poner en practica un cambio profesional

 

¿Estás pensando en reinventarte profesionalmente y poner de una vez en práctica alguna de tus ideas?

Hace poco me escribía una lectora diciéndome que está cansada de tener mil ideas y no saber por dónde empezar o cuándo poner en práctica un cambio profesional.

Todo eso debido al miedo a fracasar y a no ser lo suficientemente eficaz o creativa, al miedo a que juzguen negativamente lo que haces o a fallar y no poder volver a intentarlo.

Y, como ella, seguro que tú también quieres  ganar confianza, organizarte y que las cosas fluyan…

¿Verdad?

Por eso, hoy te voy a dar mi opinión sobre cuándo lanzarte y poner en práctica tus ideas. Cuándo lanzarte a hacer el cambio, porque es algo que angustia mucho y, de hecho, muchas veces es el único obstáculo, no atreverte a dar el paso y lanzarte.

 

Escucha el artículo aquí –> Cuándo poner en práctica un cambio profesional.

 

Antes de nada tienes que tener muy en cuenta tus circunstancias personales.

Porque no es lo mismo estar soltera y sin compromisos, que tener hijos o familiares que dependan de ti, por ejemplo, o un trabajo que te absorba muchas horas.

No es lo mismo estar asentada que acabar de trasladarte a una ciudad o país nuevo.

Tienes que tener muy en cuenta tu realidad, no para usarla como excusa sino para planificarte con cabeza.

Por ejemplo, cuando me planteé crear Coach de la Profesional justo me acababa de mudar a España y tenía que encontrar piso, proveedor de Internet, colegio para mi hijo, etc.

Para mi no era momento de lanzarme porque no tenía la energía ni la concentración necesarias. Ya no el tiempo, porque tiempo se puede sacar, sino la energía.

Una vez estuve asentada, entonces sí, me centré y lancé la nueva web.

Otro ejemplo…

Yo aproveche que estaba de baja de maternidad para formarme como coach y lanzar la primera versión de mi negocio, porque ese momento era bueno para mi, aunque estaba al 100% con mi hijo.

Sin embargo, un poco más adelante me di cuenta de que no podía escalar mi negocio hasta que no tuviera más tiempo, hasta que mi hijo no fuera al colegio, porque tenía tantas interrupciones que no podía centrarme.

Estos son ejemplos de distintas situaciones vitales que puedes tener y cómo adecuar tus expectativas.

A veces te puedes lanzar y a veces es mejor esperar un poco. Porque vas a necesitar tiempo, dinero y sobre todo compromiso y energía.

Otro ejemplo es en la baja de maternidad de mi segundo hijo, yo automaticé todo, contraté una asistente personal y no hice nada porque ya sabía que no iba a tener ni concentración, ni ganas.

Todo esto porque sabía lo que quería y qué necesitaba para conseguirlo, algo clave.

 

Así que los pasos a dar serían:

 

  • Saber qué necesitas hacer exactamente para hacer el cambio.
  • Pensar en tus circunstancias actuales y a medio plazo para ser realista con tus expectativas.
  • Planificar el primer paso y el ritmo que vas a necesitar y a tener.

 

En realidad es así de sencillo, que no fácil. Lo que pasa es que en la mayoría de las ocasiones tienes varias ideas en mente o algo borroso y difuso y eso te genera inseguridad.

Por eso es importante primero aclarar bien qué necesitas.

Y fíjate que hacer eso no es complicado, pero casi nunca lo hacemos.

Estás tan metida en tu círculo vicioso de pensamientos de si podrás hacerlo o fracasarás y qué dirán y podré vivir de esto y qué elijo…

Que no te paras a pensar en qué necesitarías hacer de verdad para lanzarte.

¿Qué necesitas?

Hacer una carrera o formarte, viajar, crear una estrategia, preguntarle a alguien, invertir dinero, averiguar precios de algo.

Averigua exactamente los pasos que tienes que dar para vivir de eso que tienes en mente, para hacer ese cambio profesional.

Y cuando tengas eso claro podrás planificarlo bien.

Por ejemplo, cuando me interesaba ser coach, averigüé qué tipos de cursos había, cuánto duraban, cuánto valían, qué se requería y así pude decidir que mientras hacía el doctorado no era el momento y, más adelante, que entonces sí era el momento.

A veces, simplemente informarte facilita muchísimo las cosas y te ayuda a decidir cuánto dinero necesitarás, si tienes que ahorrar o ya puedes lanzarte, etc.

Así que piensa, ¿qué cambio quieres hacer y qué se requiere para hacerlo?

 

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Y TU, ¿QUE OPINAS? - 2 COMENTARIOS

Comments

  1. Hola Aida,

    Muchas gracias por tu artículo, es muy interesante!

    Yo ya hace unos meses que busco cómo y cuándo cambiar mi rumbo profesional. Actualmente trabajo a jornada completa en una oficina (llevo 10 años), mi trabajo ha cambiado tanto, a negativo y me aburro tanto… que busco una salida.

    Tengo una idea, no es fácil y necesito tiempo. De dónde sacarlo?… no lo sé… Entre la jornada completa y vida personal, termino el día a las 12 de la noche y lo empiezo a las 6 de la mañana..

    Entonces espero tener más tiempo después de organizar un viaje que vamos a hacer y poder encontrar ratos para dedicar a mi proyecto de futuro. Me gustaría tener más horas para poder dedicarle, y no sé de dónde sacar el tiempo. Entonces al ver lo lento que va, no veo luz al final del túnel y me desmotivo..

    Muchas gracias por tu artículos, en momentos bajos ayudan a volver a tener ganas de continuar.

    Saludos

    Sonia

  2. Para mí, lo más difícil es elegir la idea para diseñar un plan B que te vaya sacando poco a poco (o mucho a mucho) del trabajo en donde estás. Todavía yo no lo consigo, porque tengo que tener certeza sobre cuál es mi talento.

    Obviamente, hay otras cuestiones que son básicas (vida ideal), pero hay gente que nunca se ha puesto a pensarlas, o nunca pensó qué necesita para llevarlas a cabo.

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