¿Alguna vez has sentido que no has hecho nada en la vida, que lo que has hecho en realidad no tiene ningún propósito?

Hace poco hablaba con una clienta que me decía que había tenido varios trabajos distintos y que sentía que no le llevaban a ningún sitio, que en realidad no había hecho nada en la vida…

Otra persona me escribía y me decía: “siento que no he hecho nada en mi vida“.

Si tú también te sientes así, esto te ayudará.

Escucha este artículo aquí:

Lo primero que te recomiendo si sientes que la vida pasa y que no has hecho nada es que te sientes a escribir lo que has hecho.

Porque es muy, muy probable que estés subestimando tu trayectoria, tus logros. Que seas tú tu propia enemiga pensando que lo que has hecho en realidad no es nada.

Así que siéntate a pensar qué has hecho todos estos años, seguro que es más de lo que crees.

En segundo lugar algo muy importante.

¿Qué necesitas para sentir que sí has hecho algo en tu vida?

¿Qué te haría sentir que tu vida ha tenido un propósito, que sí has hecho algo?

Esto es muy importante porque si no sabes lo que quieres, lo que te hace sentir realizada, feliz, no sabrás qué cambiar, arreglar o mantener.

Si no sabes lo que te hace feliz no sabrás qué cambiar, arreglar o mantener. Clic para tuitear

Así que piensa…

¿Qué te haría sentir que sí has hecho algo con tu vida?

(Y un pequeño truco…

Si te cuesta dar con la respuesta, prueba a hacerte la pregunta en tercera persona. Por ejemplo, yo a mí misma me diría: “¿qué le haría sentir a Aida que ha hecho algo con su vida?

Esto parece una bobada pero hace que veas las cosas desde fuera y que te resulte más fácil responder. Pruébalo).

La respuesta a esa pregunta ya te dará muchas pistas.

Puedes responder, por ejemplo: hacer una carrera, ser independientemente económicamente, tener mi propio negocio, desarrollar mi potencial, durar mas de X tiempo en un trabajo, encontrar mi pasión, crear una familia (algunos ejemplos que me dieron mis seguidoras en Instagram)…

Lo que sea para ti.

Y es importante profundizar aún más.

Piensa por qué razón o razones hacer eso te haría sentir así.

Por ejemplo: hacer una carrera me haría sentir así porque es lo que siempre he querido/porque es lo que mis padres querían/porque es lo hace todo el mundo/porque parece chulo lograr eso/porque me encantaría probarlo…

Es importante tener eso claro porque puede que te estés boicoteando a ti misma…

Que pienses que tener un mismo trabajo toda tu vida es “hacer algo”. Y que si cambias eres una inmadura o no estás centrada (¡y no es así! Ya he hablado en otras ocasiones de ser multipasionada.)

Que pienses que porque toda tu familia ha hecho lo mismo y tú no lo haces ya “no haces nada en la vida”.

Que te hayan inculcado que ciertas profesiones son menos, como “si no hicieras nada”

Etc, etc…

Un montón de creencias impuestas que pueden hacer que, incluso si haces algo, sientas que no lo estás haciendo.

Y que pueden hacer que estudies, trabajes o hagas cosas que no te hacen ni te harán feliz porque no son lo que tú quieres.

Y es que una cosa es querer hacer lo que siempre has querido y otra seguir los mandatos o expectativas de los demás.

Haciéndote esa pregunta sabrás por qué quieres lo que crees que quieres.

Y te asegurarás de hacer algo que le de sentido a tu vida y que sea lo que tú de verdad quieres.

Espero que te ayuden estas preguntas.

Y si quieres ayuda para decidir qué quieres en tu vida y cómo llevarlo a cabo, esto es para ti.

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Y TU, ¿QUE OPINAS? - 5 COMENTARIOS

Comentarios

  1. Araceli dice

    Hola Aida, nuevamente es un placer leerte. Siento q he hecho cosas, claro, tras dejar mi carrera sin terminar, me case, tuve a mi hijo, me separe, tuve un buen trabajo en Madrid como secretaria que me gustaba mucho y tras la crisis del 2008, no me quedo más opción que probar en otros tipos de trabajos que para nada me llenaban, como el que tengo actualmente en una planta de lavandería industrial. Me forme en cursos de secretariado y siempre me fascinó todo lo relacionado con los temas sanitarios. Mientras me prepare oposiciones a las q nunca me presente y ahora con mis 53 no se que camino seguir, hacer un módulo de fp en farmacia o enfermeria(auxiliar) o bien un grado que debería ser corto si quiero trabajar en el. Mi abandono de mi carrera entonces, me hace dispersar me y no centrarme en lo q quiero. Volver a mi trabajo de operaria no, pero no me queda más opción cuando el erte acabe. Mi sueño roto, una carrera y mis espectativas cambian mucho por la cantidad de ideas q me vienen a la cabeza, no decantando e por nada.
    Un abrazo

  2. Ale dice

    En el clavo.

    En mi caso es que no he hecho algo grande, interesante.

    Me faltaría tener más amigas, más salidas,más anécdotas. Ir a Disney y tener un negocio exitoso.

  3. Martín De Argentina dice

    Por momentos parecía un trabalenguas el artículo…

    Por suerte, y yo no sé todavía si agradecerle al Santo Cielo, que pude conocer varios coaches que han cambiado mi mentalidad para siempre. Aún recuerdo el texto que leí cuando te conocí, Aida, a fines de 2014, y todavía te sigo.

    A ver, en mi caso, que no es haber hecho cosas por mandatos externos o por seguir a la manada, tiene que ver con no haber hecho nada que me haya dado orgullo, verdadera satisfacción, dejar esa huella en el mundo, tener reconocimiento positivo; en definitiva, lograr las cosas que quería lograr cuando era jovenzuelo…

    Todo este “bolonqui” (desorden, desbarajuste) se originó cuando salí de mi escuela secundaria. De eso no tengo dudas. Yo sabía que si estudiaba y me esforzaba para destacar, obtendría la recompensa esperada, la buena calificación, y un verano libre de exámenes (y otras potenciales molestias, como tal vez algún compañero pesado) para dedicarme a lo que quisiera. Y siempre era hacer las cosas que me gustaban, sin límite alguno. Hasta que se acercaba el siguiente marzo y ahí ya tenía que ir cerrando, para concentrarme en mis estudios sin dejar de hacer lo que me gustaba, pero ya con una rutina específica.

    Más allá de cualquier sufrimiento que sí tuve que pasar en la escuela, sobre todo en la parte vincular, no se compara en absoluto con el sufrimiento que vino después. Para mí haber entrado en el mercado laboral en Marzo 2010 supuso un “golpe” tan grande en el cerebro, en el cuerpo y en el alma, que todavía no puedo superar muchas cosas. Mi vida cambió por completo, y jamás volví a sentir satisfacción en mi vida.

    Yo me soñaba distinto, diferente. A veces hacíamos actividades o jugábamos en la escuela primaria y yo decía que a esta edad iba a estar casado con mi familia viviendo en el campo jajajjaajjjaja…

    Hay una canción que es muy conocida que se llama “Asignatura pendiente”, esa que interpreta Ricky Martin. Y es que yo tengo intacto al niño que fui, porque traigo desde esa época todo lo que hago cada verano: estar horas y horas y más horas haciendo puramente lo que me gusta sin control, sin límites.

    Yo tengo muy claro quién ser y hasta dónde llegar. Lo sé desde hace muchísimo tiempo. Y lo fui tamizando cada vez más durante los años como empleado.

    Mi mayor sueño es cumplir mis sueños, pero todavía no le encuentro la salida a este laberinto oscuro.

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