«Hay un tiempo de partir, incluso cuando no hay lugar cierto al que ir».

Tennessee Williams

 

Si estás en un punto en el que tienes que decidir si es momento de abandonar, de cerrar el chiringuito y buscar o enfocarte en otra cosa, hoy te quiero dejar 15 reflexiones importantes que te ayudarán a ver tu situación de distintas formas y a tomar una decisión.

 

Elige la que mas te ayude.

 

> Escucha el audio aquí –>15 reflexiones para ayudarte a decidir si abandonar o seguir

 

 

1. No siempre es cuestión de intentar lo mismo una y otra vez, sino de intentar otra cosa.

 

A veces hay que olvidar el famoso “el que la sigue la consigue», «abandonar es de perdedores» y frasecitas similares porque no es cuestión de seguir y seguir a lo loco, sino de seguir si realmente merece la pena hacerlo.

Si te gusta el camino y lo que vas recolectando, si disfrutas, si creces.

Si no es así, puedes intentar otra cosa, no la misma. Hay circunstancias en las que ni aguantar ni trabajar duro van a cambiar nada.

Decía Alice Duke, famosa jugadora de poker y autora de dos libros sobre cómo tomar decisiones, que a veces nos acordamos de alguna ocasión en la que intentamos algo muchas veces y funcionó, y entonces asumimos que funcionó porque lo intentamos muchas veces seguidas y lo queremos hacer igual en todos los casos, pero a lo mejor lo hizo porque eso funcionaba, no por haberlo intentado mil veces.

Y no tiene sentido que todo lo intentes de la misma manera, sino que elijas bien qué intentar.

¿Tienes claras las razones por las que funcionó?

Si no es así, deja de asumir y sigue intentando sólo lo que merezca la pena para ti.

 

2. Que algo funcionara en el pasado no implica que lo haga en el futuro.

 

El famoso «rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras» o, si te gusta la filosofía, lo que explicaba David Hume (me acuerdo porque me salió en el examen de acceso a la universidad jajaja. La famosas bolas de billar).

Muchas veces miramos al pasado para tomar decisiones en el futuro. Así, si en el pasado intentaste algo mil veces (como mencionaba antes) asumes que va a ser igual en el futuro y no tiene por qué ser así.

Además, lo que necesitas ahora quizá sea distinto de lo que necesitabas en el pasado.

Como dice Yukio Mishima en uno de sus libros:

 

No comprendemos que lo que sirvió en algún momento pasado tal vez no sirva ya para el presente.

 

Básate en tus necesidades y valores actuales.

No tomes decisiones con información del pasado. Que funcionara en el pasado no quiere decir que vaya a funcionar ahora o que quieras lo mismo.

 

 

3. La perseverancia no siempre es buena. Y abandonar no es malo.

 

En general tendemos a aferrarnos a las cosas y a abandonar poco.

Hace poco terminé una novela, «El impulso» de Won Pyung, en la que el protagonista no sabía cuando parar, seguía adelante con sus proyectos contra viento y marea, pasara lo que pasase, perdiendo la objetividad y acumulando un fracaso tras otro.

(Claro que, ¿a qué llamamos fracaso? Quizá para él, el fracaso fuera no intentar nada y ya solo el hecho de haber intentado varias cosas era un éxito. Este es otro tema).

En todo caso, hay que diferenciar entre «obstinación» y «determinación».

 

Obstinación es empeñarse a toda costa, sea como sea, a veces perdiendo el contacto con la realidad.

Determinación es ponerlo todo de tu parte aceptando lo que hay.

 

Como decía una clienta: «La auténtica voluntad es hacer lo que se puede con lo que se tiene«. Y diferencia entre perseverar y sufrir. No es lo mismo.

Haz lo que puedas y evita la obstinación. Abre los ojos.

 

 

4. Que hayas invertido tiempo y esfuerzo en algo no hace que ese algo siga mereciendo la pena.

 

Ni que tu perseverancia y esfuerzo sean productivos.

Lo invertido, invertido está; es suficiente recompensa haberlo disfrutado todo ese tiempo y ahora, a otra cosa, a emplear toda esa experiencia y habilidades en otro campo.

