer paso es averiguar qué es lo que te ha llevado a esa situación. En general, se debe a una o varias de estas cuatro razones:

 

  1. No sabes decir no ni poner límites ni a personas ni a proyectos.
  2. Subestimas el tiempo (y energía) que te va a llevar un proyecto o compromiso.
  3. Estás haciendo demasiadas cosas diferentes a la vez.
  4. Te exiges demasiado, quieres hacerlo todo tú.

 

¿Te suenan? ¿Cual es la más problemática para ti? Eso es lo primero que tienes que saber, cuál es la causa de que estés agobiada y a punto de estallar. Puede ser que tengas un poquito de cada una pero, ¿hay alguna que te afecte especialmente? A mi por ejemplo el estar involucrada o tener que preocuparme de muchas cosas distintas a la vez me supone bastante estrés, y lo tengo muy en cuenta a la hora de aceptar nuevas propuestas, por ejemplo.

 

El segundo punto importante es que te des cuenta de que todo esto ha sido y es elección tuya. Tú eliges cuales son tus prioridades, lo que haces o no haces, a quién le dices que sí y a quien le dices que no. No pienses que es algo que te ha pasado, tú misma te has llevado a este estado. Esto te lo digo con sinceridad porque es importante que lo tengas en cuenta. ¿Lo bueno? Que si tú te has metido en este berenjenal, también podrás salir de él. Estas son algunas cosas que puedes hacer:

 

  •  Aprende a decir no y a poner límites. Ya he escrito varias veces sobre la importancia de decir no, fundamental para tener una vida más relajada y sentirte satisfecha con lo que haces. Yo tengo la suerte de saber decir que no con facilidad (demasiada a veces), pero sé que para muchos es muy difícil. Aquí puedes encontrar otro artículo con algunas técnicas, pero te daré también un ejemplo práctico. A una de mis clientas le recomendé que empezara a decir no en situaciones sin importancia, para ir acostumbrándose. Por ejemplo, cuando sus compañeros le proponían ir a un restaurante que a ella no le gustaba nada. Le recomendé que en lugar de ceder dejara claras sus preferencias diciendo algo como “prefiero este otro, ese no me gusta mucho” y que viera qué pasaba… ¿Qué crees que pasó? Absolutamente nada, no solo evitó comer en un restaurante que odiaba, sino que se sintió tan bien consigo misma y tan  motivada y segura que se animó a hacerlo en cosas más importantes (de hecho, le dijo que no a su jefe, así que mira si funciona o no).

 

  • Planifica las cosas con más tiempo. Siempre considera más tiempo del que crees que necesitarás, así no llegarás agobiada. Esto se aplica tanto a objetivos que te plantees como a fechas límite para proyectos o trabajos, o a citas que tengas programadas. Añade más tiempo del que crees que te va a llevar y notarás una gran diferencia en tus niveles de estrés.

 

  • Determina el número de actividades o proyectos distintos que puedes hacer sin agobiarte. Todos tenemos un límite, analiza lo que haces y piensa si sigues siendo productiva y eficaz cuando estás involucrada en diez proyectos, o en cinco o en dos. Todos somos diferentes, tú puedes preferir trabajar solamente en una cosa y cuando acabes empezar otra, o llevar dos o tres a la vez. Lo que funcione para ti, pero que funcione.

 

  • Delega. Dejemoslo claro de una vez, no puedes ni tienes por qué hacerlo tú todo. Es hora de definir qué es lo importante para ti y qué es lo que realmente sólo tú puedes hacer, y lo demás delégalo.

 

  • Establece prioridades. Es hora también de determinar qué es lo verdaderamente importante para ti, para que saques tiempo para eso. No hay tiempo para todo, al menos no para todo a la vez, así que tienes que conocer muy bien tus prioridades. ¿A qué personas quieres de verdad dedicarles tu tiempo? ¿Qué proyectos son los que tienes que acabar primero? ¿Qué puedes posponer? Y no me digas que no puedes posponer nada, porque si sigues así lo unico que harás será empeorar la situación. Así que vuelve a pensar, si no te quedara más remedio, ¿qué podrías posponer? Ahora, acepta que no te queda más remedio si de verdad quieres cambiar ese estado de estar al límite.

 

  • Agrupa tareas similares. Programa tu agenda de forma que si tienes que hacer llamadas sean todas el mismo día, o si tienes que salir para algo que sea todo a la vez. Así estarás más centrada, ya que hacer cosas muy diferente puede hacer que pierdas energía y te desconcentres con facilidad.

 

Salir de ese estado de agobio y saturación depende única y exclusivamente de ti. Recuerda que es tu vida y tú decides a qué y a quién quieres dedicarle tu tiempo. Entiendo que no es fácil, hay personas que toman acción rápido y otras que necesitan ayuda para ver las cosas con más claridad. Ya sabes que, si ese es tu caso, estaré encantada de hablar contigo en privado para ayudarte.

