Es curioso como a veces las circunstancias conspiran para que escriba un artículo. Esta vez han coincidido el capítulo del libro que estaba leyendo (mientras recordaba mi propia experiencia) y los comentarios de varios lectores y de algún cliente. Hablando, nada más y nada menos, de la resistencia de algunas de las personas que te rodean a que cambies. Así que decidí escribir este artículo.

>>Escucha el podcast aquí–>Cómo superar la resistencia de los que te rodean

La realidad es que, en general, los grandes cambios generan resistencia por parte de las personas más cercanas. No de todas, claro, puedes tener la suerte de que tu pareja, tu familia o algunos de tus amigos te apoyen al 100%. Pero en general, ante grandes cambios te encontrarás con resistencia, y es importante que lo sepas y que estés preparada porque se pueden generar conflictos.

 

Considera esta situación: después de muchos titubeos has decidido darle un giro a tu vida, cambiar de profesión, crecer como persona, lo que sea. Te ha costado tomar la decisión y afrontas el comienzo con algo de miedo e inseguridad y, por supuesto, esperas el apoyo de los que te rodean y además lo necesitas. La sorpresa llega cuando el esperado apoyo no aparece, o no del todo.

A las personas que son importantes para ti parece no gustarles el cambio, incluso aunque sea para bien. O bien se oponen, o le ponen trabas a todo o te desaniman, o incluso se enfadan y te tachan de loca.

¿Te ha pasado alguna vez? Justo cuando más necesitas su apoyo, te llueven las críticas y los comentarios negativos.

 

Es normal y muy frecuente. La cuestión es que todas esas personas se han acostumbrado  a tu antigua forma de ser, a tu antigua identidad y para ellos también es un desafío tener que acostumbrarse a la nueva tú. Muchos lo harán poco a poco, pero otros no.

Saber que esta oposición es en cierto modo natural y que pasará (porque te aseguro que pasará) es un alivio, pero no va a eliminar los malos ratos y posibles discusiones.

 

De hecho, este tipo de reacciones por parte de los que te rodean, sobre todo si no las esperabas, provoca dos cosas:

1) que en lugar de comentar tus planes con ilusión, como tenías previsto, tengas que convencer (debido la necesidad de aprobación que tenemos). Lo que hace que aumente tu inseguridad y que tengas más dudas; y 2) que pierdas la paciencia y te enfades, reaccionando de formas que no son las más adecuadas y no benefician a nadie, y mucho menos a ti.

 

Por supuesto es normal, y no tienes que culparte a ti misma, simplemente encontrar formas más constructivas de mejorar la situación.

No es bueno tener una actitud pasiva y dejarte llevar por la opinión de los demás, o no decidirte a dar el paso para evitar futuras confrontaciones.

De hecho, eso podría generar resentimiento y dar el mismo resultado a la larga. En todo caso si estás o temes estar en esta situación, esto puede ayudarte:

 

  • Acepta que vas a encontrar resistencia por parte de tus seres queridos, que no te pille desprevenida. No lo hacen con mala intención, de hecho creen que lo hacen por tu bien.
  • Averigua de qué tienen miedo, cuáles son sus objeciones y neutralízalas. Por ejemplo, que temen que te quedes sin ingresos, coméntales que tienes ahorros o que tienes un plan B.
  • Busca formas de eliminar comentarios negativos sin ser agresiva. Por ejemplo: “Sé que estás preocupada/o  por mi y te lo agradezco, pero confío en mis capacidades y sé que puedo salir adelante; y me gustaría contar con tu apoyo, me ayudaría mucho.”
  • Si el cambio afecta a algún miembro de tu familia preguntale qué se puede hacer para mejorar la situación (por supuesto, comentando que lo que haces es importante para ti y que vas a seguir con ello, pero que no quieres que eso repercuta en su bienestar, o algo así). Esto es especialmente importante cuando afecta a tus hijos o a tu pareja, que se sientan seguros, que no se sientan abandonados.
  • Asume que puede que algunas personas simplemente no acepten el cambio, es ley de vida. Ambos sobrevivireis.

 

Si nada de esto te da resultado, lo mejor es distanciarse un poco.