Cuanto más tardes, cuanto más tiempo, dinero o energía inviertas en algo, más te va a costar salir de ahí. Es la llamada falacia del coste hundido.

Según Alice Duke, a eso se refiere la famosa frase: cuando fracases, fracasa pronto, a que tengas cuidado con esos costes que vas acumulando, cuanto menos lleves invertido más fácil será tomar la decisión y viceversa.

De hecho, ella señala también que si abandonas a tiempo lo que vas a sentir es que has abandonado demasiado pronto.

 

5. A veces dudas porque no estás en un buen momento por alguna otra situación.

 

Una de mis clientas me contrató porque estaba pensando en dejar su negocio y resulta que su padre había fallecido hacía poco, se estaba divorciando y tenía tal estrés encima que no podía centrarse.

El problema no era su negocio.

Le recomendé pasar el duelo y hablar con una psicóloga si hacía falta, porque consideraba que el negocio no era el problema sino esa situación personal tan difícil.

Se tomó un tiempo de descanso, se recuperó personalmente y entonces se le quitaron las dudas sobre su negocio.

Y es que las decisiones importantes es mejor tomarlas con la cabeza clara.

 

 

6. ¿Es la situación o la falta de resultados?

 

Muchas veces cuando no tenemos los resultados que queremos en nuestro negocio (o en otras áreas de la vida) lo primero que hacemos es dudar de nosotras mismas.

 

De nuestra motivación –> «Quizá ya no me gusta y tengo que cambiar».

De nuestra capacidad –> «A ver si es que yo no sirvo para esto y estoy aquí haciéndome la fuerte».

De la idea en sí –> «A ver si es hora de desistir de esto porque no es lo mío, no es mi camino y lo estoy forzando».

 

Y entonces te planteas dejar de perseverar en tu negocio porque, total, no tienes resultados.

Y solo es que no tienes resultados y te estás agobiando. No que tengas que abandonar.

Ni que no estés capacitada o no seas lo suficientemente buena. De eso nada.

 

Una pregunta interesante que plantearte sería:

 

¿Si tuvieras buenos resultados, si te fuera muy bien, abandonarías?

 

Si tu respuesta es «¡claro que no, eso es lo que quiero!» entonces a centrarte en mejorar tus resultados. Porque el problema es ese, no tu capacidad o motivación, sino que no sabes cómo darle la vuelta a tu negocio.

Busca ayuda para generar ingresos o darle una vuelta a tu negocio.

 

Me gusta esta cita de un libro que te recomiendo mucho, «The Dip» de Seth Godin:

Nunca abandones algo que tenga un buen potencial a largo plazo sólo porque no aguantas el estrés del momento.”

 

PERO…

¿Y si es algo más profundo?
¿Y si tienes dudas aunque te esté yendo bien?

Entonces hablamos de otro tema. Quizá sea momento de cambiar de rumbo, está bien.

Si ya no te ilusiona, te pesa, no te imaginas seguir así más años porque se te cae el mundo encima.

Entonces toca aclarar bien lo que quieres en este momento, porque puede haber cambiado respecto a cuando empezaste.

Este curso te puede ayudar.

 

¿Mejor pájaro en mano que ciento volando? Pues no si ese pájaro no te hace feliz. Suéltalo y elige otro.

 

 

7. Recuerda las razones por las que comenzaste.

 

¿Siguen ahí? ¿Te sigue ilusionando?

¿O ha llegado el momento de pasar página?

La vida cambia, nosotros cambiamos y nuestras preferencias, deseos y objetivos también.

 

 

8. Que hayas cometido errores en el pasado no quiere decir que no puedas tomar una buena decisión ahora.

 

Me escriben a veces contándome que han tomado malas decisiones en el pasado y que ahora tienen miedo de volver a elegir mal. Recuerda siempre esta frase de Seth Godin:

 

Que hayas cometido errores en el pasado no quiere decir que no puedas tomar una buena decisión ahora.

 

 

9. Abandonar cuando tu situación es desesperada no es una buena idea.

 

Lo ideal es decidir el momento de abandonar o de cambiar antes de empezar.

