Si alguna vez te has preguntado por qué te resulta tan difícil dejar tu trabajo… Esto es para ti.
Hay veces en las que sabes que no estás bien pero te cuesta irte, así que sigues allí semana tras semana, insatisfecha y preguntándote por qué no haces algo.
¿Te suena?
Algunas de las razones ya las conocemos bien:
– No saber bien qué quieres ahora.
– Miedo a arrepentirte o a tener que empezar de cero.
– Dudas sobre si saldrá bien o no.
Entre otros…
Pero hablaba con una clienta de otra posible causa muy interesante en la que quizá no hayas pensado todavía.
¿Por qué entonces te resulta difícil irte de un trabajo que ya no te llena o en el que no estás bien?
Porque hay cosas aparentemente no relacionadas con el trabajo (con las responsabilidades o los compañeros) que te aportan mucho.
Por ejemplo, que te encante el teletrabajo y lo tengas, o que tu oficina esté situada en una calle que te encanta, con mucha vida.
Que te permita tener una muy buena vida por el horario o por el sueldo.
Que te permita no tener que coger el coche.
Cosas aparentemente no relacionadas pero que influyen MUCHO en tu calidad de vida, y por eso te puede costar.
Porque todo importa.
*Porque el trabajo es una parte de tu vida y tiene influencia también sobre otras áreas y puede haber partes muy positivas que te dificulten la decisión de marcharte*.
Es importante ser consciente de qué es lo que te retiene, lo que te importa, lo que necesitas y de qué podrías prescindir para sentirte feliz laboralmente (y personalmente, ya que todo está relacionado).
Todo eso lo trabajamos en el módulo dos del programa «Que Hacer Cuando No Sabes Qué Hacer», para que salgas con una lista de criterios que te ayude a tomar mejores decisiones profesionales.
>> Sí, quiero conocer mis criterios fundamentales.
Saber no solo lo que quieres sino por qué lo quieres o por qué te quedas a pesar de todo es fundamental. Tienes la puerta abierta en el enlace de arriba.