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Se dice frecuentemente que el miedo a hablar en público es más frecuente que el miedo a la muerte, pero ¿y el miedo al fracaso?

Mucha, mucha gente no se pone en marcha ni hace cambios por miedo a fracasar. Probablemente una de las palabras más temidas y evitadas, ¿verdad?

Por eso una de las preguntas más poderosas que usamos los coaches es:

 

¿Qué harías si supieras que no vas a fracasar?

(más…)

 

Recuerdo cuando decidí empezar mi negocio de coaching, todavía en Canadá, y las distintas respuestas que recibí.

La gente de allí me dió la enhorabuena y me animó mucho. En España, en cambio, me dijeron que si estaba loca, que me lo pensara más veces, etc.

Obviamente me alegro muchísimo de haberlo comenzado lejos de aquí porque no hay duda de que si los que te rodean te apoyan, las cosas son más fáciles o, si no más fáciles, te las tomas de otra manera y no pierdes la motivación ni dejas que la inseguridad y los miedos te paren.

(más…)

Hoy os traigo a Rosa Quintana, qué decir de esta mujer: presentadora, actriz, formadora, locutora y además presidenta de la asociación ASIMPEA (Asociación Inter-Municipal de Mujeres Profesionales Empresarias y Autónomas). Conoce más en http://www.rosaquintana.com y http://www.asimpea.org

 

>>Hola Rosa, gracias por tu tiempo, tengo que decirte que me tienes impresionada con la gran variedad de actividades en las que estás involucrada. Lo primero que te voy a preguntar (porque estoy segura de que la mayoría de mis lectoras se preguntará lo mismo) es ¿cómo logras hacer tantas cosas?

Te aseguro que no hago nada que no pueda hacer cualquier otra mujer de nuestro tiempo. El secreto está en llevar una buena agenda, gestionarla escrupulosamente, priorizar unos temas sobre otros y, sobre todo, poner una gran dosis de pasión en cualquier tarea. ¡Y dormir poco, claro!

 

>>¿Qué es lo más te gusta de tu trabajo y cómo has llegado hasta donde estás ahora?

Lo que más me gusta es la variedad. Tengo la suerte de ganarme la vida con una profesión sumamente cambiante; cada trabajo es diferente al anterior. Eso me permite estar en constante evolución, conocer gente distinta y apasionante cada día (esto enriquece mucho) y evita la rutina que, muchas veces, acaba con las vocaciones más profundas.

Con respecto a cómo he llegado hasta aquí, te diré que pocas cosas son fruto de la casualidad. He trabajado y trabajo mucho, incansablemente. Considero que todo lo que hacemos en la vida debe ser una carrera de fondo. No doy  lugar al abatimiento, al cansancio moral (el físico sí que ataca a veces). No tiro la toalla jamás e intento tomar cada tarea como un reto. Otra cosa que intento llevar a cabo siempre es aplicar “las 3 B” a todo lo que hago: belleza, bondad y beneficio. Esto quiere decir: Belleza, hacer las cosas lo más bonitas (lo mejor) que puedas; Bondad, que nuestras tareas generen un bien para alguien; y Beneficio, que el retorno de lo invertido (esfuerzo, ilusión, retribución económica) sea el mayor posible.

 

>>¿Qué consejo te gustaría haber recibido cuando empezaste?¿Cuál es la mayor lección que has aprendido de tu experiencia?

El mejor consejo me lo dieron hace más de diez años; lo hizo Curro Castillo, gran profesional de los medios con quien tuve mi primera experiencia televisiva, en Antena 3. Se trataba de un trabajo muy bien remunerado y él me dijo: “A pesar de lo que ahora puedas tener, no te creas hoy mejor de lo que eras ayer y no asumas gastos que no asumirías si no tuvieras este trabajo”. Aún hoy lo pongo en práctica cada día. Es el mejor consejo profesional que me han dado nunca. La mayor lección aprendida ha sido llegar a la conclusión de que con una preparación previa exhaustiva y honesta, puedes realizar cualquier cosa que te propongas.

 

>>Como mujer profesional, ¿qué obstáculos has tenido que superar para alcanzar tus metas?

No creo haber encontrado obstáculos por el hecho específico de ser mujer. Los obstáculos que he tenido que sortear han sido los propios de mi generación (menos trabajo a repartir, sueldos precarios en alguna ocasión, prácticas no remuneradas, excesiva competitividad…).

 

>>¿Cómo surgió la idea de fundar ASIMPEA?

