>> Escucha el podcast de este artículo pinchando aquí –> 2 normas básicas de motivación

 

Mucha gente me escribe preguntándome cómo motivar a sus empleados, equipo, colaboradores u otras personas de su entorno. Ya sólo el hecho de que te lo plantees, de que te preocupe, te hace estar por delante de muchas otras personas y negocios. Está claro que una persona motivada es una persona que da mucho más, y por tanto, te genera beneficios, ya sean económicos o de otro tipo. Así que ambos bandos salen ganando,todos felices.

 

En este caso voy a recurrir a algo que leí hace unos días en el libro «A river worth riding» de Lynn Marie Sager. Dos normas básicas de motivación que, a pesar de ser obvias, en realidad no lo son tanto; y que conviene tener en cuenta porque son muy útiles para esos casos y muchos otros. Es fundamental que recuerdes (porque ya lo sabes) que:

 

1. Lo que se premia, se repite.
2. Lo que se castiga, se evita.

 

Lo que se premia, se repite. Esto en sí es fácil de entender. Haces algo bien, te premian de alguna forma y, por supuesto, lo repites. El premio puede variar dependiendo de cada persona y situación: sueldo, alabanzas, más responsabilidad, regalos, sonrisas… Sin embargo, aunque parece simple, no se hace muy a menudo. Al contrario, muchas veces tratamos a las personas que han hecho algo bien con indiferencia, dando por sentado que así es cómo tiene que hacerse y, por tanto, no hay premio que valga. O bien con algo que, quizá para ti no, pero para ellos es un “castigo”.

 

Y aquí viene la segunda regla: lo que se castiga, se evita. Si una persona se esfuerza mucho y como consecuencia le exiges más, ¿para qué va a volver a esforzarse? ¿Para que le des otra pila de trabajo, para que le exijas todavía más? Muchas personas no dan todo lo que podrían porque en ese caso solo se esperaría mas de ellas (pincha aquí para tuitear esto).

 

Esto es muy frecuente, además en todos los ámbitos. Es la típica persona que hace las cosas rápido y bien, que acaba antes que los demás porque es eficiente y no se pasa media mañana tomando cafés, y ¿tú qué haces? ¿Le dejas irse a casa antes, ya que ha hecho todo el trabajo? ¿O más bien le das más para que vaya adelantando, y que no se le ocurra irse ni un minuto antes de tiempo?

 

¿Qué sentido tiene darle a un trabajador que ha hecho algo muy bien más trabajo como “premio” y ninguna recompensa, sea del tipo que sea? En el fondo le estás castigando y, por tanto, disminuye su motivación. Por supuesto, siempre está el caso de las personas que son tan honradas, trabajadoras y responsables que van aceptándolo todo sin poner pegas, pero eso no significa que estén contentas y motivadas. Lo que significa es que llegará un día en que estarán tan quemadas que se irán en cuanto puedan y te quedarás sin alguien valioso para ti.

 

Si te preocupa la motivación de tu equipo, tus empleados o cualquier otra persona es porque te has dado cuenta de que algo falla. Si el comportamiento que ves no es el que quieres piensa qué es lo que has estado recompensando. Si a un niño que grita le das toda tu atención y al que está calladito no, adivina quien se está llevando el premio y qué va a seguir haciendo. Si cuando alguien hace algo bueno no le das importancia «porque es lo que debería ser», para qué va a esforzarse más. Así que ya sabes, deja de premiar lo que no quieras que se repita y viceversa. Y sobre todo piensa en todas esas personas que hacen un gran trabajo y a las que no se lo reconoces, no sea que cuando te des cuenta sea demasiado tarde. Y ya sabes que esto no sólo es aplicable al mundo laboral…

 

Aunque teóricamente es fácil darse cuenta, en la práctica no lo es tanto. A veces no es tan obvio, es muy fácil, sin darnos cuenta, premiar lo que no queremos y castigar lo que sí, pero los resultados que obtienes no mienten. Así que párate bien a pensar en lo que te rodea y por qué es así, qué estás premiando y qué estás castigando.

 

¿Qué te parece? Déjame tu opinión más abajo y apúntate a mi boletín semanal gratuito para no perderte el próximo artículo, puedes hacerlo aquí.

 

email

Y TU, ¿QUE OPINAS? - 17 COMENTARIOS

Comentarios

  1. MONTSE dice

    Exacto, tal y como digiste Parecen obvias, y realmente no lo son tanto. Como trabajadora y con muchos años de experiencia, lo he experimentado en mi propia piel. Trabajadora incansable y siempre exigiendo más y más por mi parte. Dándo por obvio, que era lo que tenía que hacer. Si adelantaba mucho trabajo, al día siguiente más y más y encima mal vista por los compañeros.
    Pero los jefes, no sé por qué tienen el don de premiar a los vagos y pelotas y menospreciar a los que trabajan. Probablemente los empleados perdamos, pero hay más empresas. Pero quien realmente pierde de verdad es la empresa, puede llegar a desaparecer, como ha sido el caso de la mía (que si no ha desaparecido, está en vias de)

  2. ana dice

    MUCHAS GRACIAS Aida por tus atinados artículos!eres para mí ,cada martes, como un soplo de aire fresco en verano!me gusta mucho recibirlos!son pequeños y suaves empujoncitos para llegar a mi objetivo…¡FELIZ VIDA!!

