Continuando con el artículo donde te explicaba una forma distinta de elegir tus objetivos este año (o cualquiera), vamos con una segunda manera.

Puedes combinar ambas o elegir la que más te encaje en este momento.

 

> Escucha este artículo aquí –> Dos formas distintas de plantearte objetivos (2ª parte)

 

Normalmente a la hora de escoger objetivos y planificarlos nos centramos, como parece lógico, en aquello que queremos conseguir y que nos hace felices.

Nos centramos en añadir cosas/actividades/etc que nos aporten más felicidad.

Esta vez vamos a la darle la vuelta a la tortilla.

Vamos a eliminar en vez de añadir.

Nuestro objetivo va a ser determinar qué nos hace infelices, nos drena, nos agobia y eliminarlo en la medida de lo posible.

¿Por qué es importante esto?

Porque si solo te centras en añadir cosas que te aporten, que te hagan feliz, en hacer más, no vas a ver el final. Siempre se puede hacer más, conseguir más.

Y eso puede hacer que acabes agobiándote.

No es hacer más sino hacer menos.

Eliminar lo que te quita felicidad y plenitud en lugar de añadir más cosas.

Así que coge lápiz y papel o lo que uses y piensa en qué cosas te molestan, te irritan, te ponen de los nervios, te drenan, te agitan.

*Sé que puede dar pereza hacer esto porque no quieres pensar en lo negativo pero igual de importante que añadir es eliminar lo que te drena.

 

Por muchos globos de distintos colores que uses, es más fácil flotar cuando no tienes lastre.

Vamos a eliminar pesos muertos en nuestra vida.

Algunos de estos lastres serán externos y otros internos.

 

Externos: cosas que te agobian mucho y que, a lo mejor, vas posponiendo.

¿Qué puedes eliminar?

Por ejemplo, pedir una cita que vas retrasando mes tras mes, darte de baja de algún servicio, arreglar algo que tienes pendiente y vas posponiendo, dejar de quedar con alguien que te estresa.

¿Qué actividades te quitan alegría y paz y te agobian?

 

Internos: estos pueden costarte más. Quizá tengas la costumbre de preocuparte demasiado, o te críticas mucho a ti misma, o no sabes poner límites, o le das demasiadas vueltas a las cosas (rumiación se llama).

¿Qué maneras de actuar te restan más que te aportan? Busca cómo trabajar en ellas, con libros, cursos o ayuda psicológica.

Muchas, muchas veces para sentirte mejor, en paz, tranquila, feliz, necesitas eliminar lo que te estresa no añadir más cosas que te hagan feliz.

Haz un listado y plantéate, cada mes por ejemplo, eliminar algo. Pruébalo y me cuentas : )

Elige una cosa para este mismo mes, ¿por dónde vas a empezar? Cuéntamelo en los comentarios me encantará saberlo. ¿Qué actividad vas a eliminar?

Y recuerda leer la primera parte con otro enfoque diferente aquí.

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