¡La idea no fue mía! Ya me hubiera gustado… Fue de un grupo de mujeres valientes y pioneras que, hace seis años, decidieron dar un paso adelante y trabajar teniendo como lema aquello de “la unión hace la fuerza”. Empresarias exitosas en sus sectores, que lucharon mucho y que gestaron lo que hoy sigue creciendo y evolucionando: una asociación de mujeres empresarias que crecen día a día, que comparten experiencias y que se apoyan las unas a las otras creando red. Yo me incorporé como usuaria hace unos años. Hace algo más de dos, me ofrecieron llevar el departamento de comunicación. Y en octubre de 2010 fui elegida Presidenta, al frente de una Junta Directiva impecable formada por una piña de mujeres solidarias, entregadas, inteligentes y proactivas: mis compañeras, a quienes cada día admiro más por su extraordinaria claridad de ideas y capacidad de trabajo voluntario.

 

>>¿Qué consejo le darías a las mujeres que tienen varios proyectos en mente pero no se atreven o no encuentran el tiempo?

Lo primero y más importante: que no se desanimen bajo ningún concepto y que cada contratiempo sea un escalón más para seguir subiendo. Por supuesto, que se vinculen a una asociación empresarial. Sólo así podrán tener acceso a información importantísima, a relaciones con las distintas Instituciones y Administraciones. Asimismo, podrán crear de forma inmediata una gran red de contactos que harán que sus probabilidades de venta aumenten. ¡Y todo lo esto lo harán disfrutando en el camino!

 

Rosa, muchas gracias por tu tiempo y enhorabuena por tu trayectoria profesional y la pasión que le pones. Has compartido consejos valiosísimos que espero motiven a todas mis lectoras. Yo me quedo con algo que todas las mujeres con éxito repiten incansablemente, que las cosas no llegan por casualidad, que hay que trabajar mucho y perseverar y no tirar la toalla, como bien dices y que los contratiempos no son más que escalones para seguir subiendo.

Y ya sabéis, la agenda al día, a cada cosa su prioridad y a trabajar duro y con ganas.

 

¿Qué te ha parecido la entrevista? Déjame tu comentario más abajo y no olvides apuntarte a mi boletín semanal gratuito para recibir en tu correo más entrevistas como esta, pincha aquí.

 

 

¿Cuántas veces te has propuesto metas y objetivos nuevos, al principio con ilusión para después, a medio camino, perder el entusiasmo y abandonar, dándote por vencida?

Esto es especialmente frecuente a comienzos de año, con los famosos propósitos para el año nuevo, pero se puede aplicar a cualquier otra época o situación ¿Es ese tu caso?

¿Te sueles dar por vencida fácilmente?

(más…)

 

Muchas veces uno de los mayores obstáculos a la hora de hacer un cambio importante, o de arriesgarte a hacer algo diferente es la incertidumbre o, en concreto, el miedo a lo que pueda pasar, a no ser capaz de superarlo, y al fracaso.

El problema es que la incertidumbre va a estar siempre ahí (a no ser que tengas una bola de cristal). Así que la única forma de superarlo es cambiar tu forma de pensar y de actuar.

Esa es la principal diferencia entre los que consiguen lo que quieren o al menos lo intentan, y los que no hacen nada:  la distinta forma de ver las cosas.
Por supuesto, cambiar tu percepción de las situaciones no es tan fácil, pero por qué no empezar a ver las cosas con otra perspectiva. Por ejemplo:
(más…)

 

Muchas veces me escriben personas o me comentan clientes que no consiguen sus objetivos, que abandonan en mitad de un proyecto, que no encuentran motivación y un largo etcétera de cosas parecidas. ¿Te ha pasado alguna vez?

 

Aunque en muchos casos el principal obstáculo es que no tienes claro lo que quieres, otras veces el problema eres tú misma, que saboteas tu éxito debido a algún miedo.

Estos son los cuatro tipos de autosabotaje más frecuentes.

 

1. No acabar las cosas.

Empiezas muchas cosas y las dejas a medias, o bien le dedicas mucho trabajo y esfuerzo a algo y cuando estás a punto de acabar, lo abandonas con cualquier excusa. Y no me refiero sólo a no acabar tareas o proyectos, este tipo de sabotaje puede afectar también a tu carrera profesional: dejar un trabajo justo antes de un posible ascenso, abandonar una carrera casi al final, etc. La explicación es sencilla, si nunca acabas nada no tendrás que enfrentarte a la posibilidad de fracasar, de no estar a la altura,  o de cometer errores. O a la posibilidad de no saber lidiar con el éxito. Claro que tampoco descubrirás el placer de conseguir tus objetivos y de demostrarte a ti misma que sí estás a la altura, que eres competente e inteligente.

 

2. Posponerlo todo hasta el último minuto (procrastinar).

Esta es muy común también, yo misma peco de ello de vez en cuando. La razón “oculta” es sencilla, si lo dejas todo para el final y no te esfuerzas todo lo que puedes siempre tendrás esa excusa si las cosas no salen del todo bien, es una especie de escudo protector de tu supuesta ineptitud. No sea que le dediques todo el tiempo y esfuerzo, no salga perfecto y se descubra que no eres competente. Por supuesto, también hay otras razones como que simplemente no te guste nada la tarea, y la retrases lo máximo posible. Pero, en general, es miedo al resultado final.