  3. Carmen dice

    Hola Aida,
    Cuanta razón tienes en tu artículo y por esto te «premio» opinando que es estupendo y que a partir de ahora voy a tenerlo en cuenta en todas las facetas de mi vida.
    Eres un gran apoyo.
    Saludos,
    Carmen Salvador

  4. miriam dice

    hola buenos dia me gustan sus consejos porque a mi me ha pasado que uno hace un buen trabajo y es cierto de dan mas trabajo y le dicen tu puedes hacerlo tu puedes dar mas

  5. gracinda dice

    Buenos dias Aida muy cierto lo que escribes, me veo en todos los aspectos ya que trabajo con mi familia estoy en el punto donde, hacer las cosas bien, rapido y seguir, no valoraran lo que se hace. Entonces entro en el desanimo como dices. Como socia trato de motivar a los empleados, valorar lo que hacen cuando lo hacen bien y cuando algo no esta bien conversar con ellos. Pero entre nosotros los socios (papa y hermanos) no se hace lo que dices (valorar lo que se hace bien)

  6. rosa dice

    Real como la vida misma, y tan obvios que a veces no nos damos cuenta de lo asumido que lo tenemos.
    Gracias por hacernos reflexionar sobre lo cotidiano y lo obvio!!! Aquí te dejo mi «pequeño premio»

  7. loli dice

    Gracias Aida por tus consejos, este en concreto me parece muy interesante porque yo me lo he planteado muchas veces, que quizas el problema estaba en mi, sin embargo, que hacemos cuando tu lo das todo y lo unico que obtienes es indiferencia por parte de los demas,,,,,,,,,,,no importa que seas agradable, que digas las cosas con cordialldad, amabilidad, simpatia, lo unico que encuentras es desinteres y apatia,y por supuesto, como te decia, indiferencia,,,,,,,
    gracias de nuevo por tu trabajo

  8. Claudia dice

    Hola Aida, que tal!

    Como anillo al dedo ha sido éste artículo, debido a que esas preguntas me venian surgiendo una y otra vez. Púes me quedaba claro que algo estaba haciendo mal para que mi pareja comprendiera o se motivara en la realización de ciertas actividades. Así que, estaré aplicando los tips y más adelante te estaré comentando los resultados.

    Buen día y semana laboral!
    Gracias por estar ahí!

  9. José Manuel dice

    Gracias por compartir tus artículos. Además de mi agradecimiento quisiera premiarte con una pregunta relacionada con el tema que seguro te has planteado y yo nunca he podido responder.

    El tiempo no puede hacer que el premio acabe por perder su valor de incentivo. Por supuesto que se puede y debe de premiar de diferentes maneras para evitar esto, pero insisto con el paso del tiempo no pasa a ser el premio algo que ya se espera recibir y que por lo tanto pierde su valor ?

    Gracias .

    • Aida dice

      Hola Jose Manuel,

      Esa es una pregunta excelente. Desde luego la motivación es algo complejo y yo solo he mencionado dos normas básicas. La idea no es premiar para que las personas hagan solo cosas por un determinado premio, lo importante es que uno quiera hacer las cosas bien por el hecho de hacerlas bien, pero si ves que los resultados que obtienes no son los que quieres quizá es que estás «castigando» de alguna manera a la persona y conviene cambiar la estrategia.

  10. Roberto dice

    Aida, buenos dias!!!

    Quería agradecerle por sus artículos, que siempre son interesantes y nos sirven tanto en el ambito personal como profesional.

    Es bueno que, como usted, existan personas que brindan al prójimo conocimientos que son de autoayuda y motivadores.

    Gracias nuevamente y deseo lo mejor para usted y su familia.

    Cordialmente,

    Roberto

  11. GLORIA FERNANDEZ dice

    Excelente articulo Aida, pero como podría funcionar esto en un sistema gubernamental mexicano, donde el sistema de gobierno, aplica al reves, entre mejor hagas tu trabajo, con eficiencia y eficacia, seas reconocida tu labor diaria por las personas externas, y no por tus jefes director que reciben todas las beneficios de que una persona sea todo esto y mas, y a cambio recibes indiferencia, falta de motivación personal y laboral, donde me encuentro laborando si hago algo bien, soy reprendida porque el que tiene que destacar es mi jefe, donde cualquier iniciativa de mejora continua en el trabajo, no es tomada en cuenta si no es en función económica del jefe,…o su amante o sus allegados, esto y otras cosas mas se dan en el ambiente laboral de gobierno y es muy difícil sobrevivir porque te va minando tu autoestima, te escribo todo esto porque creo muy interesante que pudieras escribir algún articulo enfocado al ambiente laboral de gobierno, y lo difícil que es sobresalir con todas las cualidades de ser un buen empleado. saludos y gracias por compartir todo tu conocimiento de esta manera tan altruista.

    • Aida dice

      Hola Gloria. Estoy segura de que hay mucha gente en tu misma situación, por desgracia.Lo que tu quieres, si he entendido bien, es que tus jefes valoren tu excelente trabajo, la pregunta es ¿hay algo que tú puedas hacer para que se den cuenta del valor que les das?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*