¿Te sientes estancada en tu carrera y, quizá, con un poco de miedo/respeto al futuro?
Hoy te voy a dar unas claves para que sepas adaptarte y afrontar los retos laborales del futuro
Te lo digo como persona que ha cambiado varias veces de rumbo profesional y que no teme a los cambios, aunque, por supuesto, estos pueden generar dudas o inseguridades.
Estoy abierta a lo nuevo y puedo ayudarte en este tema antes de que te encuentres en una situación en la que no sepas por dónde tirar. Ya sea porque tu trabajo cambia, te aburres, te despiden o te sientes bloqueada, es importante estar preparada.
El bloqueo es normal, pero vamos a ponerle remedio.
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Hay varias cosas que puedes hacer ya para estar preparada, o incluso mejor preparada, para lo que venga.
Aprendizaje continuo.
Siempre lo digo, desde hace años, es fundamental seguir aprendiendo y formándose por muy establecida que estés.
Formarte en áreas complementarias, profundizar en lo que ya conoces o explorar temas completamente distintos que simplemente te llamen la atención.
¿Por qué?
Para no perder el hábito de aprender, para adquirir nuevas habilidades, conocer a más gente y ampliar tu círculo. Para expandir tu mente a nuevas posibilidades, conocerte mejor, disfrutar y mantenerte activa.
Pero, ¿qué aprender?
Idiomas, programación, habilidades específicas o temas muy distintos que te hagan más completa. No en todo tendrás que profundizar, claro, pero desde luego no te quedes sin hacer nada, acomodada sin más.
Escucha podcasts, ve vídeos educativos, haz cursos gratuitos o no, participa en voluntariados (que no solo te permite aprender, sino también contribuir a causas que te importan, lo cual es muy gratificante).
Hoy en día esto es básico, tienes que estra aprendiendo sí o sí.
Estar al día de los avances.
No se puede vivir diciendo «yo de eso no me entero» y luego quejarte de que no te enteras.
Investiga qué se pide, qué se requiere en el mercado laboral actual, lee, conoce las novedades. No tienes que hacerlo todo o formarte en todo peor saber de que se habla al menos.
Mantener a raya los miedos y rechazos.
Los avances tecnológicos han exisitido, existen y siempre existirán. Pueden causar cierta inseguridad, pero hay que saber sacarles partido o, como mínimo, adaptarse.
No tienes que estar al día de todo al momento y no pasa nada si pierdes el tren. Ya sé que a veces nos asustan con ser los primeros en todo y que “hemos perdido la oportunidad”, puede que pierdas algunas, pero habrá más.
Hay más trenes, lo que no te recomiendo es que huyas del tren y sigas yendo en una mula.
Así que antes de rechazar algo nuevo por miedo, comodidad o lo que sea, activa tu modo curioso y averigua de qué se habla y si te interesa, te ayuda, te beneficia o vas a tener que adaptarte.
Recuerda la revolucion industrial, la gente aterrada porque las máquinas iban a sustituir a los humanos. ¡Nos vamos a quedar sin trabajo! Sí. Pero también se generaron trabajos nuevos, para los que sabían hacerlas funcionar, mejorarlas o arreglarlas, por ejemplo, para los que supieron adaptarse, aprender en lugar de escudarse en el miedo.
Mantén la mente abierta a nuevas posibilidades, al cambio, sé flexible.
La capacidad de adaptación y la flexibilidad son claves hoy en día. Hay que eliminar ya las viejas creencias de trabajo fijo para toda la vida, porque no lo podemos saber.
Haz lo que haces ahora mismo y si cambias, pues cambias. Sí, hay retos asociados a los cambios, claro, pero la vida es así.
Puede que tengas un trabajo toda la vida, pero cambiará algo seguro e ir renegando no te sirve para nada. Tendrás que aprender IA, idiomas o lo que sea y estar al día, sea donde sea.
Así que no te aferres a una sola manera de hacer las cosas.
Te puede fastidiar, sí, porque es cómodo y estás acostumbrada, pero la vida es así. Hay cambios y te tienes que adaptar, cuanto antes lo asumas, mejor.
¿Y cómo lo asumes? En primer lugar con lo que te dices a ti misma, por ejemplo: «pues mira, me gustaba más lo otro, pero es lo que hay, vamos a ver como aprovecho esto y si no, cambio«, «bueno, vamos a ver qué sale de aquí«, «me da pena y me gustaba, pero ahora toca otra cosa«.
También puedes empezar a acostumbrarte a los cambios cambiando cosas de tu entorno, aunque no sean muy importantes. Cambiando de ruta, de restaurantes, de rutinas, de estilo de ropa, de lugar de vacaciones.
Estos pequeños cambios te ayudarán a desarrollar una mentalidad más flexible y abierta a lo nuevo. Se empieza por lo pequeño y se va abriendo el círculo.
Céntrate más en la ilusión que en el miedo.
Aunque también sientas miedo, es normal, pero elige en qué enfocarte. Me da algo de miedo, pero también puede ser bonito, vamos a ver qué tal sale.
Es fundamental, en la vida en general, no solo a nivel profesional, saber gestionar la incertidumbre. Y eso se aprende.
*Te recomiendo mi guía para gestionar la incertidumbre (35 minutos que pueden transformar cómo enfrentas los cambios, para esos días en los que sientes que todo es un caos. La tienes aquí).*
Quedarte estancada haciendo siempre lo mismo no es una opción. Puede serlo de manera temporal porque necesitas descansar, pensar o recuperarte de algo, pero en cuanto vuelvas a estar bien hay que saber seguir preparándose y adaptándose para el futuro.
Mirarlo con ilusión y curiosidad. Eres perfectamente capaz de hacerlo, elige cómo pero elige la flexibilidad, el aprendizaje, la apertura a los cambios.
Recuerda, no te quedes en la «mula» pudiendo ir en tren. O en avión. O en coche. Siempre hay alternativas. O puedes elegir vivir de otra manera. En todo caso, que sea tu elección y te sientas feliz al respecto, no estancada.
Cuéntame en los comentarios por dónde vas a empezar. Estaré encantada de leerte.