 

3. Perfeccionismo.

Ese viejo conocido… O está perfecto o no se hace, para ti si no está perfecto está mal y empleas (o más bien pierdes) muchísimo tiempo en revisiones, en aprender más. Con esto consigues no acabar las cosas y estresarte. Como no sé hacer esto a la perfección, no lo hago (evitas correr el riesgo de fracasar o de no estar a la altura), hasta que esto no esté perfecto no lo envío (horas innecesarias de trabajo y estrés). La solución no es fácil pero es sencilla: arriesgarse. Primero con pequeñas cosas, para ver que no pasa nada si no es perfecto, que bueno es suficiente y que es mejor tener las cosas en marcha que tenerlas paradas esperando a que sean perfectas. Se puede conseguir y te lo digo por experiencia, como comentaba en una de mis sesiones, los primeros artículos los repasaba mil y una veces, tardaba muchísimo. Ahora me he relajado un poquito y hasta la fecha nadie me ha linchado ; ) A veces te saldrá mejor, a veces peor, es normal. Nadie es perfecto y es muy cansado aspirar siempre a la perfección.

 

4. Poner excusas.

Soy demasiado mayor, soy muy joven, no tengo dinero, las cosas están muy mal, no tengo tiempo,… Son simples disfraces del miedo. De sobra sabes que hay personas de todas las edades que han conseguido lo que se proponían, y sabes que cuando algo es importante para ti encuentras el tiempo y la forma de conseguirlo. Haz de tu objetivo tu prioridad y déjate de excusas.

 

Estos son algunos de los métodos que tienes de sabotear tus objetivos (especialmente frecuentes en los casos del síndrome del impostor), es normal y no eres la única. Este tipo de actitudes tienen su beneficio, te protegen del fracaso, de no quedar en ridículo y de todos tus miedos, pero también tienen su precio… Lo importante es que seas consciente de los métodos que utilizas, del miedo que se esconde detrás y del precio que estás pagando. Así que en cuanto te descubras poniendo en práctica alguno de estos métodos pregúntate por qué te estás comportando así y qué precio estás pagando. ¿Si no tuvieras miedo y supieras que no puedes fracasar, qué harías? Pues déjate de excusas y hazlo.

 

*Si te ha gustado este artículo déjame tu comentario más abajo y no olvides compartirlo para ayudar a más personas : )

Imagen: procrastination de cheerfulmonk/flickr

 

Es curioso como a veces las circunstancias conspiran para que escriba un artículo. Esta vez han coincidido el capítulo del libro que estaba leyendo (mientras recordaba mi propia experiencia) y los comentarios de varios lectores y de algún cliente. Hablando, nada más y nada menos, de la resistencia de algunas de las personas que te rodean a que cambies. Así que decidí escribir este artículo.

>>Escucha el podcast aquí–>Cómo superar la resistencia de los que te rodean

La realidad es que, en general, los grandes cambios generan resistencia por parte de las personas más cercanas. No de todas, claro, puedes tener la suerte de que tu pareja, tu familia o algunos de tus amigos te apoyen al 100%. Pero en general, ante grandes cambios te encontrarás con resistencia, y es importante que lo sepas y que estés preparada porque se pueden generar conflictos.

 

Considera esta situación: después de muchos titubeos has decidido darle un giro a tu vida, cambiar de profesión, crecer como persona, lo que sea. Te ha costado tomar la decisión y afrontas el comienzo con algo de miedo e inseguridad y, por supuesto, esperas el apoyo de los que te rodean y además lo necesitas. La sorpresa llega cuando el esperado apoyo no aparece, o no del todo.

A las personas que son importantes para ti parece no gustarles el cambio, incluso aunque sea para bien. O bien se oponen, o le ponen trabas a todo o te desaniman, o incluso se enfadan y te tachan de loca.

¿Te ha pasado alguna vez? Justo cuando más necesitas su apoyo, te llueven las críticas y los comentarios negativos.

 

Es normal y muy frecuente. La cuestión es que todas esas personas se han acostumbrado  a tu antigua forma de ser, a tu antigua identidad y para ellos también es un desafío tener que acostumbrarse a la nueva tú. Muchos lo harán poco a poco, pero otros no.

Saber que esta oposición es en cierto modo natural y que pasará (porque te aseguro que pasará) es un alivio, pero no va a eliminar los malos ratos y posibles discusiones.

 

De hecho, este tipo de reacciones por parte de los que te rodean, sobre todo si no las esperabas, provoca dos cosas:

1) que en lugar de comentar tus planes con ilusión, como tenías previsto, tengas que convencer (debido la necesidad de aprobación que tenemos). Lo que hace que aumente tu inseguridad y que tengas más dudas; y 2) que pierdas la paciencia y te enfades, reaccionando de formas que no son las más adecuadas y no benefician a nadie, y mucho menos a ti.

