Estos días he recibido un par de comentarios muy interesantes sobre el tema de empezar un camino nuevo y acabar decepcionada pronto. Mira:

 

«Hola Aida, he empezado varios caminos profesionales con mucho interés e ilusión y, poco a poco, me voy decepcionando. Las tareas no son como esperaba, el ambiente de trabajo no es bueno, la presión laboral es asfixiante y no me deja tener vida personal, veo que mis valores no encajan…. ¿Por qué me pasa esto?«

 

«Al poco de hacer un trabajo o profesión, acabo odiándolo y sólo me importan mis hobbies. Acabo por sentir que eso que hago no es lo que me gusta, no me realiza. Ya he hecho muchos cambios y siempre vuelvo al mismo punto. Antes no era así y sí me sentía identificada con mis decisiones

 

 

Seguro que casi todos nos podemos sentir identificados con estas situaciones, así que vamos a hablar de eso hoy.

¿Por qué te pasa esto? Hay varias razones.

 

> Escucha el audio aquí –> Cuando empiezas algo y te decepcionas pronto. ¿Por que me pasa esto?

 

En primer lugar porque hay factores que no podemos controlar, cosas como el ambiente de trabajo o la presión laboral que no podremos conocer hasta que no estemos dentro.

 

Y es que hasta que no probamos algo no sabemos realmente cómo va a ser.

 

No podemos tenerlo todo claro de antemano.

 

Puedes intentar averiguar o preguntar a alguien que ya trabaje allí, eso sí, pero siempre habrá detalles que no sabrás hasta que estés dentro. Y que pueden hacerte sentir decepcionada, frustrada, aburrida, asfixiada, etc.

 

Otra de la razones por las que no entiendes por qué te pasa esto, por qué empiezas algo y después ya no te gusta, no te funciona o no te sientes realizada es…

 

Porque no tienes claro lo que de verdad quieres, los criterios que sí o sí tiene que cumplir tu trabajo para que te sientas realizada, satisfecha y totalmente identificada con tus decisiones.

 

Una tercera razón es no tener claro cómo eres a nivel personal y así exigirte cosas que en realidad no se alinean con quién eres.

 

Por ejemplo, puedes estar empeñada en encontrar un trabajo que te encante y que sea para toda la vida pero que en realidad seas una persona multiapasionada/multipotencial o polifacética y necesites hacer cosas distintas y cambiar de campo cada cierto tiempo.

 

O que te empeñes en trabajos bien pagados, con mucha presión y exigencias de tiempo cuando en realidad tú quieres más tiempo libre en tu vida.

 

Y entonces se van produciendo pequeños choques entre lo que quieres, quién eres, lo que necesitas y lo que te vas encontrando o eligiendo.

 

Y acabas frustrada, decepcionada, desmotivada, asfixiada y hasta dudando de ti misma.

 

Te cuento lo que puedes hacer.

 

Respecto a la primera razón, las cosas que no puedes saber hasta que estás dentro, lo importante es darte cuenta de ello para poder, dentro de tus posibilidades, hacer algo al respecto y no quedarte allí encallada.

 

No hay más, a veces toca probar y redirigir, es la vida, aunque sea un fastidio, la verdad, pero es parte del camino.

 

Respecto a las otras dos razones.

Lo que sí puedes hacer para tomar decisiones con las que te sientas identificada, para no volver al mismo punto una y otra vez…

Para mejorar la probabilidades de estar satisfecha y de que tu trabajo encaje con la vida que quieres (no que tú encajes en el trabajo, al revés, que encaje el trabajo en la vida que realmente quieres)…

Es conocer muy bien cómo eres, qué necesitas, qué te hace sentir realizada, cómo encaja tu profesión en tu vida, qué criterios tiene que tener tu profesión y cómo tomar decisiones que te hagan sentir satisfecha.

 

Todo eso y más lo puedes aprender y trabajar en mi programa «Qué Hacer Cuando No Sabes Qué hacer», aquí te cuento los detalles.

 

Conocerte bien es la base de decisiones más acertadas y de sentirte realizada porque sabes que haces lo que quieres, lo que se alinea contigo, salga como salga.

 

Un ejemplo en otro contexto, si quieres comer pizza y sabes que las alcachofas te sientan mal, la piña no te gusta, las anchoas te encantan, te encanta probar cosas nuevas, el tamaño pequeño se queda corto y el familiar largo… Es más fácil decidir.

Con el resto lo mismo.

Cuanto mejor te conozcas, mejores decisiones y elecciones harás.

En resumen, cuando te sientes decepcionada al poco de empezar un camino nuevo puede ser porque no sabías lo que sería hasta que lo has empezado (y eso es totalmente normal), porque no te conoces bien y estás buscando algo que crees que quieres pero no es así; o porque no sabes qué tiene que tener tu profesión para que te haga sentir realizada.

Esos tres puntos los puedes trabajar leyendo otros posts en mi web o en mayor profundidad y detalle y con mi ayuda en mi programa online.

Pero ten muy claro que no es que haya nada malo en ti, que falle algo en ti o que seas una inmadura, no, es que no has encontrado algo que te gusta o que todavía no te conoces lo suficiente y puede que necesites varios caminos, que necesites cambiar (mírame a mí), no todo es encontrar tu vocación y ya toda la vida haciendo lo mismo.

Cuéntame si te sientes identificada y por cuál de estos tres puntos vas a empezar.

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