Por ejemplo, cuando me lancé con mi negocio de coaching decidí de antemano que le iba a dar un año y si no veía unos determinados resultados me plantaría un cambio.

Pasado el tiempo, analizas y decides.

Como dice el conocido refrán chino:

 

Si debes jugar, decide tres cosas antes de empezar: las reglas del juego, lo que está en juego y el momento de abandonar.”

 

 

10. Te aferras a lo que tienes porque forma parte de tu identidad y duele dejar ir eso.

 

Una de las cosas que más me costó al dejar la ciencia fue romper con la idea que tenía de mí como científica. Estaba tan arraigado en mí que fue un duelo.

Así que es importante que no asocies tu identidad a tu profesión. Tu profesión es una parte de tu vida, no toda tu vida; ni mucho menos lo único que te define como persona.

Puede ser parte de tu identidad pero no toda tu identidad.

 

11. Que algo ya no funcione no quiere decir que fuese una mala decisión.

 

Solo quiere decir que ya no te sirve. Antes a lo mejor sí, en el momento en que tomaste la decisión. Ahora ya no y está bien, no te aferres. No fue una mala decisión ni dice nada malo de ti (y si lo fue vuelve al punto ocho).

 

 

12. No te aferres a esperanzas irracionales, pregúntate si tu persistencia merecerá la pena a largo plazo.

 

Recuerda, hay circunstancias en las que por mucho que aguantes o te esfuerces no va a cambiar nada. Pero tú piensas que a lo mejor si esperas un poco más… Quizá todavía puedas ganar, no vaya a ser que todo mejore justo nada más irte…

En la gran mayoría de los casos eso no pasa, la situación no mejora si te quedas pero ¿sabes qué pasa?

El famoso «más vale malo conocido que bueno por conocer».

Es decir, que aunque no estés bien, en cierta manera te sientes tranquila porque es lo malo conocido, sabes dónde estás y eso te da cierta estabilidad, aunque sea mentira (y solemos tirar a lo estable, no hace falta ni que lo diga).

Sin embargo si abandonas, le abres la puerta a las dudas: y si me equivoco, y si justo me voy y mejora la cosa, y si…

Entonces por no arriesgar, por no «tirar la toalla», por no «perder».

Sí pierdes, meses o años de tu vida.

 

Pregúntate esto:

 

¿Hay alguna manera de que esto funcione a largo plazo?

 

Si la hay, sigue perseverando si es lo que quieres. Si no la hay, es momento de cerrar esta etapa.

Sobre todo sé honesta con la respuesta.

 

 

13. Aguantar una situación que no te gusta por el miedo a abandonar te hará sentir desgraciada y desmotivada.

 

En estos casos, abandonar te liberará para poder triunfar en otros campos. Hay que saber renunciar para poder hacer otras cosas, las más importantes para ti.

Define qué te da miedo o pide ayuda si lo necesitas.

 

14. Y una pregunta de última hora.

 

Como dice Seth Godin, ya que vas a abandonar de todas formas, ¿hay algo drástico que puedas hacer que cambie la situación?

 

15. No te compliques demasiado.

 

Dice Mark Manson en su libro «El sutil arte de que todo te importe una m*erda» que a veces piensas que no has estado a la altura, que no lo has dado todo, que no sabes perseverar, que no era para ti y cosas similares cuando a lo mejor es que lo has pruebas y te das cuenta de que no era lo que pensabas o que no lo deseabas en realidad.

Como dice él:

 

La realidad es que pensé que deseaba algo, pero resultó que no. Fin de la historia.

 

Lo has probado y eso no era.

No le des más vueltas.

 

¿Qué me dices? ¿Cuál de estos puntos da en el clavo para ti?

Si ninguna de esas reflexiones te ayuda quizá sea momento de plantearte con más profundidad que quieres personal y profesionalmente y con esa seguridad extra volver a reflexionar, para eso te ayudará este curso.

 

Y os dejo con esta cita de «Rayuela» de Cortázar:

 

«Nada está perdido si tenemos el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo…»

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