 

Por supuesto es normal, y no tienes que culparte a ti misma, simplemente encontrar formas más constructivas de mejorar la situación.

No es bueno tener una actitud pasiva y dejarte llevar por la opinión de los demás, o no decidirte a dar el paso para evitar futuras confrontaciones.

De hecho, eso podría generar resentimiento y dar el mismo resultado a la larga. En todo caso si estás o temes estar en esta situación, esto puede ayudarte:

 

  • Acepta que vas a encontrar resistencia por parte de tus seres queridos, que no te pille desprevenida. No lo hacen con mala intención, de hecho creen que lo hacen por tu bien.
  • Averigua de qué tienen miedo, cuáles son sus objeciones y neutralízalas. Por ejemplo, que temen que te quedes sin ingresos, coméntales que tienes ahorros o que tienes un plan B.
  • Busca formas de eliminar comentarios negativos sin ser agresiva. Por ejemplo: “Sé que estás preocupada/o  por mi y te lo agradezco, pero confío en mis capacidades y sé que puedo salir adelante; y me gustaría contar con tu apoyo, me ayudaría mucho.”
  • Si el cambio afecta a algún miembro de tu familia preguntale qué se puede hacer para mejorar la situación (por supuesto, comentando que lo que haces es importante para ti y que vas a seguir con ello, pero que no quieres que eso repercuta en su bienestar, o algo así). Esto es especialmente importante cuando afecta a tus hijos o a tu pareja, que se sientan seguros, que no se sientan abandonados.
  • Asume que puede que algunas personas simplemente no acepten el cambio, es ley de vida. Ambos sobrevivireis.

 

Si nada de esto te da resultado, lo mejor es distanciarse un poco.

Yo, por ejemplo, prefiero distanciarme durante un tiempo antes que tener confrontaciones diarias que, aunque no lleguen a ser discusiones, te agotan y desmoralizan. Y una vez la fase inicial se ha superado y tengo la suficiente confianza y seguridad como para que lo que digan los demás no me afecte, entonces vuelvo al ruedo, por así decirlo; y simplemente dejo que los comentarios negativos me entren por un oído y me salgan por otro; o agradezco su preocupación pero les digo que es mi decisión y, como en todo lo que hago, voy a luchar para que salga adelante porque es importante para mi y, al fin y al cabo, es mi vida.

 

Como dice Susan Jeffers en su libro “Feel the fear and do it anyway”, lo más importante de todo es que seas tu mejor amiga, que no te critiques tu misma en ningún momento.

Al final, tus seres queridos aceptaran esta nueva versión de ti y si alguien no lo hace, tranquila, serás lo suficientemente fuerte y adulta como para romper lazos y seguir adelante. No sería ni el primer ni el último caso.

Lo que de verdad necesitas para pasar esta etapa es tener confianza en ti misma, apostar por ti y tener una razón para seguir adelante con tu proyecto. Es tu vida, no lo olvides.

 

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Imagen: Remember! Don’t listen! de Willian Doran/Flickr

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¿Tienes que tratar a diario con alguna persona difícil? 
Ya sea tu jefe, un compañero de trabajo, algún conocido o incluso un familiar, todos hemos tenido que enfrentarnos alguna vez a personas que, con su comportamiento, nos hacen sentir frustradas, irritadas o abrumadas.

 

En la mayoría de los casos no sabemos cómo tratar con ellos y hacemos lo que quieren, o simplemente les rehuimos, pensando que es la mejor forma de actuar. Las personas conflictivas cuentan con esa respuesta. Saben que con su actitud te desconciertan y te impiden actuar con eficacia, y eso es lo que hay que cambiar: tu respuesta a su actitud. Nada mejor para lograrlo que aprender de las personas que sí saben cómo lidiar con este tipo de personalidades complicadas.

 

Hace poco leí el libro  “Cómo tratar con personas difíciles” de R. Bramson, donde comentan que, ya estemos hablando de personas hostiles, protestonas, demasiado complacientes, indecisas, pesimistas o sabelotodos, hay una serie de pautas que podemos utilizar para mejorar nuestro trato y eliminar la ansiedad que supone tratar con este tipo de personas. Lo importante es no cumplir con la respuesta que esperan de nosotros. Aunque hay distintos métodos para cada tipo de persona difícil (puedes encontrar mucha información más detallada en el libro), hay una serie de pasos en común que constituyen la base para salir airoso de un encuentro con una de estas personas (de hecho, estos cinco pasos se pueden aplicar a muchas más situaciones):

 

1. Analiza la situación (y tu actitud). ¿Es de verdad una persona problemática o es algo temporal debido a una situación particular? Todos nos comportamos de forma problemática en determinadas circunstancias, y eso no quiere decir que seamos personas difíciles. Si lo tomas así te estás complicando la vida tú misma. De hecho, las personas más difíciles de tratar son las que ven siempre a los demás como difíciles. Una persona conflictiva se comporta de forma difícil continuamente. Si no es así, puede que estés buscando una excusa a tus propios problemas, y en vez de solucionarlos le echas la culpa a los demás. Así que considera si esa persona se ha comportado así en al menos tres situaciones similares, si tu reacción es desproporcionada (quizá estás irritada con esa persona por otra causa o tienes algún prejuicio…), o si se podría solucionar con una simple conversación franca. En todos estos casos no estarías tratando con una persona difícil.

