A lo largo de mi vida con sus cambios de carrera me he dado cuenta de que hay dos tipos de actitud que ayudan mucho a atreverte a hacer cosas y a ser resiliente.

A seguir adelante cuando ya no te satisface lo que haces o cuando algo no te ha salido o no encaja ya con lo que quieres o puedes hacer.

Son dos cosas:

  • Controlar lo controlable.
  • Saber cerrar puertas.

Te lo explico mejor.

 

Escucha el audio aquí –> Saber cerrar puertas

 

Cuando estaba en el instituto había dos profesiones que me entusiasmaban: ser científica especialista en Genética y ser egiptóloga.

Y llegó un momento en que tuve que elegir. Había que decidirse por la rama de ciencias o la de letras. No podías hacer ambas.

Y este fue mi razonamiento para elegir, todavía me acuerdo:

¿Genética o egiptología? ¿Cuál me gusta más?

Las dos.

Vale, pues ¿cuál tiene mejores salidas? Ni idea, serán más o menos similares.

¿Qué estilo de vida conlleva cada una y cuál me gusta más? Los dos son muy diferentes pero los dos me gustan.

Vale, ¿con cuál ganarás más?

No sé.

¿Qué hay que estudiar en cada caso? Historia para una y para la otra Biología o Medicina, por ejemplo.

Ah, pues la Biología que me gusta más.

 

Tema resuelto.

Y aquí vemos el primer tipo de actitud importante. Había ciertos factores que no podía controlar porque no tenía la información necesaria.

Y cómo no los podía considerar, no los consideraba. Los saltaba.

 

—> Solo tenía en cuenta lo que podía controlar en ese momento.

No intentaba saberlo todo, controlarlo todo.


No estaba dándole vueltas meses y años. Como no podía saberlo pasaba a otro aspecto.

Obviamente si alguno de esos aspectos hubiera sido primordial para mí, habría investigado más, pero en ese momento no lo eran.

 

Luego te digo qué era (y es) lo importante para mí.

Segundo punto importante.

La capacidad de cerrar puertas. Sin aferrarse al pomo.

Me pregunté qué tendría que estudiar: esto y esto. Historia no me gusta. Pues nada, adiós. Y elegí la otra opción sin mirar atrás.

A veces no se puede entrar en dos puertas a la vez, tienes que soltar una. Y a la vez no hace falta cerrarla con llave. Podrías volver en un futuro, o ir de visita, por así decirlo, que sea una afición y ya está.

Te pongo otro ejemplo.

Estudiando Biología me encantó una asignatura (invertebrados no artrópodos) y me hizo plantearme en ser bióloga marina en lugar de doctora en Genética.

Mi razonamiento entonces:

Pero llevo toda la vida queriendo estudiar Genética…. Bueno, pues ahora he descubierto esto y también me gusta“.

Así, tan fresca.

No estuve torturándome diciendo: “cómo voy a renunciar a lo que siempre he querido, no puedo hacer eso…”

Descubrí algo nuevo que me estimuló mucho y lo consideré para mi futuro.

Valoré los caminos y volví a elegir la Genética. Otra puerta cerrada.


Otro ejemplo: policía científica. Me encantaba la idea.

Miré qué había que estudiar, oposiciones (encima de leyes) y pasar pruebas físicas.

Ni loca.

Puerta cerrada. Y no me torturé pensando que si era una vaga, que no me esforzaba, que quién algo quiere, algo le cuesta, etc.

Hay que hacer esto. No quiero hacerlo. Adiós.

Estos son varios ejemplos de cómo tener las cosas claras y no complicarse mucho te ayuda a avanzar.

Otro ejemplo.

 

Hija, por qué no aprovechas para estudiar medicina, te convalidarían muchas asignaturas y también te sirve para investigar” (a mi padre le hacía ilusión que fuera médico).

Porque no me gusta la medicina, papá“.

Otra puerta cerrada.

Como ves abarco distintos temas.

Las elecciones fueron sencillas. No hay que tener en cuenta tantas cosas, en realidad.

Yo me baso mucho en elegir lo que me gusta porque para mí es fundamental que me guste lo que hago.

Para ti puede ser fundamental otra cosa y en eso tienes que basar tus decisiones.

No en lo que yo te diga. En lo que tú quieres.

Si no lo tienes claro todavía y quieres dejar de sentir que te dejas arrastra por la vida o por lo que los demás quieren de ti, mi programa te ayudará a tener claro qué quieres, por qué lo quieres y cómo a ir a por ello.

Pincha aquí para ver cómo te puede ayudar a ti.

Espero que e ayude esta reflexión o repaso de mis elecciones y que veas lo importante que es no intentar controlarlo todo y saber cerrar puertas.

email

Y TU, ¿QUE OPINAS? - 2 COMENTARIOS

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*