Yo, por ejemplo, prefiero distanciarme durante un tiempo antes que tener confrontaciones diarias que, aunque no lleguen a ser discusiones, te agotan y desmoralizan. Y una vez la fase inicial se ha superado y tengo la suficiente confianza y seguridad como para que lo que digan los demás no me afecte, entonces vuelvo al ruedo, por así decirlo; y simplemente dejo que los comentarios negativos me entren por un oído y me salgan por otro; o agradezco su preocupación pero les digo que es mi decisión y, como en todo lo que hago, voy a luchar para que salga adelante porque es importante para mi y, al fin y al cabo, es mi vida.

 

Como dice Susan Jeffers en su libro “Feel the fear and do it anyway”, lo más importante de todo es que seas tu mejor amiga, que no te critiques tu misma en ningún momento.

Al final, tus seres queridos aceptaran esta nueva versión de ti y si alguien no lo hace, tranquila, serás lo suficientemente fuerte y adulta como para romper lazos y seguir adelante. No sería ni el primer ni el último caso.

Lo que de verdad necesitas para pasar esta etapa es tener confianza en ti misma, apostar por ti y tener una razón para seguir adelante con tu proyecto. Es tu vida, no lo olvides.

 

*Si te ha gustado este artículo déjame tu comentario más abajo.

Imagen: Remember! Don’t listen! de Willian Doran/Flickr

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Y TU, ¿QUE OPINAS? - 9 COMENTARIOS

Comments

  1. Es muy bueno el articulo,y es cierto,no podemos conformar a todos por eso pienso como tu;cuando siento que me molestan demasiado,me alejo un poco de la situacion y sigo con lo mio;y cuando siento que ya nada me perturba,salgo al ruedo y hago oidos sordos.Claro que tambien es bueno explicar nuestra necesidad de apoyo.Gracias.

    Maria Cristina.

  2. Muy bueno Aida. Soy mas joven que tú, pero podría haber escrito éste artículo yo mismo. Creo que ha dado en clavo con todas las ideas (resistencia cambio de identidad, discusiones..).

    Solo añadiría para todo aquel que le interese éste tema, dos cosas:
    La primera que cuando “vuelves al ruedo”, vuelves más seguro, más confiado y la relación mejora con casi todos…vive como si no tuvieras apoyo, te quieres y nadie lo va hacer mejor que tú por tí mism@.

    La segunda, es que hay gente (poca) que nunca entenderá ese cambio de identidad y aunque la relación siga siendo buena, sigue anhelando tu antiguo yo…hasta que les ocurre lo mismo a ellos…y ellos terminan actuando como tú (y que ellos nunca se suponía que harían). No te preocupes, te aprecian y te seguirán apreciando.

    Suerte Aida y suerte a todos

  3. Siiii muchas veces uno quiere hacer algo nuevo y la misma pareja que es alguien en la que uno confia mucho…se pone en contra de uno, y debes convencer…y se hace dificil porque vas perdiendo fuerzas para llevar a cabo lo que te propusiste. Gracias por el articulo…QUIERO UNA NUEVA VERSION DE MI Y NO BUSCARE CONVENCER A NADIE…ASI NO PERDERE FUERZAS..Y LO LOGRARE!!

  4. Hola Aida, éste y varios de tus artículos me han sido esclarecedores y renovadores, parece sencillo pero cuánto nos ha costado a tantas personas tener tal claridad y la fuerza para lograr las transformaciones sin que “las buenas intenciones” de quiénes nos rodean se impongan. Gracias!!!

  5. A mi me paso que cuándo quise vender cosas como postres desde mi casa, puse un anunció en mi ventana, mi hermana me lo quitó con la excusa de que ya no tenía cinco años para andar haciendo algo así, que que vergüenza, y nunca la entendí. Pero si me agüito y deje de intentarlo. Lamentablemente vivimos juntas por la economía no he podido comprarme una casa o rentar, pero si he intentado hacer muchos negocios, incluso un poco más profesionales o serios, y ella siempre me da excusas de por qué no debo de hacerlos. Creí que era una envidiosa, pero ahora con este artículo la comprendo un poco mejor.

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