 

2. No intentes cambiar a la persona. Es muy frecuente querer que las personas cambien y que no se comporten como lo hacen, o que lo hagan como nosotros queremos,  pero con eso no vas a arreglar nada. Culpar a otra persona y desear que cambie te hace perder el tiempo y sentirte frustrada porque, ¿sabes qué? No va a cambiar. Así que intenta asumir que esperar que una persona cambie mágicamente no va a suceder.

 

3. Distánciate de la conducta problemática. Con esto no quiero decir que huyas, sino que dejes a un lado (por difícil que parezca) la irritación, frustración y ganas de cambiar a esa persona y observes la situación fríamente, desde fuera; e incluso que te pongas en su lugar. Esa es la única manera en la que podrás entender las causas de su conducta y las pautas de su comportamiento, y así podrás decidir cómo actuar o responder. De otra forma serás incapaz de planear una estrategia y estarás respondiendo como esa persona espera.

 

4. Diseña un plan para arreglártelas. Una vez que has comprendido la conducta de la persona problemática es hora de idear una estrategia para salir airosa de la situación. Lo más importante es saber que en tu actitud reside la solución, que eres tú la que tiene que modificar cómo interaccionas. Lo más común es ponerse a la defensiva e incluso contraatacar, pero eso no da buenos resultados. En vez de tomarte a mal su actitud busca alternativas que te permitan salirte con las tuya. Por supuesto, la respuesta dependerá del tipo de persona problemática con la que estés. Por ejemplo con una persona hostil, avasalladora y ofensiva funciona mantenerte en tus trece (que no te vea como débil), darle tiempo a calmarse, conseguir que se siente y evitar los choques frontales. Por otro lado, con una persona que le encuentra fallos a todo y protesta por todo y todos sin hacer nada al respecto sería útil, entre otras cosas, escucharle y no mostrarse de acuerdo ni disculparse. Puedes encontrar toda la información sobre los distintos tipos de personas difíciles en el libro que te mencioné antes.

 

5. Ponlo en práctica. Por supuesto tienes que elegir el momento oportuno, decidir cuándo tienes el tiempo y energía necesarios (porque los vas a necesitar) y tener en cuenta que la persona no esté pasando por una situación estresante. Puedes practicar antes en tu casa. Después, comprueba la eficacia de tu estrategia y haz modificaciones si es necesario.

 

Aun así algunas veces  no hay manera de interaccionar con esa persona con normalidad. En ese caso, no hay más remedio que distanciarte lo máximo posible, aunque eso implique cambiar de puesto de trabajo. Por supuesto eso conllevará muchas molestias y estrés pero es tu elección. A veces es peor soportar a la persona en cuestión. Por eso es conveniente saber como tratar con estas personas para no tener que recurrir a medidas desesperadas. Para más información te vuelvo a remitir al libro  “Cómo tratar con personas difíciles” de R. Bramson.

 

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¿Estás a punto de empezar algo nuevo? Quizá te preguntes “¿Y ahora por dónde empiezo?

Una de las situaciones más comunes a las que te puedes enfrentar es el bloqueo inicial que se produce justo cuando decides empezar algo de una vez por todas. Especialmente si hablamos de empezar desde cero.

Probablemente hayas pasado mucho tiempo haciendo planes, quizá leyendo artículos y libros de autoayuda, decidiendo qué quieres hacer e intentando superar tu miedo e inseguridad para dar ese primer paso, y cuando por fin te decides, te surge la confusión.

Sí, sé lo que quiero, pero ¿por dónde empiezo?

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¿Te has parado alguna vez a pensar qué significa para ti fracasar?

La forma en que percibes los errores, fracasos y adversidades tiene un papel muy importante en tu desarrollo personal y profesional y en tus logros y éxitos, por eso es fundamental desarrollar la resiliencia.

La resiliencia es la capacidad de adaptarte y recuperarte de los contratiempos, de seguir adelante cuando las cosas no funcionan como esperabas. ¿Quieres un ejemplo?

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Puedes escuchar este artículo en formato podcast pinchando aquí–> 7 Claves Para Comunicarte Con Eficacia.

 

Comunicarte con claridad, eficacia y asertividad es una virtud importante y clave en algunos ámbitos; especialmente si tienes personas a tu cargo de las que dependen la productividad de tu empresa, laboratorio, etc. Una comunicación poco asertiva y confusa puede generar malentendidos y problemas, por lo que es importante conocer las siete claves que te ayudarán a comunicarte con mayor eficacia. Tu mensaje tiene que ser:

1. Claro. Es importante que el mensaje que quieres comunicar sea claro para que tu audiencia lo entienda bien, y para eso tienes que tenerlo claro tú misma. Porque si tú no estás segura, ellos tampoco lo estarán. Así que antes de hablar o escribir decide qué es exactamente lo que quieres comunicar, cuantos menos puntos mejor.

2. Conciso. Di lo que tengas que decir de la forma más sencilla y corta, no te vayas por las ramas. Elimina frases o palabras innecesarias, ¿para que utilizar dos párrafos si lo puedes decir en tres frases? Procura, además, que sea fácil de entender. Especialmente si es algo importante, que la gente no tenga que descifrar lo que quieres o leer entre líneas.

3. Concreto. Sé específico y da todos los detalles necesarios, ni más ni menos. Que les quede claro qué tienen que hacer, cuándo, cómo y con quién.

4. Correcto. Procura adecuar tu estilo de comunicación a tu oyente, fíjate en los términos técnicos, comprueba la ortografía y ¡pronuncia bien los nombres!

5. Coherente. Que lo que digas tenga su lógica, que todos los puntos que quieres transmitir estén conectados, se sigan de forma natural y sean relevantes para el mensaje.

6. Educado. Ser asertiva no significa ser agresiva, es importante que te comuniques con educación y teniendo siempre en cuenta a la otra persona, especialmente en situaciones delicadas.

7. Creativo. No es imprescindible, pero la creatividad es una forma de mantener a tu audiencia interesada y de que se queden con los puntos importantes.

 

¿Y tú cómo te comunicas? ¿Qué punto necesitas mejorar? Cuéntamelo en los comentarios.

 

mujer en sofaSeguro que has oído hablar mucho de lo necesario que es encontrar un equilibrio entre tu vida laboral y personal, pero ¿lo consigues? ¿O más bien tu ritmo de vida te supera por mucho que intentes tenerlo todo bajo control?

Hay 3 razones por las que no consigues conciliar tu trabajo y tu vida personal y por las que no encuentras la forma de relajarte:

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tus decisiones

 

¿Tienes problemas cada vez que tienes que tomar una decisión difícil (o cualquier tipo de decisión)? ¿Qué haría que te sintieras plenamente satisfecha con tus decisiones?

La toma de decisiones es un proceso que a mucha gente le supone un gran obstáculo, ya mencioné en mi artículo sobre tomar decisiones que lo que más te afecta es el miedo: miedo a equivocarte, a cometer un grave error, a arrepentirte de por vida, a decepcionar a otras personas…

 

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dinero

 

Muchas de vosotras me habéis escrito comentándome que queréis empezar un negocio nuevo o hacer un cambio importante en vuestra vida pero el dinero es un obstáculo, teneis problemas de dinero.

 

Aunque hay negocios que no requieren una inversión inicial grande sí que hay que tener en cuenta tu situación financiera porque empezar un negocio preocupada por el dinero no es lo más adecuado. Así que te dejo cuatro sugerencias para ayudarte si esta es tu situación:

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mujer pensando

 

Independientemente de quién seas y a qué te dediques habrá momentos en tu vida en los que sientas que algo no va bien, que lo que haces no te lleva a ningún lado…

Y te preguntas si estás perdiendo el tiempo y deberías abandonar.

¿Te ha pasado alguna vez?

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decision importante

 

¿Es la toma de decisiones un obstáculo para ti?

Puede que para algunas personas no suponga ningún problema, pero para muchas otras es causa de estrés e inseguridad, llegando a tener un gran impacto personal y profesionalmente.

¿Es este tu caso? Pues sigue leyendo. (más…)

miedo

 

¿Cuánto tiempo llevas posponiendo algo porque tienes miedo?

A lo mejor tu trabajo no te gusta y querrías un puesto de mayor responsabilidad o cambiar de trayectoria profesional, o empezar tu propio negocio.

Puede que quieras cambiar otro tipo de situación no relacionada con tu trabajo, pero no te atreves, te da miedo, ¿verdad?

Así que te pones todo tipo de excusas para posponer lo que quieres o, simplemente, para no hacerlo.

(más…)

¿Sabías que hablar en público es el miedo más frecuente entre las personas? Superando incluso al miedo a la muerte.
En efecto, hablar en publico puede generar mucha ansiedad y nerviosismo hasta el punto de desmayos y es uno de los obstáculos más frecuentes entre las mujeres profesionales (y muchos otros colectivos).
Aunque hay muchísima información sobre el tema por todos lados, yo quiero compartir contigo las técnicas que yo empleo para superar con éxito este miedo:

(más…)

 

Si te estás planteando cambiar de trabajo, empezar desde cero, o  hacer algo totalmente diferente a lo que haces ahora, probablemente estés atravesando un periodo de estrés, dudas, inseguridad y también ilusión.

 

Esta mezcla de sentimientos es completamente normal porque abandonar lo conocido para adentrarte en algo nuevo no es fácil. En la mayoría de los casos requiere tiempo, energía y atención (sobre todo si estas intentando descubrir qué es lo que realmente quieres).

Pero empezar algo nuevo es también muy emocionante y gratificante, así que antes de dejar que las dudas y el miedo te detengan, quiero que tengas en cuenta estas siete recomendaciones que a mi personalmente me han ayudado a seguir adelante y a correr riesgos a pesar del miedo:

 

1. No eres demasiado joven, mayor

(O cualquier otra excusa que te estés poniendo).

Ese tipo de pensamientos son una excusa para disimular el miedo de no estar a la altura, de fracasar, de cambiar… Lo mejor que puedes hacer es averiguar qué te da miedo y cómo puedes hacer que te asuste menos.

 

2. Tu carrera es parte de tu vida, no toda tu vida.

Puedes, y de hecho debes, desarrollar tu carrera profesional en torno a tu vida y no al revés.

Desarrolla tu carrera profesional en torno a tu vida y no al revés. Clic para tuitear

 

Identifica cómo quieres vivir, qué te hace feliz, para que seas capaz de tomar mejores decisiones acerca de tus elecciones profesionales.

 

3. Tus elecciones y preferencias profesionales cambiaran con el tiempo.

Y también en función de las experiencias que vayas teniendo. Así que a la hora de tomar decisiones ten siempre en cuenta tu situación actual, las prioridades que tienes AHORA.

Lo que querías a los 20 o cuando eras una estudiante soltera puede no coincidir con lo que te interesa a los 30, 40 o si tienes familia, por ejemplo.

 

4. Es importante conocer lo que se te da bien, tus aptitudes.

Pero lo es mucho más decidir cuáles de esas habilidades quieres emplear en tu día a día. No tienes que hacer algo sólo porque se te de bien, puedes elegir lo que de verdad quieres hacer.

 

5. Es muy importante conocer lo que te motiva…

Porque eso te hará mantenerte productiva y animada.

Tómate tu tiempo para pensar en qué cosas te hacen ponerte en marcha y sentirte llena de energía. Puede que lo que te motive sea ayudar a los demás, o que se reconozcan tus logros. Otros ejemplos son: ser considerada una experta, trabajar por tu cuenta, tener una buena relación con tus compañeros o tu jefe, etc.

Determina los tuyos y te será más fácil reconocer qué ambientes de trabajo se ajustan mejor a tus preferencias.

Por ejemplo, si lo que te motiva es tener una buena relación con tus compañeros de trabajo, un ambiente muy competitivo probablemente no sea una buena elección, por muy bueno que sea el sueldo.

Sin embargo, si lo que te motiva es un vida con lujos, entonces el sueldo sería un determinante importante.

 

6. No dejes de aprender.

Hoy en día es muy importante mantener tus conocimientos y habilidades al día.

Si en este momento estás considerando un puesto en concreto procura hablar con alguien que lo desempeñe para pedirle consejo y saber cómo se preparó dicha persona para el trabajo. Así sabrás qué es lo que tienes que aprender o mejorar y estarás mejor preparada cuando llegue la oportunidad.

 

7. Ten siempre presente tu objetivo profesional y piensa estratégicamente sobre cada trabajo que aceptes.

Acepta sólo aquellos que te acerquen de algún modo a tu puesto o profesión ideal. Eso incluye trabajos que aunque no parezcan tener relación con tu objetivo final, te ayuden a desarrollar o aprender habilidades que después puedas transferir.

No aceptes un trabajo porque sí, sin ninguna razón aparente, a no ser que financieramente lo necesites.

 

Estas son algunas de las recomendaciones que comparto con mis clientes para ayudarlas a cambiar de profesión o a sentirse más satisfechas con su puesto actual, y que también yo he tenido en cuenta.

Espero que te sean útiles y te den fuerzas para animarte a dar ese gran paso.

¿Has hecho ya el test para profesionales estancadas?

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estas a la altura

 

¿Qué se te pasa por la cabeza cuando vas a empezar un trabajo nuevo o vas a una entrevista de trabajo?

Todos tenemos distintos tipos de miedos, inseguridades y pensamientos negativos que se manifiestan, especialmente, cuando vamos a intentar algo nuevo.

Uno de los más frecuentes es si eres lo suficientemente buena para el puesto o proyecto, si estás a la altura de lo que se te pide.

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